“Para que el liderazgo de las mujeres prospere y para que el cambio ocurra, todas y todos debemos tener más valor y decisión” – Directora Ejecutiva de ONU Mujeres

Discurso inaugural pronunciado por la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka en el Evento de Alto Nivel “Las Mujeres en el Poder y en la Toma de Decisiones: Construyendo un Mundo Diferente”, 27 de febrero, Santiago, Chile.

Fecha: viernes, 27 de febrero de 2015

[Cotejar con el discurso pronunciado]
Su Excelencia, Sra. Michele Bachelet, Presidenta de la República de Chile,
Su Excelencia, Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas,
Su Excelencia, Sra. Dalia Grybauskaitė, Presidenta de la República de Lituania.
Honorables colegas, invitadas e invitados:

Permítanme primero agradecer a nuestros anfitriones, la Presidenta Bachelet y el pueblo de su cálido y generoso país.

Presidenta Bachelet, su compromiso nos sigue inspirando, así como las medidas que toma a diario para el logro de la igualdad de género en Chile.

Permítanme también dar una especial bienvenida al Secretario General por su apoyo y profundo interés en ONU Mujeres.

Deseo asimismo dar la bienvenida a mis estimadas y estimados colegas de las Naciones Unidas, la sociedad civil, el gobierno y el mundo académico. También agradezco en particular a Alicia Bárcena de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), que desde un principio nos brindó todo su apoyo para esta iniciativa.

No existe mejor testimonio de la importancia de esta conferencia que el destacado grupo reunido hoy aquí en esta bella ciudad de Santiago de Chile. Les agradezco a todas y todos su asistencia.

Nuestro objetivo aquí es debatir medidas nuevas y audaces para cumplir los compromisos asumidos en la Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing en 1995; especialmente acerca de cómo aumentar la representación de las mujeres en los cargos directivos de todos los organismos importantes de la sociedad, como lo son los gobiernos, las organizaciones multilaterales, la comunidad y el sector privado.

En el mundo ya contamos con pruebas suficientes que muestran los efectos positivos del liderazgo de las mujeres. Ellas han erigido y administrado eficazmente países y ciudades, economías e instituciones extraordinarias.

La Plataforma de Acción de Beijing insta a una mayor presencia de mujeres en la toma de decisiones, no sólo en lo que hace a la cantidad, sino también en lo que se refiere a sus contribuciones. Sabemos que esto no ocurre de manera suficiente y sabemos que puede existir una resistencia manifiesta y otra sutil al liderazgo de las mujeres. Conocemos también el efecto devastador de dejar las cosas tal como están. Sabemos que para que el liderazgo de las mujeres prospere y para que el cambio ocurra, todas y todos debemos tener más valor y decisión.

En los últimos 20 años, la responsabilidad por el cambio recayó de forma desproporcionada sobre las organizaciones de mujeres y de la sociedad civil, que son quienes tienen la menor cantidad de poder para lograrlo. Necesitamos más iniciativas impulsadas por quienes tienen poder y autoridad, quienes son votados y designados en cargos de responsabilidad en todos los ámbitos. Además necesitamos que las mujeres se den impulso entre sí.

Estamos enfrentando una crisis. Según datos disponibles, transcurrirán 50 años hasta poder alcanzar la paridad de género en la esfera política, a menos que los partidos adopten medidas más enérgicas. 

Hoy queremos decidir de qué modo lograr un progreso de mayor alcance durante el periodo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible comprendido entre 2015 y 2030. Debemos considerar de qué modo dar a esta cuestión un lugar protagónico en la agenda para después de 2015.

Tanto la justicia climática como la justicia de género son condición imprescindible para el éxito de la agenda para el desarrollo y la supervivencia de la humanidad.

Debemos demostrar un cambio significativo de aquí a 2020. Ahora y en el futuro, queremos que nos guíen para adoptar las medidas correctivas orientadas en una nueva dirección.

Ayer asistí a una reunión con la sociedad civil de Chile. Hice alusión a una mujer embarazada que dará a luz en seis semanas. Recordé a todas las personas presentes que su hija que está a punto de nacer tendrá 50 años antes de que el mundo le conceda la igualdad de oportunidades políticas y que esa bebé tendrá 80 años antes de gozar de igualdad de oportunidades económicas.

A esa bebé le debemos este cambio. A ella le debemos el enfocarnos en obtener logros sólidos durante los primeros cinco años de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. A ella le debemos el cumplimiento de aquellas promesas hechas hace 20 años, para así poder esperar avances sólidos para el año 2020 y la igualdad de género para el año 2030.

Insto a todas y todos los aquí presentes a adoptar medidas profundas y a debatir con franqueza aquello que podemos y debemos hacer de un modo diferente. En esta sala tenemos a una influyente masa crítica de personas que pueden compartir su experiencia y asesorar y que, cuando regresen a casa, pueden acelerar estas medidas para lograr una agenda para el desarrollo post-2015 lo suficientemente audaz para alcanzar el futuro que queremos.

Este año, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, marcharemos en Nueva York y en muchas otras partes del mundo por un Planeta 50-50 para 2030. Les invito a todas y todos a participar.

La igualdad es un derecho de todas las mujeres y de todos los hombres. Es una deuda pendiente desde hace muchos años. Convirtámosla en realidad ahora.

Damas y caballeros, es un honor para mí presentar hoy al orador principal, el Secretario General, el Sr. Ban Ki-moon.

Como confirma hoy la presencia de muchas mujeres líderes de las Naciones Unidas, durante su mandato como Secretario General él ha sido quien ha designado a más mujeres como altas funcionarias en toda la historia de las Naciones Unidas.

Es un inquebrantable defensor de la igualdad de género y los derechos de las mujeres y viene planteando esta cuestión en todas sus intervenciones en los más altos niveles. Es nuestro primer impulsor de la campaña HeForShe, que alienta a los hombres que luchan por la igualdad de género en distintas etapas.

Damas y caballeros, el Sr. Ban Ki-moon.