Contribuciones del sistema de las Naciones Unidas a la agenda para el desarrollo posterior a 2015

El sistema de las Naciones Unidas contribuye de diversas maneras a los debates en torno a la agenda para el desarrollo posterior a 2015 y los ODS.

El informe del grupo de trabajo de 2012 recomienda una agenda transformadora hacia un desarrollo inclusivo, sostenible y centrado en las personas, basado en los valores fundamentales de los derechos humanos, la igualdad y la sostenibilidad. El informe sugiere que una agenda internacional para el desarrollo debe basarse en objetivos y metas finales que sean concretos —uno de los puntos fuertes clave del marco para los ODM— pero que se reorganice en torno a cuatro esferas esenciales:

  1. el desarrollo social inclusivo;
  2. el desarrollo económico inclusivo;
  3. la sostenibilidad medioambiental; y
  4. la paz y la seguridad.

Al mismo tiempo, las consultas a nivel nacional han sido un medio importante para definir la agenda posterior a 2015. El Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD), a través de su Grupo de Tareas de los ODM, copresidido por el PNUD y por ONU Mujeres, apoya las consultas nacionales en más de 80 países. Las partes interesadas nacionales implicadas en las consultas han incluido a representantes gubernamentales, ONGs, la sociedad civil, organizaciones comunitarias, pueblos indígenas, movimientos sociales de mujeres, jóvenes, niñas y niños, y el sector privado, entre otros. El componente de divulgación del proyecto del GNUD también abarcó distintos tipos de oportunidades para que la ciudadanía participase en las consultas a través de debates virtuales, seminarios en línea y otras herramientas virtuales interactivas (véase The World We Want).

Además, se ha llevado a cabo once consultas temáticas mundiales en relación con: las desigualdades; la población; la salud; la educación; el crecimiento y el empleo; el conflicto y la fragilidad; la gobernabilidad; la sostenibilidad medioambiental; la seguridad alimentaria y la nutrición; la energía; y el agua. El informe preliminar, “The Global Conversation Begins”, identificó tres prioridades emergentes de la futura agenda para el desarrollo:

  • La agenda debe estar equilibrada y ser holística para tener éxito.
  • La agenda debe ser verdaderamente universal.
  • El próximo marco debe garantizar resultados reales, hacer realidad los derechos humanos y utilizar la tecnología para seguir progresando.

ONU Mujeres y UNICEF dirigieron de manera conjunta las consultas sobre desigualdades. Para ello, se estableció un panel asesor compuesto de expertas y expertos, representantes de la sociedad civil y organismos interesados de las Naciones Unidas. Asimismo, se hizo un llamado para la presentación de estudios sobre las diversas dimensiones de las desigualdades que generó más de 300 respuestas del mundo académico y de personas de la sociedad civil, y se recibieron más de 150 estudios. El debate virtual sobre las desigualdades tuvo lugar en otoño de 2012. Seguidamente, en febrero de 2013, se presentó un informe resumido en una reunión de alto nivel celebrada en Copenhague. Al final de esta reunión, la declaración de la presidencia definió una serie de recomendaciones para abordar las causas profundas de las desigualdades, e instó a establecer un objetivo independiente sobre la desigualdad y sobre la igualdad de género, además de incorporar el género y otras desigualdades predominantes en el resto de objetivos.

ONU Mujeres elaboró un documento de posición que promueve la creación de un objetivo independiente en la agenda posterior a 2015 para lograr la igualdad de género, los derechos de las mujeres y el empoderamiento de las mujeres.

El 10 de septiembre de 2013, el GNUD lanzó el informe "A Million Voices: El mundo que queremos", que resume los resultados de las consultas públicas y encuestas en las que participaron más de 1,3 millones de personas en los 193 Estados Miembros de la ONU.