Discurso de Michelle Bachelet en un evento paralelo de CSW57 para jefas y jefes de organismos de la ONU para discutir cómo poner fin a la violencia contra mujeres y niñas

Fecha : 05 March 2013

Discurso de Michelle Bachelet, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, en un evento paralelo de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer para jefas y jefes de organismos de las Naciones Unidas a fin de debatir la violencia contra mujeres y niñas. Nueva York. 5 de marzo de 2013.
[Cotejar con el texto pronunciado.]

Buenas tardes. Es fantástico contar con la presencia del Secretario General. Me complace mucho estar aquí con todas y todos ustedes hoy. Este es el evento especial en que las Naciones Unidas se reúnen para debatir y demostrar un compromiso firme para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

Este compromiso es constante y, por lo que a mí respecta, creo que todos los esfuerzos son pocos. Me gustaría expresar mi más cálida bienvenida a todas y todos los participantes y a las personas que nos acompañan hoy. Poner fin a la violencia contra las mujeres cuenta con un liderazgo firme desde los más altos estamentos de las Naciones Unidas.

Es un placer para mí invitar al Secretario General de las Naciones Unidas, el Sr. Ban Ki-moon, para que pronuncie sus observaciones iniciales y también para presentarle nuestra declaración conjunta, firmada por todos los organismos representados aquí hoy, a favor del trabajo compartido para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

Nos encontramos aquí hoy para debatir sobre el modo en que el sistema de las Naciones Unidas está trabajando conjuntamente para prevenir y poner fin a la violencia contra las mujeres. A continuación, me complace presentar a nuestras y nuestros participantes. Se trata de:

Sra. Irina Bokova, Directora General, UNESCO Sra. Rebeca Grynspan, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Administradora Asociada del PNUD
Sra. Anne-Birgette Albrectsen, Directora Ejecutiva Adjunta, UNFPA
Sra. Geeta Rao Gupta, Directora Ejecutiva Adjunta, UNICEF
Sra. Kyung-wha Kang, Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ACNUDH

También contaremos con las intervenciones de:
Sr. Jacob Kumaresan, Director de la OMS, Oficina de Nueva York
Profesora Sheila Tlou, Directora, ONUSIDA

Y ahora, me gustaría decir unas palabras sobre las medidas que adoptan las Naciones Unidas para poner fin a la violencia contra las mujeres. Ya he mencionado el apoyo incondicional y el liderazgo firme del Secretario General para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas. Todas las organizaciones representadas aquí hoy son agentes del cambio para eliminar este tipo de violencia y estas horribles violaciones de los derechos humanos.

Ya sea la UNESCO a través de la educación, el PNUD a través de la cooperación para el desarrollo, el UNFPA a través de la promoción de la salud y los derechos en materia sexual y reproductiva, o el UNICEF a través de la protección de los derechos de las niñas y los niños, este trabajo está marcando la diferencia sobre el terreno.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos está asumiendo casos específicos y promoviendo la protección universal de los derechos humanos, y la Organización Mundial de la Salud y ONUSIDA son fundamentales para garantizar la salud pública y poner fin a la violencia contra mujeres y niñas. Cuando unimos nuestros esfuerzos, nuestro impacto es mayor.

Cuando fundamos ONU Mujeres hace más de dos años, poner fin a la violencia contra las mujeres se convirtió en una de nuestras principales prioridades. Y estamos plenamente conscientes de que debemos sumar nuestras fuerzas para tener éxito en nuestro empeño.

Sabemos que poner fin a la violencia contra mujeres y niñas exige avanzar hacia la igualdad de derechos, la igualdad de oportunidades y la igualdad de participación. Sabemos que no es una tarea fácil, pero este es el reto de nuestros tiempos, y es este el reto que debemos asumir con convicción, compromiso y cooperación.

Durante los últimos seis meses hemos presenciado el impulso proveniente de personas de todo el mundo que salieron a la calle a exigir justicia, a exigir el fin de la violencia contra mujeres y niñas. El mensaje es claro y sencillo: basta ya. Es hora de actuar. Es hora de romper el ciclo de violencia que nos degrada a todas y a todos.

