Conversación con Saran Keïta Diakité y Traoré Oumou Touré de Malí acerca de su participación en las negociaciones de paz de Malí

Fecha : 02 May 2012

De der. a izq.: Soyata Maiga, abogada, Saran Keïta Diakité, Presidenta de la Red de mujeres por la paz y la seguridad REPSFECO/Malí, y Diarra Afoussatou Thiero asisten al curso de ONU Mujeres sobre mediación antes de asistir a las negociaciones de paz en Uagadugú. Foto: REPSFECO/Malí

Las autoridades de Malí, inmersas en una crisis sin precedentes después del golpe de estado de la junta militar del 22 de marzo de 2012, han dado inicio a un proceso de transición. Con la ayuda de ONU Mujeres, las mujeres de Malí se han visto representadas en la mesa de negociaciones. Cuatro mujeres, entre las que se encuentran Saran Keïta Diakité y Traoré Oumou Touré, participaron como mediadoras en las negociaciones que se llevaron a cabo del 15 al 17 de abril en Uagadugú, capital de la vecina Burkina Faso.

Saran Keïta Diakité es una abogada miembro del Colegio de Abogados de Malí, y Presidenta de la oficina en Malí de la Red de mujeres por la paz y la seguridad (Réseau paix et sécurité des femmes), una organización perteneciente a la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO).

Traoré Oumou Touré es presidenta de la Coordinación de las Organizaciones Femeninas de Malí (CAFO), una organización que engloba a más de dos mil asociaciones de mujeres.

¿Han participado alguna vez en negociaciones en el ámbito nacional o internacional?

Saran Keïta Diakité: Fue mi primera vez. Había asistido a procesos de negociación acompañando a la organización Femmes Africa Solidarité, pero esta vez me involucré activamente como la principal mujer participante y estuve al centro de diversos debates y conversaciones.

Traoré Oumou Touré: Yo no las calificaría de negociaciones, pero sí participé en procesos de mediación con CAFO, la organización que presido desde hace dos décadas. Estuvimos presentes desde las primeras horas del proceso democrático en Malí. Participamos en todas las iniciativas malienses de mediación: entre el Gobierno y los sindicatos, el Gobierno y la asociación de estudiantes luego de varias crisis en el sistema educativo, y en mediaciones con líderes religiosos, la Asociación de Derechos Humanos de Malí, los sindicatos, etc.

¿Qué han aprendido de su participación en los cursos organizados por ONU Mujeres y cómo las beneficiaron a ustedes antes, durante y después de los eventos en Uagadugú?

SKD: El taller fue muy útil para los miembros de REPSFECO/Malí (la Red de mujeres por la paz y la seguridad), y para todas las mujeres que se involucraron fuera del proceso de negociación. Establecimos una estrategia que nos permitirá llegar a todas las mujeres -desde el nivel comunitario hasta los niveles superiores- de modo que puedan hacer su contribución a los esfuerzos de mediación y a la paz en general. El curso nos permitió mejorar nuestros conocimientos sobre los diferentes textos jurídicos y resoluciones de la ONU, especialmente las Resoluciones 1325, 1820, 1880 y 1889.

TOT: Antes de la reunión en Uagadugú, sabíamos algo acerca de lo que implica una mediación gracias a la información que recibimos el primer día del taller. La presentación sobre las técnicas y los principios de mediación y sobre las habilidades que se necesitan para ser un buen mediador fue crucial. Fortalecidas con esta formación y estos conocimientos, pudimos asumir rápidamente nuestro rol como mediadoras.

No nos sorprendió la manera en que se organizaron los debates y la importancia que se dio a las discusiones, sino que las sentimos como algo ya conocido, como si ya hubiésemos usado las nociones que habíamos adquirido. Las mujeres se deben inspirar de estas experiencias; la participación en la reunión de Uagadugú nos permitirá desempeñar plenamente nuestro rol durante el resto del proceso. En otras palabras, podremos influenciar la calidad de las discusiones e instar a que se continúen los esfuerzos de mediación.

En su opinión, ¿qué valor tiene la participación de las mujeres delegadas en las discusiones de Uagadugú?

SKD: Comenzamos a hacer actividades de promoción tan pronto como el mediador designado, el honorable Ministro de Relaciones Exteriores de Burkina Faso, nos informó qué contenía la Declaración de Uagadugú. Nos reunimos con nuestros homólogos, delegados hombres y mujeres, de todas las órdenes religiosas presentes en Malí, con el fin de presentar un frente unido y llegar a un acuerdo sobre los puntos esenciales para resolver la crisis.

TOT: El valor agregado que aportamos a la mesa es que sabemos por qué fuimos a Uagadugú: para compensar el bajo nivel de participación de las mujeres en las discusiones. De una delegación de 80 personas, había sólo 10 mujeres de diferentes ámbitos (partidos políticos, sociedad civil y religiosas). Fuimos para representar la oficina en Malí de la Red de mujeres por la paz y la seguridad de la CEDEAO; nos dieron un mandato y ello a su vez nos dio fuerza y valor. Nuestra intervención se centró en los temas y las demandas principales: por una parte, la participación de las mujeres en todos los niveles del proceso de mediación; y por otro parte, la erradicación de la violencia de la que varias poblaciones son víctimas, especialmente las mujeres y los niños, desde la ocupación de las regiones del Norte del país. Frente a tal situación, hay que organizar con urgencia la ayuda humanitaria.

¿Qué lecciones aprendieron del apoyo que recibieron?

TOT: La oficina de ONU Mujeres en Malí nos permitió asistir a Uagadugú. Viajamos a Burkina Faso en nombre de todos los hombres y las mujeres interesados con el fin de participar en las negociaciones dentro de ese contexto. Antes de viajar, tuvimos ante todo que comprendernos entre nosotras y decidir cuáles serían los puntos esenciales por los que abogaríamos. Hoy hay dos aspectos que todas las partes comparten: en primer lugar, hay que restablecer la democracia reintegrando las diversas instituciones y, en segundo lugar, debe reinar la paz.

SKD: Queremos agradecer a ONU Mujeres por pagar los gastos del viaje a Uagadugú y por financiar los talleres que permitieron establecer un plan de acción, incluyendo las estrategias y actividades. Se desarrollaron estrategias para resolver la crisis usando diferentes escenarios. A partir de este momento, se han establecido los planes de acción y las definiciones de las iniciativas que se llevarán a cabo, que incluyen la sensibilización del público y la toma de responsabilidad por todas las personas desplazadas, garantizando su integración social y su regreso al área de origen. REPSFECO dará los toques finales a este plan de acción que será presentado a los diversos socios, incluyendo a ONU Mujeres, para poder financiar las iniciativas prioritarias. Movilizaremos a todo el sistema de las Naciones Unidas alrededor de este plan de acción con el fin de implementar todas las iniciativas propuestas para promover la paz.