Hechos y cifras: Acabar con la violencia contra mujeres y niñas

Una pandemia que se presenta en diversas formas

  • Según una revisión de las estadísticas disponibles en 2013, a nivel global un 35 por ciento de mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual en el contexto de relaciones de pareja o violencia sexual fuera de relaciones de pareja. Sin embargo, algunos estudios nacionales de violencia muestran que hasta un 70 por ciento de mujeres sufre violencia física y/o sexual a lo largo de su vida, a manos de una pareja [1].En Australia, Canadá, Israel, Sudáfrica y Estados Unidos, entre el 40 y el 70 por ciento de los asesinatos de mujeres corresponde a violencia en que el agresor es la pareja de la víctima [2].
  • Más de 64 millones de niñas en todo el mundo son niñas casadas; el 46 por ciento de las mujeres entre 20 y 24 años de edad en Asia sudoriental, y el 41 por ciento en África Oriental y Central, señalan que se casaron antes de cumplir 18 años. El matrimonio infantil provoca embarazos prematuros y no deseados, por lo que pone en peligro la vida de las adolescentes. En el plano mundial, las complicaciones asociadas al embarazo son la principal causa de muerte entre niñas y adolescentes de 15 a 19 años de edad [3].
  • En el mundo, aproximadamente 140 millones de niñas y mujeres han sufrido la mutilación/ablación genital femenina [4].
  • La trata se convierte en una trampa para millones de mujeres y niñas, que pasan a ser esclavas en plena era moderna. Las mujeres y niñas representan el 55 por ciento del total de víctimas del trabajo forzoso, estimado en 20,9 millones de personas en todo el mundo, y el 98 por ciento de las personas que son explotadas sexualmente contra su voluntad (4,5 millones de personas) [5].
  • La violación ha sido una táctica generalizada en las guerras modernas. Según estimaciones conservadoras, entre 20.000 y 50.000 mujeres habrían sido violadas durante la guerra de Bosnia y Herzegovina en el periodo 1992–1995 [6], cifra que se disparó hasta las 250.000-500.000 durante el genocidio que vivió Rwanda en 1994 [7].
  • En los países de la Unión Europea, entre un 40 y un 50 por ciento de las mujeres sufren insinuaciones sexuales no deseadas, contacto físico u otras formas de acoso sexual en el trabajo  [8].
  • En Estados Unidos, un 83 por ciento de las niñas de 12 a 16 años ha experimentado alguna forma de acoso sexual en las escuelas públicas [9].

Factores adicionales de vulnerabilidad

  • Las mujeres de las zonas urbanas tienen el doble de probabilidad que los hombres de sufrir algún tipo de violencia, especialmente en los países en desarrollo [10].
  • En Nueva Delhi, un estudio realizado en 2010 descubrió que un 66 por ciento de las mujeres declaraba haber sufrido entre dos y cinco situaciones de acoso sexual durante el año anterior [11].
  • La probabilidad de que las mujeres resulten infectadas por el VIH durante sus relaciones sexuales es entre dos y cuatro veces superior a la de los hombres. La violación o las relaciones sexuales forzadas incrementan este riesgo al limitar el uso del preservativo y provocar lesiones físicas [12].
  • En Estados Unidos, el 11,8 por ciento de las nuevas infecciones por VIH entre mujeres mayores de 20 años durante el año anterior se atribuyó a la violencia a manos de compañeros sentimentales [13].

El alto costo de la violencia

  • Se calcula que los costos anuales de la violencia en la que el agresor es la propia pareja de la víctima ascendieron a 5.800 millones de dólares en Estados Unidos en 2003 [14] y a 22.900 millones de libras esterlinas en Inglaterra y Gales en 2004 [15].
  • Un nuevo estudio realizado en Australia en 2009 estimó que el costo de la violencia contra mujeres y niños ascendía a 13.600 millones de dólares australianos cada año [16].

Notas

[1] Organización Mundial de la Salud, Global and Regional Estimates of Violence against Women, p2. Para información individual a nivel de país, ver la recopilación completa de datos disponible en ONU Mujeres, 2012, Violence against Women Prevalence Data: Surveys by Country.

[2] E. G. Krug, et al., eds., 2002, Informe mundial sobre la violencia y la salud, Ginebra, Organización Mundial de la Salud. Citado en el Fondo de Población de las Naciones Unidas, 2005, Estado de la población mundial 2005, p. 66, Nueva York.

