En Uruguay, la ley de cuidados impulsa el cambio, fomenta los servicios de cuidados y destruye estereotipos

La Ley de Cuidados de Uruguay ha cambiado el concepto de “cuidado”. De acuerdo a la nueva ley, todas las niñas y niños, las personas con discapacidad y las personas mayores tienen derecho a recibir atención. El Estado no sólo proporciona servicios de atención, sino que garantiza su calidad mediante la capacitación y la reglamentación. Para Soledad Rotella, las consecuencias han sido inmediatas: como madre de una niña de dos años, ahora puede buscar un trabajo a jornada completa, sin poner en peligro el bienestar de su hija.

Fecha: martes, 28 de febrero de 2017

Soledad Rotella and daughter Kiara at the Child and Family Care Center of Tres Ombúes, a neighborhood northwest of Montevideo. Photo: UN Women/Agostina Ramponi
Soledad Rotella y su hija daughter Kiara en el Centro de Atención a la Infancia y la Familia de Tres Ombúes, un barrio al noroeste de Montevideo. Foto: ONU Mujeres/Agostina Ramponi

Es el día previo a la vuelta a clase en el Centro de Atención a la Infancia y la Familia de Tres Ombúes, un barrio al noroeste de Montevideo. Soledad Rotella es madre de uno de los 89 niños de este barrio que cada año asiste a clase en este centro. 

Soledad tiene un hijo de 21 y dos hijas de 20 y 18 años. Y luego llegó Kiara, de dos años. “A mis hijos mayores nunca los llevé a la guardería porque en esa época había que pagar. Dejaba a mis hijos solos”, recuerda Soledad. “A veces, para llevar un plato de comida a nuestra casa, era lo que teníamos que hacer”. 

Ahora que la guardería de Kiara en el Centro de Atención a la Infancia y la Familia es gratuita y de buena calidad, Soledad Rotella puede tener un trabajo a tiempo completo sin poner en riesgo el bienestar de su hija.

Las Encuestas de Uso del Tiempo son herramientas para obtener datos que evidencien las desigualdades sobre cómo la población hace uso del tiempo en su vida cotidiana. Estas desigualdades son poco visibles y en escasas ocasiones se valoran y comparan. Sin embargo, su impacto es grande, ya que ponen de manifiesto la división del trabajo entre hombres y mujeres en las familias, factor clave para entender las limitaciones que las mujeres tienen para el efectivo ejercicio de sus derechos.

ONU Mujeres, junto con UNFPA y otras agencias de cooperación, hicieron posible que se realizaran encuestas sobre el uso del tiempo en Uruguay en 2007 y 2013. Éstas mostraron que las mujeres dedican el 2/3 de la semana a realizar tareas no remuneradas, y el tercio restante a las remuneradas, mientras que en el caso de los varones estas proporciones se invierten.  

Estos datos propulsaron un cambio en las políticas sobre este tema: la sociedad civil y el mundo académico propusieron una re-conceptualización de los cuidados como problema colectivo y social, sacándolos del espacio privado y familiar para posicionarlos en la categoría de derechos humanos.

En noviembre de 2015, la ley para la creación del Sistema Nacional Integrado de Cuidados (SNIC) – la ley 19.353 -, fue aprobada por el parlamento como un “buque insignia” de las políticas del presidente Tabaré Vázquez, un impact champion de HeforShe.

De acuerdo a Mariella Mazzotti, Directora del Instituto Nacional de las Mujeres, “contar con una ley de cuidados brinda sostenibilidad a esta política innovadora y transformadora”. Con la nueva ley, todos los niño/as, personas con discapacidad y personas mayores en situación de dependencia, tienen derecho a acceder a servicios de asistencia. El estado no sólo brinda los servicios de cuidado, sino que también asegura la calidad de los servicios a través de formación y regulación. 

Diversos estudios muestran que mujeres de todo el mundo se encargan de estas tareas de cuidado a base de dejar sus propios trabajos remunerados, para cuidar de los niños, los ancianos, u ocuparse de las tareas del hogar. Por ello, la existencia de servicios de cuidados accesibles y de calidad es un elemento clave para promover el empoderamiento económico de las mujeres.

Ello favorece que las mujeres tengan tiempo para otros trabajos remunerados, y promueve el desarrollo infantil de niños/as, así como la autonomía y los derechos de las personas en situación de dependencia. 

El centro de Tres Ombúes es pequeño, pero ofrece distintas modalidades de funcionamiento: media jornada u horario completo para los niños, y talleres semanales para los padres, donde se les enseña sobre desarrollo y educación infantil. “Acá aprendimos mucho,” asegura Soledad Rotella. “Es una experiencia inolvidable y se la recomiendo a todas las madres, en particular a las más jóvenes”. 

Dos educadoras sociales, una psicomotricista, dos maestras, una educadora alimentaria y una psicóloga trabajan en el centro. El Centro se encuentra en el mismo predio donde funciona una escuela y una policlínica, proporcionando una amplia oferta de servicios para los niños/as y las familias del barrio.

Child and Family Care Center of Tres Ombúes, a neighborhood northwest of Montevideo. Photo: UN Women/Agostina Ramponi
Centro de Atención a la Infancia y la Familia de Tres Ombúes, un barrio al noroeste de Montevideo. Foto: ONU Mujeres/Agostina Ramponi

Al principio éramos nosotras las que teníamos que salir a buscar a los niños/as y hacerles saber al barrio que estábamos acá”, cuenta Tatiana Martinez, una de las educadoras. “Hoy en día son las familias las que se acercan a ver si hay plazas”. Ya se está instalando otro centro en el barrio, gracias a la demanda creada.

La ley de cuidados también reconoce el derecho de las personas que realizan estas tareas a efectuarlas en condiciones dignas y trata de promover una modificación de la actual división de estos trabajos entre hombres y mujeres. 

Según el Secretario Nacional de Cuidados de Uruguay, Julio Bango, “El Sistema Nacional Integrado de Cuidados no es solo la provisión de determinados servicios, sino que también es parte de una batalla cultural, de una política para la reducción de las desigualdades de género.”

"Este Sistema Integrado de Atención Nacional representa una nueva matriz de protección social en el siglo XXI", afirma Magdalena Furtado, Responsable de ONU Mujeres en Uruguay. ONU Mujeres está facilitando intercambios entre Uruguay y otros países, como Paraguay y Cabo Verde, para promover encuestas sobre el uso del tiempo e informar políticas.