Pasar al contenido principal

Universal menu

  • Global
  • Regiones
    • África
    • Américas y el Caribe
    • Estados árabes
    • Asia y el Pacífico
    • Europa y Asia Central
  • Conocimiento
  • Datos
  • Capacitación
  • Transparencia
ONU Mujeres - Por y para todas las mujeres y niñas

Main Navigation-HQ

  • Quiénes somos
    • Sobre nosotras
      • Acerca de ONU Mujeres
      • Modelo institucional
      • Documentos orientativos
      • Presencia mundial
    • Liderazgo
      • Estructura de gobernanza
      • Liderazgo ejecutivo
      • Junta Ejecutiva
      • Responsabilidad
    • Trabaja con nosotras
      • Empleo
      • Obtención
      • Contacta con nosotras
      • Plan Estratégico de ONU Mujeres 2026–2029
      • UN Women Strategic Plan 2026–2029 - social media image
        Plan Estratégico de ONU Mujeres 2026–2029
  • Qué hacemos
    • como trabajamos
      • Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible
      • Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer
      • La paridad de género en el sistema de las Naciones Unidas
      • Apoyo intergubernamental
      • Asociaciones
      • Investigación y datos
      • Centro de formación
      • Fondos fiduciarios
      • Coordinación del sistema de la ONU
    • Áreas de enfoque
      • Poner fin a la violencia contra las mujeres
      • Paix et sécurité
      • Acción humanitaria
      • Liderazgo y gobernanza
      • Empoderamiento económico
      • Innovación y tecnología
      • Mujeres con discapacidad
      • VIH y SIDA
  • Noticias
    • centro de medios
      • Contenidos para la prensa
      • Contactos con los medios
      • ¿Por qué las mujeres están tan agotadas? El trabajo de cuidados y la carga mental
      • Two adults stand at a table changing diapers on baby dolls, with laundry hanging on a clothesline behind them in a home setting.
        ¿Por qué las mujeres están tan agotadas? El trabajo de cuidados y la carga mental
      • Al menos un millón de mujeres y niñas pierden el acceso a asistencia esencial
      • A young Ugandan woman sits with another local woman to talk
        Al menos un millón de mujeres y niñas pierden el acceso a asistencia esencial
    • Últimas
      • Noticias
      • Artículos explicativos
      • En foco
  • Digiteca
    • Resources
      • Publicaciones
      • Informe anual
      • Progress of the world’s women
      • World survey on the role of women in development
      • The gender snapshot
    • Término de género
      • Término de género
      • Permisos de reimpresión
      • Panorama de género 2025
      • gender snapshot thumbnail transparent
        Panorama de género 2025
  • Participa
    • Cómo involucrarse
      • Para TODAS las mujeres y las niñas
      • Día Internacional de la Mujer
      • 16 días de activismo para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas
      • ¡ÚNETE! Campaña para erradicar la violencia contra las mujeres
      • Él para ella
Pregúntale a la IA
https://84e5cfacd5c7e99f9825edf344450c.1b.environment.api.powerplatform.com/powervirtualagents/botsbyschema/crad4_websiteQA/directline/token?api-version=2022-03-01-preview
1
-
Haz tu pregunta aquí
Asistente de sitio web de IA

Hola ¿Cómo puedo ayudarte?

Las respuestas del chatbot de IA pueden ser incorrectas. Verifique siempre la información importante.

Donate button menu

Donar

Sobrescribir enlaces de ayuda a la navegación

  1. Inicio
  2. Preguntas Frecuentes

Website survey

We want to know how we can improve your experience on this website. Completing this survey takes less than 5 minutes.

TAKE THE SURVEY
Rebecca (name changed), 10, sits on her bed in the dorm of the safe house of UNICEF partner NGO Amazonian Initiative Movement in the town of Masethleh, Port Loko District, Sierra Leone. She ran away from her home where her familiy was planning on training her as a female genital mutilation practioner. Photo: UNICEF/UNI150843/Asselin.

Preguntas frecuentes sobre la mutilación genital femenina

Sus causas y consecuencias, y cómo erradicarla.

Traumática. Dolorosa. Irreversible. La mutilación genital femenina (MGF) es una violación a los derechos humanos que provoca sufrimiento permanente a millones de mujeres y niñas. Esta práctica nociva persiste por normas y mitos culturales. No conlleva beneficios para la salud, y en cambio deja traumas físicos y psicológicos permanentes a las supervivientes.

Se estima que hoy viven 230 millones de niñas y mujeres que han sido sometidas a la mutilación genital femenina; un número que ha incrementado en un 15 por ciento —es decir, 30 millones más de casos— en los últimos ocho años. 

