Ley María da Penha, un nombre para cambiar una sociedad

Fecha: 30 Aug 2011

Maria da Penha sostiene la Constitución de Brasil. Foto: Divulgação Instituto Maria da Penha

Maria da Penha sostiene la Constitución de Brasil. Foto: Divulgação Instituto Maria da Penha

En mayo de 1983, el marido de la biofarmacéutica Maria da Penha Fernandes le disparó mientras dormía, dejándola parapléjica de por vida. Dos semanas después de su regreso del hospital, intentó electrocutarla. El caso languideció en los tribunales durante dos décadas, mientras el esposo de María permanecía en libertad. Años después, en un fallo histórico, la Corte Interamericana de Derechos Humanos señaló como responsable del suceso al Gobierno de Brasil por no haber tomado medidas efectivas para enjuiciar y sentenciar a los perpetradores de violencia doméstica. Como respuesta a esta situación de indefensión, el gobierno brasileño promulgó en 2006 una ley bajo el simbólico nombre de “Ley Maria da Penha sobre Violencia Doméstica y Familiar.

En agosto de 2011, cuando se celebra el quinto aniversario de la Ley, los datos recopilados por el Consejo Nacional de Justica de Brasil arrojan un balance positivo: más de 331.000 procesos judiciales y 110.000 sentencias firmes; y cerca de dos millones de llamadas a la Central de Atención de la Mujer.

Un balance optimista que María da Penha comparte, con matices. “Antes de la Ley los casos de violencia doméstica se consideraban un crimen de bajo potencial ofensivo. Esa realidad ha cambiado, y es cierto que en todos los lugares a los que acudo a dar charlas encuentro mujeres que se autodenominan ‘salvadas por la Ley', pero son necesarios más recursos económicos para implementarla en todo su poder, afirma.

La Ley María da Penha establece tribunales especiales y condenas más estrictas para los maltratadores, pero también otros instrumentos de prevención y auxilio en ciudades de más de 60.000 habitantes como Comisarías de Mujer, Casas Hogares y Centros de Referencia para Mujeres. “El problema no está en la Ley sino en su aplicación. Desgraciadamente, estos instrumentos sólo existen en grandes ciudades, insiste da Penha.

Con un promedio de diez asesinatos diarios, los datos sobre violencia doméstica en Brasil siguen siendo alarmantes. “Es necesario que se sensibilice y capacite a las personas involucradas en la lucha contra la violencia; pero tenemos mucha gente involucrada, hombres y mujeres que viven y sueñan con una sociedad más humana para sus hijos y nietos, concluye.

En la actualidad ONU Mujeres colabora con el Instituto Avón en el diseño de una estrategia que de más visibilidad a la Ley, por ejemplo, a través de la mayor difusión de las páginas web www.quebreociclo.com.br (“rompa el ciclo). Los portales están dirigidos a jóvenes y profesionales del derecho y la justicia, con diferentes tipos de contenido. Para el primer grupo hay disponibles juegos y herramientas interactivas; para el segundo instrumentos legales y discusiones sobre las leyes. Con motivo del quinto aniversario de la Ley Maria da Penha, ONU Mujeres en colaboración con el Instituto Maria da Penha, UNISIDA, UNFPA y UNICEF lanzó recientemente la campaña de sensibilización “Mujeres y Derechos, que incluye tres películas en las que se valora la contribución de la Ley y de la red de servicios de atención a las mujeres en situación de violencia.

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