En Pakistán, el fútbol derrota los estereotipos de género

Fecha: martes, 19 de julio de 2016

Hajra Khan durante la celebración del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, de las Naciones Unidas, organizado por ONU Mujeres Pakistán el 10 de abril en Islamabad, Pakistán. Fotografía: ONU Mujeres/Atif Mansoor Kahn

Hajra Khan hizo historia cuando, en el año 2014, se convirtió en la primera jugadora de fútbol pakistaní en firmar un contrato para jugar en el exterior, en la Liga Femenina Nacional de Maldivas. No es un triunfo pequeño en una sociedad en que los estereotipos de género y las barreras culturales impiden a las niñas participar en el fútbol.

Además de la falta de oportunidades para pulir su talento jugando a nivel internacional, y de espacios seguros para entrenarse regularmente, las futbolistas se enfrentan todos los días al sexismo. “Sin importar su habilidad o su talento, todas [las jugadoras] saben que, mientras juegan, serán juzgadas por su apariencia. Podrán ganar o perder, pero se evaluará su aspecto”, explica Khan.

Aunque en los últimos años ha habido un aumento de la participación de las mujeres en el deporte, Khan hace hincapié en la necesidad, por un lado, de transformar las normas sociales que definen a las mujeres como frágiles y menos capaces y las relegan al papel de ama de casa; y por el otro, de obtener mayores inversiones que eleven el nivel del juego. “Para que las mujeres logren una verdadera igualdad en el deporte, es preciso que los medios empiecen a reconocer a las mujeres por sus habilidades atléticas y no por su apariencia...”

Cuando se le pregunta de qué manera ha contribuido el fútbol a dar forma a quien es hoy, Hajra Khan manifiesta: “Me ha ayudado a respetar mi cuerpo y a ganar en autoestima, y a creer que tengo dentro de mí todo lo que necesito para llegar a ser la mejor versión posible de mí misma”.

Lea la historia completa visitando el sitio regional de ONU Mujeres para Asia y el Pacífico.