Tayikistán tendrá próximamente una ley de prevención de violencia doméstica

Fecha : 01 March 2013

“Mi esposo me golpeaba constantemente, eso fue lo que me decidió a dejarlo”, dice Humo Amonova*, una mujer de 46 años de edad que vive en una pequeña aldea del distrito de Sughd Oblast, en el norte de Tayikistán. Se casó cuando tenía 20 años y dice que su vida fue una pesadilla debido a la violencia física a la que la sometía su marido. “Fue una época difícil para mí”, cuenta. “Yo sólo quería huir, pero pensaba en m hija y mis hijos. Finalmente no pude soportar más la constante humillación, así que decidí abandonar la casa llevándome a mi hija y mis hijos.”

La historia de Humo no es inusual en esta nación de Asia Central. En la actualidad, no hay ninguna ley que se ocupe de la violencia hacia las mujeres o de la violencia doméstica en Tayikistán. En parte debido a esta falta de protección legal, muchas tayikas no tienen el valor de Humo y permanecen en relaciones donde reina la violencia.

No obstante, ahora la Cámara Baja del Parlamento de Tayikistán aprobó una ley el 10 de diciembre de 2012 que da esperanza a estas mujeres, ya que prevé la protección de las sobrevivientes. El proyecto de ley fue aprobado después de más de 10 años de lucha y promoción por parte de la sociedad civil, las ONG, el movimiento de mujeres, la ONU y otras organizaciones internacionales. Durante ese proceso, ONU Mujeres creó una plataforma para establecer asociaciones entre los actores estatales pertinentes y las ONG de mujeres, con el propósito de fortalecer la defensa de la adopción de la ley de violencia doméstica. Esto incluyó llegar a un consenso por medio de audiencias y reuniones públicas sobre las distintas versiones de la ley.

La coalición de ONGs “De la igualdad de jure a la igualdad de facto” participó, con el apoyo de ONU Mujeres en Tayikistán, en una audiencia pública para abogar por la aprobación del proyecto de ley sobre violencia doméstica que se celebró el 2 de noviembre de 2012, junto con representantes del Gobierno, agentes del orden público, organizaciones internacionales y centros de crisis. Foto: ONU Mujeres
La coalición de ONGs “De la igualdad de jure a la igualdad de facto” participó, con el apoyo de ONU Mujeres en Tayikistán, en una audiencia pública para abogar por la aprobación del proyecto de ley sobre violencia doméstica que se celebró el 2 de noviembre de 2012, junto con representantes del Gobierno, agentes del orden público, organizaciones internacionales y centros de crisis. Foto: ONU Mujeres

 

“Esta ley ayudará a regular las relaciones familiares y, lo que es más importante, define claramente las medidas de prevención de la violencia doméstica”, dice Nasrullo Makhmudov, uno de los parlamentarios autores de la nueva ley. “Protege los derechos de la familia y define los modos de ofrecer asistencia jurídica, médica y psicológica a las víctimas de la violencia doméstica, al tiempo que introduce medidas administrativas para el castigo de los culpables.”

 

Según la nueva ley, las esposas víctimas de violencia ya no serán las únicas que pueden presentar querellas, sino que los agentes del orden público también podrán identificar los casos de violencia doméstica basándose en las declaraciones de testigos o de otras partes interesadas. Además, los culpables de infligir violencia, o incluso de hacer amenazas de violencia después del divorcio, pueden ser juzgados y castigados. “Sin duda, uno de los principales factores del desmembramiento de la familia es la prevalencia de la violencia doméstica”, dijo Makhmudov, quien agregó que se estima que 4.400 familias se separaron en 2011 a causa de la violencia doméstica, y que esa cifra pasó rápidamente a 5.600 familias en 2012.

La novedad más significativa es que la nueva ley de violencia doméstica también se aplicará a las familias cuyos matrimonios no están inscritos oficialmente. En la actualidad, el Artículo 1 del Código de la Familia de 1998 de Tayikistán especifica que sólo los matrimonios inscritos en el registro civil son reconocidos por el Estado. Así, una mujer víctima de violencia que ha contraído un matrimonio religioso sin obtener un certificado del registro civil puede ser echada de su casa, y esos casos representan un gran porcentaje de los que llegan a los centros de crisis y al Comité para los Asuntos de la Familia y de la Mujer. [i]

Para Humo, que tenía 38 años cuando se divorció de su marido y se fue de la casa con su hija y dos hijos, fue difícil encontrar trabajo al sólo contar con educación secundaria. Se había desposado poco después de terminar la escuela y se dedicó entonces a los trabajos del hogar y al cuidado de su hija y dos hijos. Como su matrimonio se había inscrito oficialmente, por lo menos estaba parcialmente protegida por las leyes del divorcio, aunque tuvo que buscar apoyo para defender sus derechos. “Sin el apoyo de mi familia, que me ayudó a defender mis derechos, a conseguir una parcela y a exigir una pensión alimenticia de mi esposo, no hubiese podido hacer frente a todos los problemas”, explicó.

La nueva ley garantizará los derechos de propiedad, pensión alimenticia y herencia para todas las mujeres, independientemente del modo en que contrajeron matrimonio. Se espera que la ley sea aprobada por la Cámara Alta y reciba el sello oficial del Presidente en abril.

Hablando en nombre de la ONU en Tayikistán, el Coordinador Residente Alexander Zuev aplaudió la decisión del Parlamento de Tayikistán de aprobar la ley de violencia doméstica en cuanto que herramienta vital de prevención. “Esto permitirá coordinar todos los esfuerzos de los ministerios, organizaciones, ONG, organizaciones internacionales y de derechos humanos, y de introducir un enfoque sistemático para encontrar soluciones al problema de la violencia doméstica.”

Hoy Humo tiene una casa donde vive con su hija; sus dos hijos emigraron a Rusia para trabajar. “Deseo que las niñas y las mujeres conozcan sus derechos y se hagan oír si se les violan esos derechos, de modo de obtener protección”, dijo. “Espero que la nueva ley garantice la protección de las mujeres y de sus derechos y que IMPIDA que los hombres traten tan mal a sus esposas. Las mujeres también somos seres humanos y merecemos una vida mejor.”


*Su nombre ha sido cambiado para proteger su identidad.

[i]Según la base de datos de una Coalición de ONG de Centros de Crisis y de Recursos, 9.870 personas llegaron a 12 centros de crisis (8.908 mujeres y 962 hombres) en 2010-2011. Los abusos psicológicos fueron mayoritarios en los tipos de violencia denunciados por mujeres, seguidos de violencia económica, violencia física y violencia sexual. Además, una de cuatro mujeres denunció múltiples formas de violencia.