Situación de la mujer en la actualidad

Cada dos años, en respuesta a una petición de ONU Mujeres, las 32 entidades de las Naciones Unidas proporcionan datos sobre el equilibrio de género en sus plantillas. Los últimos datos corresponden al periodo comprendido entre el 1 de enero de 2010 y el 31 de diciembre 2011.

En 2011, las mujeres representaban el 40,7 por ciento de todo el Cuadro Orgánico y categorías superiores, con sólo un pequeño aumento desde el 39,9 por ciento en 2009. Las mujeres están mejor representadas en las sedes, con un 45 por ciento, que fuera de las sedes, con un 36,5 por ciento. Constituyen una proporción mayor de los contratos temporales, con un 46,2 por ciento, en comparación con los contratos de un año o más, con el 40,7 por ciento.

La proporción de mujeres aumentó en 16 entidades y se redujo en 11. Sólo en la Corte Internacional de Justicia, la Organización Panamericana de la Salud, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y ONU Mujeres se alcanzó o superó la paridad global.

Tendencias a lo largo del tiempo

Entre 2000 y 2011, la proporción de mujeres aumentó en una tasa anual de menos de un punto porcentual en cada una de las categorías de P1 a D2 del sistema de dotación de personal de las Naciones Unidas. A menos que esta tasa de progreso mejore, la paridad de género global no se alcanzará hasta 2034. Causa gran preocupación el hecho de que la tasa de crecimiento global se haya reducido en casi la mitad en el último periodo, del 1,5 por ciento en 2009 al 0,8 por ciento en 2011.

El mayor progreso se observó en el nivel de Secretaria/o General Adjunta/o, donde la proporción de mujeres ha aumentado en un 11,8 por ciento desde 2000. También fue destacable en las categorías P5 y D2, lo que sugiere que la paridad en cargos de toma de decisiones es un objetivo factible.

Tendencias por categoría

En general, la proporción de mujeres es inversamente proporcional al rango de la categoría, desde el 60,2 por ciento en la categoría P1 a un mínimo de 27,4 por ciento en la categoría D2. La paridad sólo se ha logrado en las dos categorías inferiores del Cuadro Orgánico del sistema de las Naciones Unidas (P1 y P2). El crecimiento en las categorías superiores del sistema de las Naciones Unidas no se ha traducido automáticamente en un progreso en otros niveles directivos

.Categoria del personal

Existen tres categorías que tienen una importancia especial para el adelanto de las mujeres.

La categoría P3 prepara al personal para desempeñar responsabilidades directivas. Las mujeres representan el 45,2 por ciento del personal en este nivel, pero el avance hacia la paridad, con un 0,3 por ciento en el periodo que abarca el informe anterior, es el más lento en todo el sistema. La brecha entre la proporción de mujeres en las categorías P3 y P4 es de 5,8 puntos porcentuales, lo que indica que existen obstáculos que impiden la promoción de la mujer.

La categoría P5 es la más alta del Cuadro Orgánico, y constituye la plataforma de lanzamiento para la promoción a niveles de dirección, si bien las mujeres ocupan sólo el 33,1 por ciento de estos cargos. El déficit se ha perpetuado por la disminución de la proporción de nombramientos de mujeres y, en particular, el descenso más pronunciado en la proporción de promociones en todos los niveles, siendo del 5 por ciento.

La categoría D2 es la más alta del funcionariado internacional. Sólo unas/os pocas/os elegidas/os progresan a los niveles sin clasificación. Se ha logrado mejoras significativas, con el aumento de la proporción de mujeres del 18,2 por ciento en 2000 al 27,4 por ciento en 2011. Sin embargo, en los últimos tres años la categoría D2 ha arrojado la menor proporción de mujeres de todas las categorías.

Dado que las mujeres representan un riesgo de deserción más bajo que los hombres en este nivel, el desequilibrio de género se puede atribuir a los impedimentos para la contratación y los ascensos. En 2011, se concedió el menor número de nombramientos y ascensos a las mujeres en la categoría D2 (28,5 por ciento y 25,5 por ciento respectivamente). Cinco entidades promocionaron exclusivamente a hombres para los puestos vacantes en este nivel.

Nombramientos y ascensos

Nombramientos

La participación general de la mujer en los nuevos nombramientos se redujo en el último periodo de referencia y ahora se sitúa en el 42,1 por ciento. Este descenso se puede atribuir en gran medida a la disminución en las categorías P4, P5 y D2, donde la proporción de mujeres ya es baja. En cambio, la proporción de mujeres nombradas en niveles no clasificados registró un aumento sin precedentes de 6,8 puntos porcentuales, hasta el 30,8 por ciento, lo que indica la eficacia de un liderazgo fuerte por parte del Secretario General de las Naciones Unidas.

