Los ataques con ácido son una violación generalizada de los derechos humanos que se hacen sobretodo contra las mujeres. Sin embargo, muchas supervivientes no tienen acceso a un apoyo legal, médico y psicológico adecuado. Gracias al Fondo Fiduciario de la ONU para poner fin a la violencia contra las mujeres, Acid Survivors Trust International – ASTI (Fundación Internacional de Supervivientes al Ácido) responde a las necesidades de las mujeres y niñas víctimas de ataques ácidos y pone en práctica medidas para prevenir dichos ataques y para hacer juzgar a los culpables. El proyecto trabaja con 2.000 mujeres y sus comunidades en Camboya, Nepal y Uganda.