Las Naciones Unidas deben estar en la primera línea de estos esfuerzos porque nuestro trabajo se basa en la premisa de los derechos humanos universales y la dignidad humana. Entre todas y todos trabajamos por un mundo en el que ningún ser humano viva bajo la amenaza o el miedo a sufrir violencia. Trabajamos a favor del desarrollo humano: por la justicia, la paz, la igualdad y la sostenibilidad.

Me siento muy orgullosa de nuestro trabajo interinstitucional “Unidos en la acción” con el que hemos logrado resultados concretos para las mujeres y niñas de todo el mundo.

ONU Mujeres trabaja en 85 países para poner fin a la violencia contra las mujeres, en el seno de equipos de las Naciones Unidas en los países, y, en 57 de ellos este pasado año, hemos respaldado conjuntamente el fomento de la capacidad para fortalecer leyes y mejorar la prestación de servicios a las sobrevivientes de la violencia.

Como resultado, existen nuevas unidades para abordar la violencia familiar en las Islas Salomón, nuevas unidades dedicadas a cuestiones del género dirigidas por la red policial de mujeres de Tanzanía, y ha aumentado el acceso a la atención en países como Argelia, Mauritania, y Rwanda. En Zimbabwe, diversos centros polivalentes atienden a más de 1.700 sobrevivientes.

Junto con el UNICEF, ONU-Hábitat y otras entidades, prestamos apoyo a la iniciativa mundial Ciudades Seguras, que ha puesto de relieve la violencia que las mujeres y las niñas afrontan en prácticamente todos los espacios públicos imaginables: en escuelas, en mercados, en estacionamientos, en autobuses y en calles urbanas.

Trabajamos con los gobiernos locales e involucramos a mujeres, hombres y jóvenes de las comunidades en más de 20 ciudades de todo el mundo, una cifra que sigue creciendo, para lograr que las ciudades sean lugares seguros para las mujeres y las niñas.

En El Cairo, el gobierno nacional ha aprobado auditorías de seguridad de las mujeres mediante las cuales las mujeres locales identifican las condiciones de seguridad de sus barrios, que se incorporan a la planificación urbanística.

En Río de Janeiro, mujeres y niñas de los suburbios de la ciudad, o de las favelas, utilizaron sus teléfonos inteligentes para identificar riesgos de seguridad como servicios o infraestructuras deficientes, vías de paso oscuras, y la falta de alumbrado. Las autoridades locales utilizan esta información para diseñar soluciones y que las mujeres y niñas puedan sentirse más seguras.

Asimismo, nos emociona ver el trabajo innovador que realizan las beneficiarias y los beneficiarios del Fondo Fiduciario de la ONU para poner fin a la violencia contra las mujeres. Hasta la fecha, el Fondo Fiduciario de la ONU ha donado más de 86 millones de dólares estadounidenses a 351 iniciativas en 128 países y territorios. Estas subvenciones se asignan a ONG y comunidades locales para prestar servicios que incluyen desde refugios para mujeres víctimas de maltrato hasta la educación entre adolescentes o la capacitación de líderes comunitarios y agentes de la policía.

En ONU Mujeres dirigimos la campaña del Secretario General de las Naciones Unidas, ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres, que sirve para impulsar la acción en países y comunidades de todo el mundo. Además, en noviembre del año pasado presentamos la iniciativa NOS COMPROMETEMOS.

Hasta la fecha, más de 40 países de todas las regiones se han pronunciado con compromisos nacionales claros en sus países y esperamos que en los próximos días sean muchos más los que hagan lo mismo. Desde aquí expreso mi reconocimiento a estos gobiernos por su compromiso para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

Una organización como las Naciones Unidas tiene la obligación de tomar medidas e inspirar la acción para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas. Este es el momento de actuar.

A continuación, me gustaría dirigir su atención hacia la pantalla de vídeo en la que escucharemos las palabras de la Dra. Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial de la Salud; el Sr. Guy Ryder, Director General, OIT; y el Sr. Yury Fedotov, Director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.