Resulta alarmante que más de 2 millones de niñas por año experimentan mutilación genital femenina, a menudo antes de cumplir los cinco años y a veces a los pocos días de nacer.  

Este aumento en el número de mujeres y niñas sometidas a la mutilación genital femenina se debe al rápido crecimiento poblacional en las regiones donde esta práctica está más extendida, como el África subsahariana y los Estados árabes. Para 2050, se prevé que la cantidad de niñas nacidas en estas regiones crecerá en un 62 por ciento por año.

Preguntas frecuentes sobre la mutilación genital femenina:

¿Qué es la mutilación genital femenina?

¿Cuáles son las consecuencias de la mutilación genital femenina?

¿Dónde se practica la mutilación genital femenina?

¿Cuáles son las poblaciones con mayor riesgo de sufrir mutilación genital femenina??

¿Por qué se practica la mutilación genital femenina?

¿Qué es la medicalización de la mutilación genital femenina?

¿Qué se está haciendo para frenar la mutilación genital femenina?

¿Qué está haciendo ONU Mujeres para eliminar la mutilación genital femenina?

¿Qué es la mutilación genital femenina?

“Mutilación genital femenina” hace referencia a todos los procedimientos que implican la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones causadas a los órganos genitales femeninos por motivos no médicos.

También se la denomina “circuncisión femenina” o “ablación”.

Normalmente, la mutilación genital femenina se lleva a cabo entre la infancia y los 15 años; sin embargo, jóvenes y mujeres mayores también pueden ser sujeto de esta práctica.

En la mayoría de los casos, la práctica la llevan a cabo parteras o personas mayores de la comunidad en menores, lo que constituye una violación a los derechos de las niñas. La mutilación genital femenina infringe también los derechos humanos fundamentales de las mujeres y niñas, incluidos el derecho a la salud, la seguridad, la dignidad, la autonomía sobre el propio cuerpo y —en los casos en que el procedimiento causa la muerte— el derecho a la vida.

La Organización Mundial de la Salud clasifica la mutilación genital femenina en cuatro tipos:  

  • Tipo 1 Resección parcial o total del clítoris o del tejido circundante.  
  • Tipo 2 Resección parcial o total del clítoris y los labios menores, con o sin escisión de los labios mayores.  
  • Tipo 3 (Infibulación). Estrechamiento de la abertura vaginal, que se sella cortando y recolocando los labios menores o mayores.  
  • Tipo 4. Cualquier otro procedimiento lesivo de los genitales femeninos con fines no médicos, como la punción, la perforación, la incisión, el raspado o la cauterización de la zona genital. 

Esta categorización de la mutilación genital femenina refleja los distintos tipos de procedimientos llevados a cabo y sus efectos en las mujeres y niñas. Gracias a esta clasificación, es posible comprender las variaciones de la práctica en relación con su gravedad y consecuencias para la salud desde los ámbitos de la investigación, la salud y las políticas públicas. Todas las formas de la mutilación genital femenina, Independientemente de si implican pequeños cortes o gran extirpación de tejido, infligen dolores insoportables, daño físico y psicológico, y graves riesgos para la salud de mujeres y niñas. 

¿Cuáles son las consecuencias de la mutilación genital femenina?

La mutilación genital femenina no conlleva beneficios para la salud de mujeres y niñas, y en cambio causa consecuencias inmediatas y a largo plazo para la salud. 

Entre los problemas inmediatos de salud sexual y reproductiva, se incluyen hemorragias graves, infecciones, problemas urinarios y dolor incapacitante.

En el futuro, las niñas sometidas a mutilación genital femenina enfrentan riesgos para la salud a largo plazo, como dolor crónico, quistes, cicatrices poco habituales, problemas menstruales, problemas sexuales, como experimentar dolor durante las relaciones sexuales y menos satisfacción, infertilidad, complicaciones durante el parto, hemorragias durante el parto, muerte prenatal y un mayor riesgo de muerte neonatal. En algunos casos, estas complicaciones pueden ser mortales para las mujeres.

Entre los efectos psicológicos de la mutilación genital femenina en las niñas, se incluyen la pérdida de confianza en quienes las cuidan, depresión, ansiedad, trastorno causado por estrés postraumático y baja autoestima. Como si fuera poco, las consecuencias físicas y psicológicas de la MGF pueden obstaculizar también el aprendizaje, el trabajo y la socialización de las mujeres y niñas.

