Buenas prácticas

ONU Mujeres prepara resúmenes de ejemplos de buenas prácticas para lograr el equilibrio de género en las Naciones Unidas. Éstas incluyen iniciativas de todo el sistema, de la Secretaría de las Naciones Unidas y de entidades individuales, destacan innovaciones y aportan ideas y orientaciones. A continuación se muestran algunos ejemplos.

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia: medidas especiales para la igualdad de género

En 2010, el UNICEF implementó prácticas selectivas de contratación así como políticas internas con perspectiva de género para fomentar y reforzar el equilibrio de género. Dichas prácticas exigen la inclusión de dos candidatas calificadas como mínimo en todas las listas de candidatas/os para las vacantes anunciadas. La contratación de una candidata tiene preferencia sobre la de un candidato cuando los conocimientos, las habilidades y la experiencia se consideren iguales. Asimismo, una política de “aprobación de candidato externo”, establece que se justifique por escrito la contratación de un candidato varón externo frente a candidatas/os internas/os preseleccionadas/os. También existe paridad de género en los grupos dedicados a la contratación y sus miembros reciben formación sobre diversidad y sensibilidad de género.

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados: modalidades laborales flexibles

En 1999, el ACNUR incorporó una medida para permitir que se redujera el número de horas de trabajo del personal femenino hasta un 75 por ciento de la jornada laboral con paga completa con posterioridad a la licencia de maternidad, hasta que el bebé cumpliera un año de edad, con el fin de ayudar a las madres a continuar el periodo de lactancia. En 2010, esta política se modificó para incorporar una opción que ofreciera a las funcionarias madres tomarse un día libre cada semana, además de dos horas adicionales durante uno de los días hábiles restantes de la semana para permitirles un mejor cuidado del bebé.

El ACNUR revisó su política en materia de modalidades laborales flexibles en 2010 para hacerlas más accesibles, y comenzó a alentar a los administradores y al personal a hacer uso de las mismas siempre que las necesidades operativas lo permitiesen y lo exigieran las necesidades personales. Aunque el número de empleadas/os que utilizan modalidades laborales flexibles sigue siendo bajo (un 0,8 por ciento de hombres y un 3,6 por ciento de mujeres en 2011), su uso aumentó a lo largo de 2010 con una tendencia positiva en el caso de las mujeres.

Secretaría de las Naciones Unidas: pactos del personal directivo superior y tarjetas de puntuación de la gestión de los recursos humanos

La Junta sobre el Desempeño de las Funciones Directivas examina anualmente los pactos del personal directivo superior junto con una serie de objetivos de rendimiento e informa de sus conclusiones al Secretario General de las Naciones Unidas. También notifica a cada alta/o directiva/o sobre sus logros y deficiencias y publica los resultados detallados de la evaluación en la plataforma iSeek de las Naciones Unidas. Todas/os las/os altas/os directivas/os deben presentar un plan de acción para corregir sus puntos débiles. Se comparten enfoques innovadores para reforzar el rendimiento individual y el desempeño organizativo.

Los pactos de 2011, suscritos conjuntamente por el Secretario General y revisados por la Junta, incluyen el objetivo de “garantizar la gestión responsable de los recursos humanos” con una medida del rendimiento relacionada con la representación de las mujeres.

Dos de los seis indicadores de la tarjeta de puntuación de la gestión de los recursos humanos de la Secretaría de las Naciones Unidas miden el progreso hacia la paridad de género en las diversas categorías del personal.