Vídeo: Qué significa ser una novia secuestrada. La historia de Kyial, Kirguistán

Esta historia en vídeo forma parte de una serie titulada “Una historia real, mi historia” producida por la Oficina Regional de ONU Mujeres en Europa y Asia Central para la campaña 16 Días de activismo.

Fecha: viernes, 16 de noviembre de 2018

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Según un reciente estudio, en Kirguizistán, en 1 de cada 5 matrimonios se secuestra a la novia, una práctica tradicional que permite a los hombres del país elegir a la mujer con la que quieren casarse y organizar su secuestro. La novia no tiene voz ni voto en la decisión.

Aunque hace años que se declaró ilegal, el secuestro de novias sigue siendo una costumbre extendida y aceptada socialmente.

Las mujeres secuestradas, y a menudo agredidas sexualmente por sus “nuevos maridos”, apenas encuentran apoyo en sus familias y amistades, por lo que su única salida es escaparse y empezar una nueva vida llena de dificultades.

En este vídeo, Kyial Tilekova*, una mujer joven y con formación universitaria, cuenta el sufrimiento de su secuestro.

Kyial tenía 20 años cuando fue secuestrada por un conocido. Recurrió a su madre para pedirle ayuda, pero fue inútil. Su secuestrador la violó durante la primera noche que pasó en casa de este.

Pero a diferencia de otras muchas mujeres, Kyial Tilekova se atrevió a huir. Llamó a una amiga que la puso en contacto con Open Line, una ONG de Bishkek que ofrece atención y asesoramiento jurídico a las mujeres secuestradas.

Su mensaje para las niñas y jóvenes de Kirguistán es que confíen en sí mismas y en que pueden empezar de nuevo.

Open Line es miembro activo del movimiento nacional ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres coordinado por ONU Mujeres en Kirguistán. En 2017, gracias al capital inicial aportado por ONU Mujeres, Open Line desarrolló una aplicación móvil y una guía jurídica sobre cómo buscar apoyo en los casos de secuestro de novias.

Los esfuerzos de ONU Mujeres en defensa de estas mujeres, en colaboración con el Gobierno, la sociedad civil y organizaciones nacionales e internacionales, han conseguido que el Parlamento de Kirguistán aumente la pena por secuestro de novias a 10 años.

*El nombre es ficticio para proteger la identidad de la protagonista