La proporción de nombramientos de mujeres disminuyó con cada aumento del rango de categoría, hasta la D2. La mayor proporción de nombramientos de mujeres se registró en la categoría P1, aumentando 6,3 puntos porcentuales desde el año 2009 hasta al 64,1 por ciento. La más baja se observó en la categoría D2, donde se nombraron 35 mujeres frente a 88 hombres (28,5 por ciento). Las mujeres tenían más del doble de probabilidades de ser nombradas en la categoría más baja que en cualquiera de los cuatro niveles más altos.

Si bien la mayoría de las entidades de las Naciones Unidas lograron la paridad en los nombramientos nuevos en general, sólo ocho alcanzaron o superaron el equilibrio de género en los nombramientos de categorías superiores. Sólo nueve entidades de las Naciones Unidas estipulan la inclusión de una mujer en la lista de personas candidatas recomendadas.

Nombramientos

Ascensos

En 2011, las mujeres obtuvieron el 42,7 por ciento de los ascensos, la misma cifra que en el periodo anterior. Su proporción de ascensos disminuyó con cada aumento de categoría de personal, desde el 58,6 por ciento en la categoría P2 hasta menos de la mitad en la categoría D2 (25,5 por ciento).

Esta tendencia es especialmente problemática porque hay relativamente pocos ascensos en las categorías inferiores. Por ejemplo, el número total de mujeres promocionadas en las categorías P2 y P3, las únicas que han logrado la paridad en las promociones, fue de 495, inferior a los 662 hombres ascendidos tan sólo en la categoría P4.

En el agregado de las categorías P5 a D2, sólo se otorgó el 31,7 por ciento de los ascensos a mujeres, y dos de cada tres de estas categorías mostró una disminución entre 2009 y 2011. La baja proporción de ascensos de mujeres en las categorías superiores es una razón clave de que se cuente con una representación femenina insuficiente en las mismas.

Se ha constatado cierto progreso, puesto que el número de entidades que logró o superó la paridad en las promociones globales se ha duplicado, pasando de 6 en 2009 a 12 en 2011. El número de entidades que adjudicó menos del 30 por ciento de los ascensos a mujeres se redujo de 7 a 3. Se triplicó el número de entidades que alcanzó la paridad en los ascensos del personal de categorías superiores, pasando de 2 a 6.

Nombramientos y ascensos

Separaciones del servicio

Las estadísticas muestran que las mujeres se separan del servicio a un ritmo más lento que los hombres, desde la categoría P4 hasta los niveles sin clasificar. Las mujeres presentan un riesgo de deserción más bajo que los hombres en las categorías directivas de alto nivel, lo que puede derivar en un ahorro para la Organización. El hecho de que el vencimiento de nombramientos y las dimisiones representen una mayor parte de separaciones del servicio femenino justifica que se lleve a cabo estudios adicionales para acelerar el progreso hacia la paridad de género. Los hombres están acogiéndose a la jubilación obligatoria a un ritmo mucho más rápido, lo que podría ayudar a la evaluación y la planificación para eliminar las brechas de género a través de procesos de selección de personal.

Menos de la mitad de todos los organismos de las Naciones Unidas han evaluado los posibles cambios de personal en los próximos cinco años, y sólo la mitad de ellos tiene en cuenta el número de hombres y mujeres que tendrían que ser contratadas/os en cada categoría para alcanzar la paridad. Cinco entidades han dejado de realizar entrevistas de fin de servicio, práctica que podría ayudar a detectar y tratar problemas de la cultura organizativa que pueden impedir el avance de las mujeres.

Destino

El destino sigue siendo un factor determinante de la representación de la mujer, puesto que hay una escasa representación de mujeres en destinos fuera de la sede para todos los tipos de contrato (37,5 por ciento frente al 46,9 por ciento en la sede). Sólo dos entidades han logrado la paridad en destinos fuera de las sedes para contratos de un año o más, y las mujeres constituyen una proporción menor de nombramientos y ascensos en estos destinos.

Una proporción menor de mujeres que de hombres se separaron del servicio en la categoría P4 y fue superior en destinos fuera de las sedes, lo que sugiere que los esfuerzos para mejorar la contratación y la promoción profesional tendrán un efecto sostenible. Dado que las mujeres suelen asumir una parte desproporcionada de responsabilidades como cuidadoras, los incentivos como la movilidad y la reasignación por periodos limitados, así como un empleo mejorado del cónyuge podrían ayudar a ampliar su acceso a las oportunidades fuera de la sede.

Datos por entidad

El Informe bianual del Secretario General sobre el mejoramiento de la situación de la mujer proporciona información actualizada sobre los nombramientos, ascensos y separaciones del servicio de mujeres en cada uno de los organismos de las Naciones Unidas, incluida la Secretaría de las Naciones Unidas, y el sistema en su conjunto.