Día Mundial del Refugiado

Seis objetos esenciales para las mujeres y las niñas refugiadas

Fecha : 18 junio 2018

Actualmente, el 50 por ciento de las personas refugiadas que han tenido que abandonar sus hogares a causa de un conflicto, la persecución o los desastres naturales son mujeres y niñas. Este porcentaje se traduce en más de 11 millones de mujeres y niñas refugiadas. En momentos de crisis, sus necesidades específicas y sus opiniones a menudo no son tomadas en cuenta. A continuación se muestran varios de los objetos que aseguran la autonomía de las mujeres y las niñas así como su salud, su dignidad y sus derechos.

La historia no acaba aquí. ¿Cómo piensas ayudar? Comparte los gráficos siguientes para generar conciencia o haz una donación a ONU Mujeres para mejorar las vidas de las mujeres y las niñas en todo el mundo.

Cuchilla No sólo para un afeitado apurado Sino una herramienta que salva vidas para cortar el cordón umbilical en campamentos de personas refugiadas El parto no espera a que las crisis terminen
Cubo No sólo para el reto del cubo de hielo Sino un medio para ir a buscar agua, una tarea que normalmente realizan mujeres y niñas en campamentos de personas refugiadas Las tareas cotidianas no esperan a que las crisis terminen

Computadora portátil No sólo una cuestión de si es una Mac o PC Sino una oportunidad de independencia para las mujeres mediante el aprendizaje de nuevas habilidades en campamentos de personas refugiadas  El aprendizaje no espera a que las crisis terminen
Linterna No sólo para ir de acampada en verano Sino un medio para que las mujeres caminen con seguridad por la noche en campamentos de personas refugiadas La seguridad no espera a que el conflicto termine

Compresas No sólo la opción de con o sin alas Sino una necesidad para la salud y la dignidad de las mujeres y niñas en campamentos de personas refugiadas El período no espera a que las crisis terminen
Teléfono No sólo para enviar gifs y emoticonos  Sino un medio para abordar la violencia de género en campamentos de personas refugiadas La dignidad de las mujeres no espera a que las crisis terminen