Priorizar las inversiones que buscan evitar la violencia

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making investment a priority hero

Si se mantienen las tendencias actuales, más de 340 millones de mujeres y niñas —el 8% de la población mundial de mujeres— vivirán en pobreza extrema hacia 2030.

También persiste la brecha de género en las posiciones de poder y liderazgo y, si nada cambia, se necesitarán otros 286 años para alcanzar la igualdad de género en el sector público.   

Sin inversiones ambiciosas que intensifiquen los programas de prevención, implementen políticas eficaces y ofrezcan servicios de asistencia para combatir la violencia contra las mujeres y niñas, no hay manera de que los países logren eliminar la violencia de género hacia 2030.

Si bien hoy más que nunca la igualdad de género debe ser una prioridad, los datos respecto de cuántos fondos destinan las naciones para contrarrestar y evitar la violencia contra las mujeres y niñas siguen siendo escasos.

Las inversiones estatales que buscan evitar la violencia de género son más importantes que nunca

 

Tres de cada cuatro países no tienen sistemas para hacer un seguimiento del presupuesto destinado a alcanzar la igualdad de género, y es muy difícil acceder a datos sobre qué proporción de los presupuestos nacionales se usan para combatir la violencia contra las mujeres y niñas.

Según las últimas investigaciones, el 78 % de los países ha asumido compromisos presupuestarios para implementar leyes que atiendan la violencia contra las mujeres.

Sin embargo, no hay información clara sobre el modo en que los países incorporan la prevención en los diferentes sectores, como la educación, la salud, el desarrollo económico y la protección social.

Es sabido que las inversiones actuales para evitar la violencia de género son insuficientes en todo el mundo.

Los gobiernos deben destrabar el financiamiento de diferentes sectores y reelaborar los presupuestos nacionales a partir de una perspectiva sensible al género a fin de destinar más inversiones para evitar la violencia contra las mujeres.

En Bolivia, los gobiernos locales deben destinar al menos un 15 % de los presupuestos de la Seguridad Ciudadana  a combatir la violencia contra las mujeres.

Fiji ha encabezado las acciones para poner fin a la violencia: es el primer país de las Islas del Pacífico y el segundo del mundo junto con Australia en lanzar un plan de acción quinquenal para combatir la violencia de género con un presupuesto que supera los USD 2,5 millones.

Multiplicar los fondos que reciben las organizaciones por los derechos de las mujeres

Las organizaciones por los derechos de las mujeres, líderes en la implementación de acciones preventivas, siguen sin obtener suficiente financiación dado que solo reciben el 1 % de la asistencia pública destinada a género.

Como si fuera poco, el 89 % de las organizaciones por los derechos de las mujeres y organizaciones de la sociedad civil  que trabajan por mantener la paz y la seguridad se enfrentan a un riesgo desde moderado hasta muy alto de no poder seguir operando porque no cuentan con financiación a largo plazo.

Las organizaciones por los derechos de las mujeres también tienen dificultades para conseguir ciertos tipos de financiación. La financiación básica es decisiva para llevar a cabo acciones sostenidas, duraderas y eficaces, pero es muy difícil acceder a ese tipo de financiación; de hecho, solo el 7 % de las organizaciones de mujeres que se dedican a evitar la violencia de género logran acceder a esos fondos.

Las organizaciones de base se enfrentan a problemas adicionales para acceder a financiación, puesto que rara vez pueden satisfacer los requisitos debido a su tamaño y capacidad.

En nuestro compromiso por favorecer a las organizaciones por los derechos de las mujeres, ONU Mujeres lleva lidera en nombre del sistema de las Naciones Unidas, el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para Eliminar la Violencia contra las Mujeres y Niñas.

Desde su conformación en 1996, el Fondo ha invertido USD 215 millones en 646 acciones implementadas por organizaciones por los derechos de las mujeres en 140 países y territorios.

Tan solo en 2022, el Fondo se asoció con 186 organizaciones de la sociedad civil en cinco regiones y aportó USD 87,8 millones mediante subvenciones para evitar y combatir la violencia contra las mujeres y niñas.  

La mayoría de esas subvenciones (62 %) se destinaron a las organizaciones por los derechos de las mujeres.

Abogar por las inversiones y la transparencia

En 2021, como parte de su mandato principal, ONU Mujeres creó Generación Igualdad, iniciativa mundial destacada para multiplicar las inversiones y alcanzar la igualdad de género.

Creada en 2021, la Coalición para la Acción contra la Violencia de Género es una de las seis Coaliciones para la Acción temáticas, que busca aprovechar la voluntad política y promover las inversiones sensibles al género para generar cambios concretos y transformadores para la vida de las mujeres y niñas.

La Coalición busca flujos de financiación flexibles para las organizaciones por los derechos de las mujeres que buscan poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas y ha definido las siguientes metas que debe alcanzar hacia 2026:

  • Duplicar la financiación internacional destinada a las organizaciones por los derechos de las mujeres, activistas y movimientos que combaten la violencia de género.
  • Aumentar la financiación que reciben las organizaciones por los derechos de las mujeres a USD 500 millones.
  • Garantizar que las organizaciones por los derechos de las mujeres reciban el 30 % de la financiación humanitaria destinada a poner fin a la violencia de género.
  • Garantizar que el 50 % de los países haga un seguimiento de la financiación nacional e internacional destinada a combatir la violencia de género que reciben las organizaciones por los derechos de las mujeres a través de una línea presupuestaria creada a tal fin.

Mientras el mundo se enfrenta a los diferentes desafíos en la búsqueda de la igualdad de género, ONU Mujeres sigue llevando la delantera, abogando por más inversiones y transparencia para evitar la violencia de género contra las mujeres y niñas de todo el mundo.