[3] Basado en World’s Women 1990, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, Nueva York, citado en Black, M. 2001. “Early Marriage: Child Spouses”. Innocenti Digest Vol. 7, Florencia: 11 y Pinheiro, P. S. y J. Ward. 2008. From Invisible to Indivisible: Promoting and Protecting the Right of the Girl Child to be Free from Violence: 29. Naciones Unidas, Nueva York.

[4] Organización Mundial de la Salud, 2012, “Mutilación genital femenina: Nota descriptiva N°241”, Ginebra.

[5] Cifra calculada a partir de datos basados en el periodo de referencia 2002-2011. Organización Internacional del Trabajo, 2012, “ILO Global Estimate of Forced Labour: Results and Methodology”, p. 14, Ginebra.

[6] Basado en informes elaborados por el Gobierno de Bosnia y Herzegovina y la Comisión Europea. J. Ward en nombre del Consorcio para el Cuidado de la Salud Reproductiva en los Conflictos, 2002, “Bosnia and Herzegovina”, If Not Now, When?: Addressing Gender-based Violence in Refugee, Internally Displaced, and Post-Conflict Settings, p. 81. Citado en UNIFEM, Hechos y cifras sobre la paz y la seguridad.

[7] Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Rwanda, 1996, Informe sobre la situación de los derechos humanos en Rwanda, E/CN.4/1996/68, Naciones Unidas, Nueva York.

[8] Dirección General de Empleo, Relaciones Industriales y Asuntos Sociales, 1998, “Sexual harassment at the workplace in the European Union”, p. iii, Bruselas, Comisión Europea. Citado en Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006, “Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer: Informe del Secretario General” A/61/122/Add.1, p. 42, Nueva York.

[9] Basado en un estudio representativo a escala nacional de estudiantes de ambos sexos de segundo año de secundaria a segundo año de bachillerato. American Association of University Women, 2001, “Hostile Hallways: Bullying, Teasing, and Sexual Harassment in School”, p. 4, Washington, DC. Citado en Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006, “Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer: Informe del Secretario General” A/61/122/Add.1, p. 42, Nueva York.

[10] F. Vanderschueren, 2000, “The Prevention of Urban Crime”. Artículo presentado durante la Cumbre de Ciudades Africanas de 2000, Windhoek, Namibia. Citado en ONU-Hábitat, 2006, State of the World’s Cities 2006/2007, p. 144, Nairobi.

[11] JAGORI y ONU Mujeres (2010).  Informe sobre la encuesta de referencia. Disponible en: http://jagori.org/wp-content/uploads/2011/03/Baseline-Survey_layout_for-Print_12_03_2011.pdf.

[12] ONUSIDA, 1999, “AIDS: 5 years since ICPD: Emerging issues and challenges for Women, Young People & Infants”, p. 11, Ginebra. Citado en D. L. Ferdinand, 2009, “A Manual for Integrating the Programmes and Services of HIV and Violence Against Women”, p. 14, Nueva York, Development Connections y UNIFEM.

[13] Basado en un estudio representativo a escala nacional. J. Sareen, J. Pagura y B. Grant, 2009, “Is Intimate Partner Violence Associated with HIV Infection among Women in the United States?” General Hospital Psychiatry, 31(3), p. 277, Manitoba.

[14] La cifra incluye los costos directos en términos de salud y las pérdidas indirectas de productividad provocados por la violencia a manos de compañeros sentimentales y basados en estimaciones anuales correspondientes a 1995. National Center for Injury Prevention and Control, 2003, Costs of Intimate Partner Violence Against Women in the United States, p. 2, Atlanta, Centers for Disease Control and Prevention. Citado en Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006, “Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer: Informe del Secretario General” A/61/122/Add.1, p. 137, Nueva York.

[15] La cifra incluye los gastos directos e indirectos que ocasiona la violencia para los particulares, las empresas y el Estado. S. Walby, 2004, The Costs of Domestic Violence, p. 12, Leeds, Dependencia para la mujer y la igualdad y Universidad de Leeds.

[16] Datos calculados para la violencia a manos de compañeros sentimentales y otros tipos de violencia, según los índices de prevalencia estimados para el periodo 2007–2008, incluidos los costos directos e indirectos individuales y públicos relacionados con el sufrimiento, la salud y gastos jurídicos y laborales, entre otros. The National Council to Reduce Violence against Women and their Children, 2009, The Cost of Violence against Women and their Children, p. 4, Canberra, Commonwealth of Australia.