Image
Boko Mohammed, que solía encargarse de la MGF, sostiene la herramienta que usaba para ejecutar esta práctica durante una reunión comunitaria en la aldea de Kabele (distrito de Amibara, región de Afar). Foto: UNICEF/Kate Holt
Boko Mohammed, que solía encargarse de la MGF, sostiene la herramienta que usaba para ejecutar esta práctica durante una reunión comunitaria en la aldea de Kabele (distrito de Amibara, región de Afar). Foto: UNICEF/Kate Holt
Boko Mohammed, que solía encargarse de la MGF, sostiene la herramienta que usaba para ejecutar esta práctica durante una reunión comunitaria en la aldea de Kabele (distrito de Amibara, región de Afar). Foto: UNICEF/Kate Holt

 ¿Dónde se practica la mutilación genital femenina?

La mutilación genital femenina es un problema mundial y, según se ha informado, se lleva a cabo en 92 países en todo el mundo, incluidas comunidades de la diáspora. De esos países, 51 —es decir, poco más de la mitad— cuentan con leyes que prohíben la mutilación genital femenina.

  • África: La mutilación genital femenina está presente en 33 países: Benin, Burkina Faso, Camerún, Chad, Cote d'Ivoire, Djibouti, Egipto, Eritrea, Etiopía, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Kenya, Liberia, Malawi, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudáfrica, Sudán del Sur, Sudán, Tanzania, Togo, Uganda, Zambia y Zimbabwe.  
  • Oriente Medio: La práctica está presente en los Emiratos Árabes Unidos, el Estado de Palestina, Irán, Iraq, Jordania, Omán y Yemen.  
  • Asia: Se ha documentado la mutilación genital femenina en la India, Indonesia, Malasia, Sri-Lanka, Bangladesh, Tailandia, Brunei, Singapur, Camboya, Vietnam, Laos, Filipinas, Afganistán, Pakistán y las Maldivas.  
  • Europa: Se ha denunciado la mutilación genital femenina en Georgia, la Federación Rusa y el Reino Unido, a menudo entre comunidades migrantes.  
  • América y Oceanía: Se han identificado casos en los Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelandia, así como en algunos países de Sudamérica, como Colombia, Ecuador, Panamá y Perú.

¿Cuáles son las poblaciones con mayor riesgo de sufrir mutilación genital femenina?

Según el UNFPA, en 2026, casi 4,5 millones de niñas —más de la mitad de ellas menores de cinco años— corren el riesgo de ser sometidas a esta práctica.

Si bien las iniciativas de prevención de la práctica han obtenido resultados positivos —la proporción de niñas sometidas a mutilación genital femenina disminuyó, de poco más de 46 por ciento en 1993 a poco más de 31 por ciento en 2023—, el crecimiento poblacional en las regiones donde ésta prevalece supone desafíos considerables.

Las niñas que viven en la pobreza y en áreas rurales y remotas tienen más posibilidades de ser sometidas a la mutilación genital femenina. La práctica está más extendida en África, donde la han sufrido 144 millones de mujeres y niñas.

Es alentador el hecho de que algunos países, como Camerún, Ghana y Uganda, hayan logrado el objetivo de eliminar la mutilación genital femenina antes de 2030. Benin, las Maldivas, Níger y Togo también están en camino de no registrar casos para finales de la década.

Sin embargo, los avances para eliminar la mutilación genital femenina deben ocurrir 27 veces más rápido para cumplir con la meta mundial de su eliminación para 2030. Si las tasas de mutilación genital femenina continúan al ritmo actual, 68 millones de niñas habrán sido sometidas a la práctica entre 2015 y 2030 en los 25 países donde es habitual.

¿Por qué se practica la mutilación genital femenina?

Los motivos detrás de la mutilación genital femenina varían entre regiones y comunidades y, a menudo, se basan en creencias culturales, sociales o religiosas.   

En algunas comunidades, la mutilación genital femenina marca la transición de las niñas hacia la vida adulta. En otras, se usa la práctica para controlar la sexualidad de las niñas o para garantizar la “pureza” y fidelidad de cara al matrimonio.

La presión social para “encajar” y el temor a la exclusión también desempeñan un papel considerable en el hecho de que la práctica siga vigente. En las regiones donde la mutilación genital femenina es común, muchas familias la consideran fundamental para asegurar el futuro de las niñas, pues creen que aumenta sus posibilidades de contraer matrimonio y de acceder a una herencia.

En algunos casos, se malinterpretan los textos religiosos para justificar la mutilación genital femenina, pese a que ninguna de las religiones principales, como el islam o el cristianismo, la respalda. En 2024, en el marco del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, la Comisión Permanente Independiente de Derechos Humanos de la Organización de Cooperación Islámica afirmó que los principios y valores del islam condenaban estas prácticas. La Comisión instó a los países a adoptar sólidas medidas jurídicas para eliminar todas las prácticas nocivas, incluida la mutilación genital femenina.

