World Environment Day

Vidas salvadas en Viet Nam gracias a la participación de las mujeres en la planificación para casos de desastre

La capacitación de mujeres para la gestión de riesgos y la promoción de sus derechos en el ámbito nacional ha llevado a un reconocimiento de la contribución de las mujeres a la sociedad. Además, un decreto del gobierno ahora otorga a la Unión de Mujeres un espacio oficial en los organismos de toma de decisiones.

Fecha: 04 Jun 2014

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Una capacitación en Rescate y Primeros Auxilios en Viet Nam hace parte de la preparación para el riesgo de los desastres. Foto: ONU Mujeres

Para millones de personas de las áreas rurales de Viet Nam, las repercusiones del cambio climático son cada vez mayores, y en algunos casos mortales. Los cambios en los patrones meteorológicos hacen que, en especial, muchas mujeres de Viet Nam paguen un precio muy alto.

“El tiempo es cada vez más extremo e impredecible. Tormentas, lluvias torrenciales e inundaciones destruyen campos y casas y matan animales y personas cada año”, afirma Ranh Nguyen, de 35 años, granjera y directora del grupo de la Unión de Mujeres del municipio de An Dung, en la provincia de Binh Dinh, situada en el centro de Viet Nam. 

Ranh y sus vecinas se han adherido a la Unión de Mujeres de Viet Nam y colaboran con ONU Mujeres para afianzar el papel de la mujer en la gestión de la reducción de desastres y de la reducción de riesgos en casos de desastre.

El municipio de An Dung, que se halla a unos 80 km de la ciudad de Binh Dinh, siempre está expuesto a un alto riesgo de inundaciones, porque sólo existe una carretera que lo conecte con otros municipios y durante la estación de lluvias son frecuentes los corrimientos de tierras. Casi cada año el municipio sufre como mínimo una inundación grave que provoca grandes daños en las cosechas y las viviendas. Y las mujeres suelen ser las más afectadas.

Sin embargo, esto está empezando a cambiar.

“Gracias a la buena preparación y los mapas detallados que desarrollamos en las reuniones antes de cada tormenta, durante la estación de lluvias del año pasado no murió ni resultó herido de gravedad ninguno de los habitantes del pueblo. Además, salvamos las cosechas, las aves y el ganado”, explica Ranh, que ahora es miembro oficial del Comité para el Control de las Inundaciones y las Tormentas de su municipio.

Participantes dibujan un mapa de prevención de inundaciones durante una formación en gestión de desastres. Foto: ONU Mujeres

Antes del proyecto, pocas mujeres formaban parte de los Comités para el Control de las Inundaciones y las Tormentas de los pueblos. Mediante la formación impartida a las mujeres en materia tanto de gestión de desastres como de grupos de presión a escala nacional (con el apoyo de ONU Mujeres, el PNUD y otras partes interesadas), se ha empezado a valorar la aportación de las mujeres.  Un decreto gubernamental dictado en septiembre de 2013 prevé la presencia oficial de la Unión de Mujeres en los organismos nacionales de adopción de decisiones.

“Desde que me involucré en el proyecto, estoy más consciente de la situación del cambio climático y de cómo nos afecta. El año pasado, participamos en la formación e intercambiamos experiencias con otras mujeres. Preparamos mejor a nuestras familias y nuestro pueblo antes de la llegada de las tormentas”, señala Ranh. También dice que habló con los otros miembros del Comité para el Control de las Inundaciones y las Tormentas de su municipio. Como consecuencia, antes de que se iniciara la inundación, ya disponían de planes para evacuar a las vecinas y los vecinos que vivían en las tierras bajas y cerca del río.

“Los mapas que elaboramos juntas y juntos durante la formación fue de gran ayuda. Hablamos sobre cómo alentar a las vecinas y los vecinos a finalizar la cosecha antes de que comenzara la estación de lluvias”. Según nos comenta, al final no se perdió ninguna vida.

Participantes de natación y RCP se reunieron para aprender más sobre la gestión de desastres. Foto: ONU Mujeres

El año pasado, un niño de 4 años se salvó de morir ahogado porque su madre le realizó una reanimación cardiopulmonar. Ella y otras 120 mujeres y niñas habían aprendido esta técnica en la formación sobre Rescate y Primeros Auxilios impartida por el proyecto.

“Antes no sabía nadar y me daba pánico el río después de las inundaciones. Pero ahora ya no tengo miedo del agua gracias a las clases de natación. Enseñaré a mis hijas e hijos a nadar, y también a otras personas”, afirma Ranh.

El proyecto sigue aplicándose en otras cuatro provincias, a saber, Thua Thien Hue, Quang Binh, Ca Mau y Dong Thap, todas ellas amenazadas por un alto riesgo de inundaciones.

Los fondos para este proyecto se obtienen del financiamiento básico de ONU Mujeres y del Gobierno de Luxemburgo.

Para obtener más información sobre “La mujer y el medio ambiente”, consulte el material editorial En la mira disponible en el nuevo sitio web de la campaña Beijing+20.