Nuevo proyecto de ley para combatir la trata de personas trae esperanzas en Marruecos

Especialistas creen que la adopción de la nueva ley contra la trata facilitará a las autoridades la investigación y el enjuiciamiento de este delito generalizado.

Fecha: miércoles, 9 de septiembre de 2015

Pensar en ganar 2 500 dírhams (unos 250 dólares estadounidenses) al mes fue suficiente incentivo para Nora, que en aquel entonces tenía 24 años, para hacer las maletas y marcharse de su ciudad natal en Côte d’Ivoire. Una mujer marroquí que vivía allí le había comentado sobre la oportunidad de trabajar como empleada doméstica para una familia de Kenitra, Marruecos, de modo que se embarcó en un avión y viajó rumbo al norte.

Los hallazgos de un estudio reciente sobre la trata de mujeres y niñas/os en Marruecos fueron presentados en un seminario en mayo de 2015. Foto: ONU Mujeres / Kimja Vanderheyden

A su llegada, Nora pronto se enfrentó con la realidad de que había caído en los oscuros dominios de la trata de personas. Su pasaporte le fue retenido y fue obligada a trabajar 18 horas consecutivas por día sin recibir pago alguno. Durante meses, estuvo encerrada en la casa de su captor, donde era golpeada asiduamente.

Nora es una de las incontables mujeres, niñas y niños que en Marruecos han sido sometidos a la trata para realizar trabajos forzados, incluido el trabajo doméstico y la explotación sexual. No existe, sin embargo, una estimación confiable de la cantidad de personas atrapadas actualmente en este delito.

En un seminario celebrado en mayo ante más de 100 miembros de gobierno, la sociedad civil y organizaciones internacionales, se presentaron los resultados de un estudio reciente sobre trata de mujeres, niñas y niños en Marruecos , conducido por el Ministerio de Justicia y Libertades de Marruecos en asociación con ONU Mujeres y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación.

Adriano Küpfer, Director de la Cooperación Suiza, Leila Rhiwi, Representante de ONU Mujeres y el Magreb Mustapha Ramid, Ministro de Justicia y Libertades, asistieron a un seminario en mayo sobre la trata de personas en Marruecos. Foto: ONU Mujeres / Kimja Vanderheyden

El estudio identifica la trata de personas como un problema tanto interno como transnacional, y donde Marruecos es uno de sus núcleos, como país de origen, de destino y de tránsito. Se trata de un delito descrito como "jurídicamente invisible", pues la legislación nacional no lo define con claridad. Además, cuando la trata de ciudadanas y ciudadanos marroquíes ocurre en el extranjero, la intervención de las autoridades marroquíes más allá de sus fronteras a menudo puede resultar imposible.

Desde hace unos pocos años se ha puesto el énfasis en la necesidad urgente de prevenir este delito y atender las necesidades de las personas sometidas a trata. Durante una visita a Marruecos en 2013, la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la trata de personas expresó su preocupación acerca de la ausencia de un marco jurídico apropiado que aborde el problema de manera efectiva. Las autoridades marroquíes le informaron que la adopción de una nueva ley contra la trata les permitiría capacitar a la policía en la identificación de las víctimas.

Apenas unos días antes de la presentación del estudio conjunto de ONU Mujeres en mayo, el Gobierno de Marruecos aprobó un proyecto de ley contra la trata de personas cuyo debate y adopción están previstos para el mes de octubre.

En opinión de la Relatora Especial, la nueva legislación contra la trata de personas simplificará el proceso de investigación, recopilación de datos y enjuiciamiento, que es donde se ubican las complicaciones debido a la ambigua definición de este delito en el Código Penal.

“La policía no considera los hechos de trata como casos. Las mujeres son tratadas como prostitutas, pues creen que nunca pueden ser forzadas [a mantener relaciones sexuales]”, explicó una representante de una organización civil que ayuda a las sobrevivientes de violencia y a la que se entrevistó de forma anónima para el estudio. “Es difícil de probar. El hombre miente; dirá que desconoce que su esposa hace algo así, incluso cuando él mismo la haya obligado a prostituirse. La mujer puede ser acusada de adulterio”.

ONU Mujeres ayudó a establecer salas de asesoramiento adentro de los tribunales de la justicia en ocho ciudades marroquíes. Foto: ONU Mujeres

Las recomendaciones propuestas en el estudio conjunto de ONU Mujeres incluyen la adopción de medidas legislativas específicas que den prioridad a las sobrevivientes y penalicen la trata de personas. Asimismo, el estudio recomienda proteger a las personas vulnerables aumentando la sensibilización pública con campañas y divulgación de información entre los actores involucrados, como la policía, juezas y jueces y trabajadoras y trabajadores sociales.

Junto con el estudio, ONU Mujeres ayudó a organizar sesiones de capacitación en la problemática de la trata de personas destinadas a 253 magistradas y magistrados y 135 trabajadoras y trabajadores sociales. También estableció salas de orientación en los tribunales de justicia de ocho ciudades marroquíes.

“El Gobierno de Marruecos ya ha realizado un avance importante al reconocer el fenómeno y las necesidades específicas de las víctimas de trata de personas”, declaró Leila Rhiwi, Representante de ONU Mujeres para el Magreb. “Aunque todavía queda mucho trabajo por hacer, el enfoque adoptado por el Ministerio de Justicia y Libertades ya es un paso importante y despierta grandes esperanzas”.