¿Qué es la medicalización de la mutilación genital femenina?

La medicalización de la mutilación genital femenina hace referencia a la ejecución de la práctica por parte de personal sanitario en lugar de parteras o personas mayores de la comunidad. Ha sido personal sanitario el que ha llevado a cabo la mutilación genital femenina de dos terceras partes de las niñas sometidas a esta práctica en tiempos recientes.

Algunas personas creen erróneamente que los riesgos asociados a la práctica disminuyen si la ejecutan profesionales de la medicina. Sin embargo, la mutilación genital femenina medicalizada sigue siendo una violación a los derechos humanos sin beneficios para la salud. La medicalización refuerza la práctica, ya que le otorga un falso sentido de legitimidad y no elimina el daño físico ni psicológico que causa.

Erradicar la mutilación genital femenina es esencial para lograr la igualdad de género, eliminar todas las formas de violencia de género y empoderar a las niñas y mujeres en todo el mundo.

¿Qué se está haciendo para frenar la mutilación genital femenina?

Entre las iniciativas para eliminar la mutilación genital femenina se incluyen una combinación de acciones legislativas, participación comunitaria y enfoques innovadores: 

  • Penalización de la mutilación genital femenina: la promulgación y el cumplimiento de leyes para prohibir la mutilación genital femenina constituye un paso fundamental. Sin embargo, la legislación debe estar acompañada por una sólida voluntad política y por mecanismos de aplicación adecuados según el contexto local.  
  • Intervención médica: lLa mutilación genital femenina se está medicalizando cada vez más, pese a los esfuerzos por prevenir esta situación. Los países con mayor tasa de medicalización coinciden con aquellos con mayor tasa de prevalencia, como Egipto, Indonesia y Sudán. El personal sanitario desempeña un papel crucial para prevenir la medicalización de la mutilación genital femenina y educar a las comunidades sobre sus efectos nocivos.  
  • Trabajo con liderazgos tradicionales y religiosos: involucrar a los liderazgos tradicionales y aquellos vinculados a la fe es clave para eliminar la mutilación genital femenina, ya que ejercen una profunda influencia en sus comunidades y, cuando alzan la voz contra la práctica, las actitudes comienzan a modificarse. En África occidental, por ejemplo, cerca de 9000 comunidades han abandonado la mutilación genital femenina gracias al Programa de empoderamiento comunitario de Tostan, un movimiento impulsado mayormente por liderazgos locales que defienden los derechos de las mujeres.  
  • Implicación de niños y hombres: los hombres tienen las mismas probabilidades que las mujeres de oponerse a la práctica en los países donde la mutilación genital femenina sigue activa. Cerca de 200 millones de niños y hombres en los países de África y Oriente Medio donde se practica la mutilación genital femenina consideran que debe erradicarse. Alrededor del 70 por ciento de las parejas con al menos una hija de 14 años o menos, en los lugares donde ocurre la práctica, quieren que la práctica deje de realizarse. Los hombres, como miembros influyentes en sus comunidades, pueden cuestionar las normas sociales e incidir para eliminar la mutilación genital femenina.  
  • Financiamiento para erradicar la MGF: para finales de la década, se estima que se habrán destinado 275 millones de dólares a atender la mutilación genital femenina; sin embargo, se necesitan 2400 millones para lograr el objetivo de eliminar la práctica en 31 países de alta prevalencia de aquí a 2030. El financiamiento de los programas para eliminar la mutilación genital femenina ha disminuido considerablemente en los últimos años, en especial para las organizaciones de mujeres y los movimientos liderados por supervivientes.  
  • Cooperación internacional: a fin de eliminar la mutilación genital femenina, es esencial fortalecer los marcos jurídicos para atender las prácticas transfronterizas y trasnacionales, y unificar las iniciativas entre los países. Las Naciones Unidas han desempeñado un papel central en las iniciativas mundiales para eliminar la mutilación genital femenina mediante resoluciones que han exigido constantemente la erradicación de todas las prácticas dañinas contra las mujeres y niñas, incluida la mutilación genital femenina. En 2024, el Parlamento Europeo adoptó una nueva directiva que exigía la penalización de la mutilación genital femenina en todos los países de la Unión Europea, así como la ejecución de tareas de concientización y la prestación de apoyo a las supervivientes.

¿Qué está haciendo ONU Mujeres para eliminar la mutilación genital femenina?

