Prevención y respuesta a la violencia contra las mujeres y las niñas: de la legislación al cumplimiento eficaz

Fecha : 15 September 2011

Mensaje de vídeo de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, transmitido en ocasión de un evento sobre “Prevención y respuesta a la violencia contra las mujeres y las niñas, patrocinado por la UIP y el Parlamento de India, en Nueva Delhi, 15-17 de septiembre de 2011.

Honorables parlamentarios:

Me complace dirigirme a ustedes sobre este tema esencial de prevenir y solucionarla violencia contra las mujeres y las niñas. Agradezco a la Unión Interparlamentaria y al Parlamento de India por patrocinar esta importa­nte reunión regional.

En calidad de parlamentarios, ustedes se hacen eco de las voces del pueblo en los recintos del poder y tienen la responsabilidad de que ellas sean oídas y de que reciban respuesta. En calidad de Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, a menudo me pregunto: ¿Estoy haciendo lo suficiente para las mujeres del mundo? Hoy les insto, en cuanto que parlamentarios, a preguntarse: ¿Estoy haciendo lo suficiente para defender la tolerancia cero en materia de violencia de género? ¿Estoy haciendo lo suficiente para votar leyes y políticas y aprobar presupuestos que implementen la justicia para las mujeres? ¿Estoy haciendo lo suficiente para promover las mismas oportunidades y derechos humanos para todos?

En el transcurso de mis visitas en más de 15 países en los últimos diez meses, y a través de mi participación en diversas reuniones, he constatado que la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres no será una realidad vivida a menos que tomemos medidas firmes contra la violencia de la que son víctimas las mujeres y las niñas en el sector privado y en el público.

Si bien no hay una intervención única para acabar con la violencia contra las mujeres, hay varias inversiones estratégicas que sirven como factores de “protección y de prevención, que incluyen: garantizar que las niñas terminen la educación secundaria, retrasar la edad del casamiento, hacer avanzar la salud y los derechos reproductivos de las mujeres y aumentar la autonomía económica y la seguridad de las mujeres. Sabemos igualmente que cuantas más mujeres haya en los parlamentos y en los cargos públicos, habrá más posibilidades de contar con leyes, políticas y programas eficaces que protejan los derechos de las niñas y las mujeres. Así que les insto a todos ustedes a abrir sus puertas a las mujeres.

Digo esto porque para la mayoría de las mujeres del mundo, las leyes que existen no siempre se traducen en igualdad y justicia. Este hecho se vio confirmado en un reciente informe publicado por ONU Mujeres sobre el Progreso de las mujeres en el mundo: en busca de la justicia, que destacó que, a pesar de los importantes progresos en los marcos jurídicos, el sistema de justicia no cumple con las mujeres. Esta falla se manifiesta a través de malos servicios y de actitudes hóstiles de parte de aquéllos cuyo deber es proteger los derechos de las mujeres. A pesar de las garantías de igualdad, las leyes y las lagunas jurídicas, el mal cumplimiento y las enormes brechas en su implementación hacen que esas garantías sean simples promesas. Los estudios muestran que hasta el 60 por ciento de las mujeres han sido víctimas de alguna violencia física o sexual en sus vidas.

Ésa es precisamente la razón por la que esta reunión es tan importante. Cuando existen las leyes, hay que respetarlas, y es aquí donde la inversión adquiere importancia. Es necesario hacer mayores inversiones para crear conciencia, para ofrecer servicios jurídicos, médicos y sociales y para hacer el seguimiento de la implementación. Como parlamentarios, ustedes deben adoptar esta agenda e impulsar y fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas en los niveles más altos.

Quiero también decir que es claro que el mejor modo de poner fin a esta violación de los derechos humanos universales es prevenirla antes de que ocurra. Para ello, también tenemos que atender a los niños y a los varones jóvenes. Los niños que son testigos de violencia doméstica o que son víctimas de abusos sexuales tienen mayores probabilidades de repetir esos abusos en sus vidas, comenzando muchas veces desde la adolescencia. Por lo tanto, es importante comenzar a trabajar con los niños y con los varones jóvenes para crear una generación en donde la violencia contra las mujeres y las niñas ya no se considere aceptable.

Para terminar, quiero recordarles que ONU Mujeres está dispuesta a apoyarlos. Nuestro compromiso con acabar con la pandemia de la violencia contra las mujeres es inquebrantable y constituye una prioridad estratégica fundamental. Esperamos poder trabajar con ustedes para hacer del empoderamiento de las mujeres y de la igualdad de género una realidad compartida por todos.

Muchas gracias.