Declaración de Phumzile Mlambo-Ngcuka, Secretaria General Adjunta y Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, en el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, el 21 de marzo de 2021

Condenar el racismo y la discriminación dondequiera que se produzcan: actuar para crear justicia racial y un mundo inclusivo e igualitario en materia de género

Fecha: domingo, 21 de marzo de 2021

En el ámbito mundial hemos tenido que hacer frente a tanto dolor y miedo este año pasado. El virus de COVID-19 aprovechó las fragilidades en la salud y expuso claramente las desigualdades, con efectos particularmente devastadores para las personas más pobres y marginadas de la sociedad. Esta ha sido la crisis más discriminatoria de nuestra generación. Un virus no actúa de manera intencional, pero su impacto ilustra las consecuencias de la discriminación, muchas de las cuales se hicieron patentes y coincidieron con las fisuras propias de la privación racial. A manera de ejemplo, en casi todos los países los pueblos indígenas se encuentran en la categoría sanitaria correspondiente a las personas "más vulnerables a la COVID-19". Es probable que las personas de ascendencia africana sean más pobres, tengan formación más escasa y menos oportunidades en todo el mundo. Además, en cada categoría las mujeres y las niñas se ven más gravemente afectadas que los hombres. 

La revuelta mundial contra la injusticia racial, desencadenada en los Estados Unidos a raíz de los asesinatos de hombres negros y mujeres negras, reflejó un resurgimiento de la lucha mundial contra la supremacía y la desigualdad.

Una vez más, esta misma semana, el 17 de marzo, los asesinatos perpetrados en Atlanta, EE. UU., pusieron de relieve ante el público general el aumento del racismo antiasiático. Ni el racismo antiasiático ni la violencia sexual racista son nuevos en los Estados Unidos ni en otros lugares, pero la escalada del odio antiasiático, que ya lleva un año, ha elevado sus niveles. Hemos venido llamando la atención a nivel mundial sobre la aguda interseccionalidad de la xenofobia, el racismo y la violencia contra las mujeres durante toda la pandemia, e incluso antes.

Condeno el racismo y la discriminación dondequiera que se produzcan, y ONU Mujeres se solidariza con todas las personas afectadas por ambas expresiones. En su peor forma se manifiestan en el genocidio y la represión de grupos raciales enteros. Como ciudadanas y ciudadanos del mundo debemos estar en guardia contra esto.

Dentro de ONU Mujeres, y en todo el sistema de las Naciones Unidas, reconocemos, como en todas las instituciones, la existencia de la desigualdad racial estructural, así como de prejuicios conscientes e inconscientes. Hemos tomado medidas enérgicas contra la injusticia racial, que a menudo se manifiesta a través de la falta de diversidad e inclusión, en todos los niveles.

Aun así, debemos seguir presionando y tenemos que hacer más. Para ONU Mujeres, esto también incluye el desarrollo de relaciones programáticas y de colaboración más profundas con movimientos y organizaciones centradas en la justicia racial. El impulso creado por sus acciones en todo el mundo brinda la oportunidad de abordar las raíces de la discriminación racial, la injusticia y la desigualdad, en especial la desigualdad de género.

Más de 50 años después de que se estableciera este día para conmemorar el asesinato de 69 personas a manos de la policía en Sharpville, Sudáfrica, la Asamblea General de las Naciones Unidas pidió a la comunidad internacional que redoblara sus esfuerzos para eliminar todas las formas de discriminación racial. 

Hoy, casi exactamente un año después del asesinato de Breonna Taylor, y en un contexto mundial plagado de tensiones raciales, no debemos desperdiciar este momento, sino actuar ahora para crear un mundo que sea inclusivo, igualitario en materia de género y antirracista.