Socio destacado: Japón

Japón

La asociación entre el Gobierno de Japón y ONU Mujeres ha ido creciendo paulatinamente, en estrecha relación con las prioridades nacionales de género y desarrollo identificadas por Japón, y con el papel destacado del país a nivel regional e internacional. El Gobierno de Japón reconoce la función que desempeñan las mujeres contribuyendo significativamente a la economía nacional, así como en el hogar. Este reconocimiento ha derivado en una mayor inversión en la participación de las mujeres en el mercado laboral, así como en el liderazgo y la retención de las mujeres en sus puestos de trabajo, en los sectores público y privado. La aplicación de una perspectiva y políticas de género está repercutiendo en la sociedad y la economía japonesas, además de empoderar a las mujeres en Japón y fuera del país.

Las prioridades de Japón en materia de cooperación para el desarrollo también incluyen una perspectiva de igualdad de género que se ha traducido en el apoyo al trabajo que realiza ONU Mujeres al proporcionar educación a las mujeres y las niñas, mejorar la seguridad alimentaria para las mujeres y sus familias y garantizar que los esfuerzos de respuesta y gestión en momentos de crisis tengan en cuenta el liderazgo de las mujeres, así como su accesibilidad a los recursos y la necesidad de protección.

Desde la creación de ONU Mujeres, el Gobierno de Japón ha contribuido a financiar la entidad y durante los últimos tres años dicha contribución ha ido en aumento tanto en lo que respecta a los recursos básicos como a los complementarios. Entre 2011 y 2018, Japón ha proporcionado una contribución agregada de 116,7 millones de USD. En 2018, Japón fue el noveno donante de recursos básicos con 5,5 millones de USD y el cuarto Gobierno donante de recursos totales con 24,4 millones de USD.

En su papel de activista de la campaña HeForShe de ONU Mujeres en la iniciativa IMPACTO 10x10x10, el primer ministro Shinzō Abe es un firme defensor de la igualdad de género y de ONU Mujeres. El primer ministro se compromete a fortalecer la asociación entre Japón y ONU Mujeres, mejorando las oportunidades de liderazgo y empleo para las mujeres de Japón y aprovechando la ayuda internacional para empoderar a las mujeres y poner fin a la violencia sexual en los conflictos. Bajo la dirección del primer ministro, la asociación de Japón con ONU Mujeres y la priorización de la reducción del riesgo de desastres, la paz y la seguridad, la ayuda humanitaria, el empoderamiento económico y el fin de la violencia contra las mujeres seguirán generando cambios en las vidas de las mujeres y sus comunidades.

Logros de esta colaboración

Maha Aasi Emm Ala’a, 48, Syrian refugee woman enrolled in the UN Women’s cash-for-work programme as tailor in the ‘Oasis Center for Resilience and Empowerment of Women and Girls’ operated by UN Women in the Za’atari refugee camp. Credits: UN Women/Lauren Rooney

Desde mi perspectiva: “Siempre confía en ti misma”
Maha Aasi Emm Ala’a, una refugiada siria, llegó al centro de mujeres dirigido por ONU Mujeres en el campamento de personas refugiadas de Zaatari en Jordania con una severa depresión luego de que su marido falleciera. Recibió asesoramiento y encontró trabajo como modista a través del programa de dinero por trabajo.

Hikmah Bafagih. Photo: UN Women/Ryan Brown

En palabras de Hikmah Bafagih: “Nuestra visión es crear un islam inclusivo; que haya gente que se opone a mí es algo muy normal” (en inglés)
Esta es Hikmah Bafagih, de Malang, en Java Oriental, Indonesia. Profesora de universidad, organizadora comunitaria, trabajadora por la paz, asesora, madre, esposa: Bafagih desempeña muchos papeles. También es una líder religiosa que dirige la sección de mujeres de la mayor organización musulmana de Indonesia. Su misión es crear un islam inclusivo, y está acostumbrada a la oposición. Firme en su creencia de que las mujeres forjan la solidaridad, trabaja para empoderar a las mujeres de su comunidad y respalda a las personas LGBT y a las personas que viven con el VIH.

En palabras de Rabiha Khalloof: “Nuestra sociedad necesita de las mujeres para que las generaciones futuras triunfen”
Rabiha Khalloof es una refugiada siria de 47 años de edad que huyó de Siria hace casi tres años. Se encuentra entre las 520 refugiadas sirias en Líbano que han recibido capacitación y asistencia económica de la tercera fase de un proyecto de ONU Mujeres, financiado por el Gobierno de Japón y la Fundación Ford. Actualmente, Khalloof obtiene ingresos por primera vez y aspira a enseñar a otras mujeres a fin de que puedan poner en marcha sus propios negocios.

Mosammat Kamrunnahar, one of the Polli Shomaj Women in Dinajpur Zaman. Photo: UN Women/Snigdha Zaman

Las mujeres en Bangladesh respaldan los esfuerzos para cambiar el curso de la ola de extremismo
La idea es sencilla y no podría ser más lógica: cuando las mujeres tienen empoderamiento económico y forman parte de la toma de decisiones de sus comunidades, las sociedades están más cohesionadas y son más pacíficas. Las integrantes de “Mujeres Polli Shomaj” (un grupo comunitario de mujeres) proceden de distintos estratos sociales —son docentes, madres, estudiantes, de las élites locales y miembros del Gobierno local. Se reúnen para debatir cómo prevenir el extremismo violento en sus propias comunidades.

Nahimana Fainesi.  Photo: UN Women/Catianne Tijerina

Desde mi perspectiva: Nahimana Fainesi
Nahimana Fainesi huyó de su Burundi natal y ahora reside en el campamento para personas refugiadas de Lusenda, en la República Democrática del Congo. Allí trabaja como agricultora en el marco de un programa de trabajo a cambio de dinero promovido por ONU Mujeres.

Partner profile: Japan

Japan’s Minister of Foreign Affairs, Taro Kono. Photo: Ministry of Foreign Affairs of Japan

Taro Kono, Japanese Minister of Foreign Affairs
Japan was UN Women's ninth-largest core contributor in 2017. In an interview, Japan’s Minister of Foreign Affairs, Taro Kono, explains why gender equality is a top priority in foreign and development policy. Read more»