Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo

Declaración de ONU Mujeres sobre el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo

Fecha: lunes, 6 de agosto de 2018

ONU Mujeres se une hoy a otros organismos del sistema de las Naciones Unidas en reconocimiento de la importancia vital de los pueblos indígenas del mundo. En esta época caracterizada por un aumento de la movilidad humana, reconocemos que los pueblos indígenas juntos mantienen el 80 por ciento de la biodiversidad mundial. Por este motivo, toda la humanidad está en deuda con ellos. En este sentido, si queremos lograr la Agenda 2030 y el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 15 relativo a la gestión sostenible de la vida en la tierra, esta contribución vital debe reconocerse y protegerse con urgencia. Es hora de que todos escuchemos lo que los pueblos indígenas tienen que decir y prestemos mucha atención, especialmente a la sabiduría y las preocupaciones de las mujeres indígenas del mundo.

Existen muchos motivos por los que las personas abandonan sus hogares, ya que esa movilidad a menudo conlleva un cambio socioeconómico positivo, que incluye mejores ingresos y crecimiento del PIB. Sin embargo, cuando el conflicto, la pobreza absoluta o el estrés ambiental obligan a la movilidad, las mujeres y niñas indígenas corren un mayor riesgo de sufrir consecuencias tales como la violencia y la pérdida de los medios de subsistencia.

Un Informe McKinsey de 2016 sobre migración determinó que la probabilidad de migración causada por el cambio climático es mayor en las zonas costeras, que enfrentan un mayor riesgo de inundación provocada no sólo por el aumento del nivel del mar, sino también por la destrucción de los arrecifes de corales que ayudan a disminuir el impacto de las olas. El informe muestra que las inundaciones plantean un riesgo "catastrófico" para las poblaciones costeras. Ya estamos viendo este efecto en las personas que viven en las Islas Salomón. En el futuro, regiones enteras como el sudeste asiático, hogar de muchas minorías étnicas diversas, serán vulnerables a este riesgo.

El Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas de 2018 determinó que las industrias extractivas y los proyectos de infraestructura a gran escala plantean amenazas adicionales a los pueblos indígenas y la tierra que protegen y de la que dependen: la violencia sexual y de género, el desplazamiento y la migración forzada. Estas violaciones producen la desintegración de la familia y la comunidad, con consecuencias perjudiciales para la capacidad de las mujeres indígenas de acceder a servicios esenciales, programas de rehabilitación y reintegración, y justicia y reparación.

En ONU Mujeres sabemos que cuando los recursos son escasos, ya sea debido al cambio climático, la desposesión de tierras, los desastres naturales o problemas económicos o de conflicto, las mujeres son las que tienen la mayor responsabilidad de trabajar más duro y viajar más lejos para encontrar maneras de alimentar a sus familias. Cuando los pueblos indígenas se ven forzados a emigrar, las mujeres son las más vulnerables a la violencia y la explotación cuando intentan comenzar una nueva vida para ellas y aquellas personas bajo su cuidado. Por este motivo, cuando ONU Mujeres realizó consultas para finalizar el proyecto de ley para poner fin a la violencia contra las mujeres en Nepal, nos aseguramos de consultar a mujeres representantes de los grupos indígenas Tharu, Madhesi y musulmanes.

ONU Mujeres está trabajando en varias áreas para garantizar que se escuchen las voces de los pueblos indígenas y que sus experiencias se reflejen en nuestras estrategias para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas. En Lenca, Honduras, estamos apoyando el desarrollo de la Estrategia de género para las mujeres indígenas. En Kenya, hemos brindado sensibilización sobre la Reducción del riesgo de desastres a mujeres indígenas. En Colombia, apoyamos foros de sensibilización para asesores, autoridades y guardias indígenas sobre la prevención de la violencia de género en el territorio Awá.

En la celebración de hoy, cada uno de nosotros debe comprometerse a hacer que las voces de los pueblos indígenas y las mujeres indígenas sean más fuertes y tengan más impacto que nunca.