Principales resoluciones

Existen diversos acuerdos fundamentales que orientan a los gobiernos y a las/os defensoras/es de los intereses de las mujeres en sus tareas de promoción de la igualdad de género y del empoderamiento de la mujer. A menudo se describe la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), adoptada en 1979 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, como una ley internacional de derechos de la mujer. La Convención define aquello que constituye discriminación contra las mujeres y establece una agenda de acciones nacionales dirigidas a acabar con ella. Los países que han ratificado o accedido a la Convención están legalmente obligados a poner en práctica sus disposiciones. Deben presentar informes nacionales al menos cada cuatro años sobre las medidas adoptadas con objeto de cumplir las obligaciones de los tratados.

La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing nació como resultado de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en 1995 en Beijing. Los líderes mundiales se comprometieron a adoptar medidas en 12 esferas cruciales; la aplicación de estas medidas se llevaría a cabo en colaboración con el sistema de las Naciones Unidas, las instituciones financieras regionales e internacionales, otras instituciones pertinentes a escala regional e internacional, las organizaciones no gubernamentales y con las mujeres y los hombres en general.

Entre otros documentos fundamentales cabe destacar las conclusiones convenidas de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.

Los órganos intergubernamentales de las Naciones Unidas, como la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social, adoptan periódicamente resoluciones dedicadas a los problemas de igualdad de género. ONU Mujeres presta apoyo a estos órganos ofreciéndoles asesoramiento especializado, información y recomendaciones en materia de políticas sobre asuntos relativos a la igualdad de género, a menudo a través de informes del Secretario General de las Naciones Unidas, y apoyando a los Estados Miembros en todos los aspectos de su trabajo, incluida la negociación de resoluciones.