ONU Mujeres trabaja en múltiples frentes para eliminar la mutilación genital femenina, desde tareas de incidencia y cambios legislativos hasta acciones de base. ONU Mujeres es también la entidad encargada de redactar el Informe del Secretario General sobre la Mutilación Genital Femenina, que reúne los últimos datos, desafíos y avances de la acción internacional para erradicar la práctica.

Una iniciativa fundamental es el programa ACTUEMOS (Defensa de intereses, Creación de coaliciones y Acción feminista transformadora, por sus siglas en inglés) para poner fin a la violencia contra las mujeres. Consiste en una colaboración de 22 millones de euros con la Unión Europea y se centra en ejecutar tareas de incidencia, crear coaliciones y combatir las prácticas nocivas, en especial en África.   

ONU Mujeres participa en un grupo de trabajo junto con la Oficina de Coordinación del Desarrollo de Naciones Unidas, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer, UNICEF, ACNUDH y la OMS para coordinar las iniciativas de eliminación de la mutilación genital femenina en todo el mundo.  

ONU Mujeres apoya también los cambios reales en la práctica:

  • Gambia: Cuando se intentó derogar la prohibición de la mutilación genital femenina, ONU Mujeres intervino para activar mecanismos de derechos humanos, trabajar con la sociedad civil y mediar el diálogo entre especialistas de organizaciones por los derechos de las mujeres, activistas y socios de las Naciones Unidas. Estos debates impulsaron las iniciativas para hacer cumplir la ley y rechazar los ataques a los derechos de las mujeres.  
  • Somalia: Con el apoyo del Fondo Fiduciario de la ONU, organizaciones de base en Somalilandia lideraron las iniciativas para cuestionar las creencias enraizadas sobre la mutilación genital femenina. Gracias a la educación, el diálogo y la participación comunitaria, estas iniciativas causaron una extraordinaria transformación en el apoyo parental a la eliminación de la práctica, que incrementó del 72 al 100 por ciento, y la cantidad de líderes del ámbito religioso que reconocieron los efectos dañinos aumentó del 52 al 96 por ciento.   
  • Liberia: Mediante la Iniciativa Spotlight, ONU Mujeres y otras entidades asociadas trabajaron con el Consejo Tradicional Nacional de Jefes Supremos y Ancianos para extender la prohibición nacional de la mutilación genital femenina por otros tres años. El proyecto también ayudó a 300 personas que se dedicaban a practicar la mutilación genital femenina en su transición a nuevos medios de vida, mediante capacitación en agricultura compatible con el clima y otras oportunidades de empoderamiento económico.

Este artículo fue actualizado el 6 Febrero 2026 

Jaha's journey: From FGM to UN Women Goodwill Ambassador

La lucha para poner fin a una tradición mortal

En Malí, donde el 89 por ciento de las mujeres han sido sometidas a la mutilación genital femenina, defensores como Siaka Traoré están luchando para eliminar esta tradición mortal. Sin leyes nacionales que prohíban la práctica, Malí se ha convertido en un refugio para la mutilación genital femenina, ya que atrae a familias de países vecinos e incluso de Europa. Las supervivientes están alzando la voz sobre las consecuencias devastadoras, al tiempo que activistas impulsan cambios jurídicos y culturales.

Más información
Image
Siaka Traoré, cuya madre se dedicaba a practicar la mutilación genital femenina, creció creyendo que se trataba de un rito de transición normal en la vida de las niñas en Malí. Hoy es un activista apasionado que impulsa campañas para poner fin a esta práctica. Foto: Kalifa Daouda Keita/ONU Mujeres.

Photo caption hero image: Rebecca (name changed), 10, sits on her bed in the dorm of the safe house of UNICEF partner NGO Amazonian Initiative Movement in the town of Masethleh, Port Loko District, Sierra Leone. She ran away from her home where her familiy was planning on training her as a female genital mutilation practioner. Photo: UNICEF/UNI150843/Asselin.

Temas

  • Eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas
  • Prácticas perjudiciales

Footer menu-HQ

  • Noticias
  • Recursos
  • Qué hacemos
  • Cómo trabajamos
  • Dónde estamos
  • Socios
  • Empleo
  • Adquisiciones
  • Comunícate
  • Junta Ejecutiva
  • Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer

Donate button menu [Footer tablet]

  • Donar

Donate button menu [Footer]

  • Donar

Social media menu

  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Flickr
  • YouTube
  • Instagram
ONU Mujeres - Por todas las mujeres y niñas

Footer bottom [Menu]

  • Seguridad informática
  • Privacidad
  • Investigaciones
  • Condiciones de uso
Share this page
  • Share to Facebook
  • Share to Twitter
  • Share to LinkedIn
  • Share to E-mail

Or copy link