Prioridades de la Commonwealth en materia de género: marco de desarrollo mundial posterior a 2015

Fecha:

Declaración de Lakshmi Puri Directora Ejecutiva Adjunta, ONU Mujeres de 3 de marzo de 2013.

Señoras y señores:

Buenas tardes. Quiero ante todo agradecer a la Secretaría de la Commonwealth por invitarme a este evento, que es tan importante para los tipos de intercambios que ONU Mujeres trata de establecer antes de la próxima reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, la CSW 57.

Es un placer participar en este panel sobre el marco de desarrollo posterior a 2015. Este debate no podría haber sido más oportuno ya que la CSW se prepara para discutir sobre tres temas que son relevantes aquí hoy: primero, el tema prioritario de este año sobre la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas; segundo, la presentación del tema prioritario para 2014: “Desafíos y logros para las mujeres y las niñas en la implementación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”; y tercero, la cuestión emergente de “los principales temas relativos a la igualdad de género que serán reflejados en el marco de desarrollo posterior a 2015”.

Esta discusión es igualmente oportuna dado que el Panel de Alto Nivel sobre la agenda de desarrollo posterior a 2015 acaba de concluir su segunda reunión en Monrovia, Liberia, y está preparando su tercera y última reunión en Indonesia.

Hoy tengo sólo un mensaje que quiero hacer oír bien claro: la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres deben situarse en el centro de la agenda de desarrollo posterior a 2015. Tenemos suficientes pruebas de que la igualdad de género es primordial para aliviar la pobreza, reducir las desigualdades y fomentar el progreso de todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Después de un siglo de progresos y cambios, queda claro que en las sociedades que tienen más igualdad de género, y cuya gobernanza y participación son mejores, las economías están más desarrolladas y la paz es sostenible.

Sin embargo, hasta la fecha, la discriminación y el abuso más evidentes son los que se hacen contra las mujeres. Si bien las mujeres son la mitad de la población mundial, les falta mucho para gozar de los mismos derechos, las mismas oportunidades y la misma participación y liderazgo que los hombres.

Esta exclusión, esta discriminación y esta violencia basadas en el género son los mayores obstáculos a los que nos enfrentamos para hacer avanzar el desarrollo sostenible.

Una lección muy importante que he aprendido de los ODM es que nuestro énfasis en las cifras y los promedios, aunque son importantes, nos distrajeron de atender las causas estructurales más profundas que son factores de la pobreza y la desigualdad.

Ahora tenemos una verdadera oportunidad que debemos aprovechar de remediar las normas culturales y sociales arraigadas, y las leyes, prácticas y políticas discriminatorias que impiden a las mujeres y a las niñas lograr su pleno potencial y contribuir a crear un mundo mejor para todos.

Ésta es la razón por la que ONU Mujeres aboga por un objetivo específico en materia de igualdad de género y de empoderamiento de las mujeres, un objetivo que capte todas las dimensiones que son fundamentales para liberar el potencial de las mujeres. Al mismo tiempo, las consideraciones de igualdad de género deben integrarse a los demás objetivos o áreas prioritarias que se definan.

Afortunadamente tenemos mucho sobre qué apoyarnos. Tenemos pruebas de que invertir en la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres beneficia a las economías, las sociedades, las familias y las naciones.

También tenemos acuerdos internacionales como la Plataforma de Acción de Beijing, el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD), la Declaración del Milenio y los Resultados de la Cumbre Mundial; todos ellos han puesto el acento sobre la importancia de la igualdad de género en el desarrollo sostenible. El documento final de Río+20 reafirmó igualmente el rol, la participación y el liderazgo vitales de las mujeres en las tres dimensiones del desarrollo sostenible: el social, el económico y el medioambiental.

El documento final de Río+20 también pone en marcha el proceso de elaboración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Aunque no se ha identificado temas específicos para los ODS, el párrafo 247 de ese documento indica que los objetivos tendrán que estar inspirados en las áreas temáticas definidas en Río+20.

Además, el párrafo 104 subraya la importancia de incluir indicadores sensibles a los asuntos de género en todas las principales áreas prioritarias. Esto pone a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres en una buena posición para ocupar un lugar destacado como un objetivo de desarrollo sostenible independiente y para que se les incorpore en todos los ODS por medio de metas e indicadores sensibles al género.

Las dimensiones de género se tendrán que reflejar en áreas como el agua, la energía, la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible, las ciudades sostenibles y los asentamientos humanos, la desertificación, la degradación de la tierra y las sequías, los océanos y mares, la reducción de riesgos de desastres, etc. Por ejemplo, en lo referente al agua, trabajaremos activamente con los socios de la ONU que se ocupan del agua para garantizar que un posible ODS capte las dimensiones de género a través de metas e indicadores sobre la participación de las mujeres en la gobernanza del agua, el alivio de su carga de trabajo y la disponibilidad de infraestructuras y servicios que sean sensibles a las necesidades y las condiciones de las mujeres.

Tenemos que definir también en más detalle las diversas dimensiones de género que queremos ver reflejadas. Una dimensión de un posible objetivo de igualdad de género debe ser la que se ha discutido hoy aquí: la gobernanza equitativa y el liderazgo de las mujeres.

No hablamos aquí sólo de la voz y de la influencia de las mujeres en los parlamentos, sino de su presencia en otras instituciones públicas como los medios de comunicación, las empresas, la sociedad civil y la política, y las instituciones privadas, así como en el seno de las familias y las comunidades. Otra dimensión tiene que ser la eliminación de la violencia contra las mujeres, que no sólo es la violación más generalizada de los derechos humanos, sino que es un impedimento a la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible.

Ésta es una de las razones por la que es tan importante lograr un acuerdo progresista y con visión de futuro en la CSW. Queremos un resultado que acelere la implementación y que ofrezca medidas que los Estados Miembros puedan poner en práctica para erradicar la violencia contra las mujeres en sus países, regiones, y en el mundo. Insto a todos ustedes a ser osados y decididos.

No podemos permitir una situación donde no se llegue a un resultado, y no nos podemos permitir una situación donde el resultado sea deficiente.

Será un gran desafío aunar las diferentes áreas prioritarias en un marco coherente, que establezca una relación entre el desarrollo, la sostenibilidad medioambiental, los derechos humanos y la igualdad de género, y la paz y la seguridad.

Al mismo tiempo, este proceso es también una oportunidad de destacar más enfáticamente los vínculos entre los temas; los progresos en un área a menudo dependen de los progresos en otra área. Por ejemplo, las cuotas para las mujeres en la política no son suficientes si el acceso de las mujeres a los recursos financieros es limitado; o el acceso de las niñas a la escuela se verá fortalecido por medidas en materia de higiene.

El marco de desarrollo posterior a 2015 debe ser universal y transformador, tomando en cuenta las relaciones entre las crisis y los desafíos mundiales. Debe atender las causas estructurales de la desigualdad de género y de otras desigualdades, y las relaciones entre las dimensiones económica, medioambiental y social.

ONU Mujeres está dispuesta a trabajar con los países de la Commonwealth en la búsqueda de un proceso participativo, inclusivo y transparente que defina la agenda de desarrollo posterior a 2015, y a garantizar que se priorice la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en dicho marco, como aspecto esencial de un desarrollo inclusivo y sostenible.

Muchas gracias.