Desde mi perspectiva: Sahar el Salab

Fecha: martes, 8 de marzo de 2016

Sahar el-Salab, arguably the most successful woman in the Egyptian banking sector, is currently CEO of a family business and a member of the Arab Network for the Economic Empowerment of Women (Khadija)—a regional network of representatives of social, public and private sectors, supported by UN Women and the European Union. Photo: UN Women/Amna Magdy
Foto: UN Women/Amna Magdy
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Siempre dije que necesitaba el día libre porque yo estaba enferma, no porque mi hijo o mi hija lo estaban. Porque eso no era aceptable. En mi primer empleo, me prometieron una capacitación en el exterior en gestión de créditos. Pero cuando llegó el momento, me dijeron: ‘Lo sentimos, tuvimos que dar prioridad a otras cuatro personas’. Eran todos hombres.

En mi segundo empleo, fui jefa de 30 personas mayores que yo: el 80 % eran hombres, el 20 % eran mujeres, y la mayoría de ellos ahora son los principales banqueros de Egipto. Pero siempre tuve esta filosofía de liderazgo: debo escuchar; debo ser modesta; no debo hacer demostraciones de fuerza todo el tiempo. En el trabajo di a los hombres el trato que en Egipto se esperaba que les diera. Tenían que sentirse machos, y necesitaban ser el origen de las ideas. Recuerdo que muchas de las mujeres que contraté se quejaban de que los hombres no las incluían, u obstaculizaban su acceso y les complicaban la vida.

Llegué a mi techo de cristal como ‘Vice’ [Presidenta]. Fui la primera mujer que ocupó el cargo de vicepresidenta de una institución financiera importante en Egipto. Me había llegado el momento de ser Presidenta, pero nunca había habido una mujer presidenta en una institución financiera importante en Egipto. Y no fue hasta el año pasado que llegamos a tener una segunda vicepresidenta mujer. Es preciso ser una supermujer y técnicamente superior, no cometer errores jamás, para tener éxito. Debemos comenzar con los atributos que los demás tuvieron al terminar. Tenemos el deber de crear oportunidades para que las mujeres lleguen a todos los cargos”.


ODS 5: Igualdad de género
ODS 10: Reducción de las desigualdades

Sahar el-Salab, probablemente la mujer más exitosa en el sector bancario de Egipto, es actualmente la directora ejecutiva de una empresa familiar y miembro de la Red Árabe para el Empoderamiento Económico de las Mujeres (Khadija), una red regional de representantes de los sectores sociales, públicos y privados, que cuenta con apoyo de ONU Mujeres y la Unión Europea. Aumentó la representación de las mujeres en los cargos directivos del 18 al 43 % en el Commercial International Bank que dirigía. Su trabajo se relaciona directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El ODS 5, sobre igualdad de género, busca garantizar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades para el liderazgo; mientras que ODS 10, sobre reducción de la desigualdad, se propone empoderar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su condición.

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