Hechos y cifras: el VIH y el SIDA

Prevalencia

  • A nivel mundial, las mujeres representan el 54 por ciento de los adultos que viven con el VIH [1].
  • En términos mundiales, las mujeres representan más de un 60 por ciento de todas las personas jóvenes que viven con el VIH; pero en África subsahariana la cifra se dispara a un 72 por ciento [2].
  • Las mujeres y niñas comprenden el 58 por ciento de las personas del África subsahariana que viven con el VIH; son las que soportan la mayor carga de los cuidados a otras personas [3].
  • En el Caribe, las mujeres representan el 53 por ciento de los adultos que viven con el VIH [4].
  • En Asia, las mujeres conforman una proporción cada vez mayor de las infecciones por el VIH: del 21 por ciento en 1990 al 35 por ciento in 2009 [5].

Tratamiento y prevención

  • El tratamiento para el VIH y el SIDA sólo ha llegado al 54 por ciento de las personas que lo necesitan [6].
  • En 2011, el 30 por ciento de las mujeres embarazadas que vivían con el VIH y eran candidatas a recibir el tratamiento estaba recibiendo terapia antirretroviral para su propia salud, en comparación con el 54 por ciento del total de candidatas/os [7].
  • En 26 de 31 países que sufren una epidemia generalizada de VIH, menos del 50 por ciento de las jóvenes tiene conocimientos amplios y correctos sobre el VIH [8].
  • Se estima que 50 millones de mujeres en Asia están en riesgo de contraer el VIH de sus compañeros sentimentales. Los datos demuestran que estas mujeres están casadas o en relaciones de largo plazo con hombres que practican conductas sexuales de alto riesgo [9].

Aumento de la propagación del VIH

  • La violencia contra mujeres y niñas aumenta su riesgo de contraer el VIH [10]. Un estudio longitudinal realizado en 2010 entre varias jóvenes de Sudáfrica reveló que la desigualdad en las relaciones de poder y la violencia en la pareja estaban asociadas con el aumento del riesgo en un 11,9 por ciento y un 13,9 por ciento respectivamente.
  • Las mujeres que viven con el VIH a menudo sufren la violencia debido a su condición seropositiva [11], incluyendo violaciones de sus derechos sexuales y reproductivos [12].
  • El acceso de las mujeres a los derechos de propiedad y herencia puede ser fundamental en la prevención del VIH. Un estudio regional realizado en Asia meridional reveló que las mujeres que poseen una propiedad o bienes de producción tienen mayores ingresos, un lugar seguro para vivir y un mayor poder de negociación en sus hogares, lo que aumenta su capacidad de acordar relaciones sexuales más seguras [13].
  • Las normas jurídicas influyen directamente sobre el riesgo de las mujeres de contraer el VIH [14]. En muchos países donde las mujeres tienen mayor riesgo, las leyes que las protegen son débiles [15]. La falta de derechos legales refuerza la condición subordinada de la mujer, especialmente en relación con sus derechos respecto al divorcio, a poseer y heredar bienes, a ser parte de contratos, a demandar y testificar ante un tribunal, a dar su consentimiento para el tratamiento médico y a abrir una cuenta bancaria [16].
  • Las leyes penales discriminatorias relacionadas con el VIH pueden afectar de manera desproporcionada a las mujeres, ya que es más probable que se sometan a pruebas y se pueda conocer su estado a través de la atención prenatal [17]. Las madres seropositivas son criminales bajo todas las leyes sobre el VIH de África Occidental y Central, que explícita o implícitamente les prohíben quedarse embarazadas o amamantar para no transmitir el virus al feto o la/el niña/o [18].

Financiamiento para la igualdad de género

  • Los gobiernos reconocen cada vez más la importancia de la igualdad de género en las respuestas nacionales ante el VIH. En 2012, el 81 por ciento de los países afirmó incluir medidas específicas para las mujeres en las estrategias nacionales contra el VIH. Sin embargo, sólo un 41 por ciento ha asignado un presupuesto específico para estas actividades [19].

Notas

[1] Fuente de ONUSIDA: Diapositivas epidemiológicas principales, noviembre de 2012.

[2] UNICEF, 2011, Oportunidades en tiempos de crisis: evitar el VIH desde la primera adolescencia hasta el comienzo de la edad adulta, p. 4.

[3] ONUSIDA, 2012, Informe sobre la epidemia mundial de SIDA, p. 70.

[4] OMS, UNICEF y ONUSIDA, 2011, Global HIV/AIDS Response: Epidemic Update and Health Sector Progress towards Universal Access—Progress Report 2011.

[5] ONUSIDA, 2010, Informe sobre la epidemia mundial de SIDA, p. 35.

[6] Ibid., p. 51.

[7] ONUSIDA, 2012, Informe sobre la epidemia mundial de SIDA, p. 47.

[8] Ibid., p. 18.

[9] ONUSIDA, 2009, HIV Transmission in Intimate Partner Relationships in Asia, pp. 7-8.

[10] R. Jewkes et al., 2006, “Factors Associated with HIV Sero-Status in Young Rural South African Women: Connections between Intimate Partner Violence and HIV,” International Journal of Epidemiology, 35, pp. 1461-1468; R. Jewkes, 2010, "HIV/AIDS. Gender inequities must be addressed in HIV prevention,” Science 329(5988), pp. 145-147; J. Silverman et al., 2008. “Intimate Partner Violence and HIV Infection among Married Indian Women,” JAMA 300(6), pp. 703-710; R. Stephenson, 2007, “Human Immunodeficiency Virus and Domestic Violence: The Sleeping Giants of Indian Health?” Indian Journal of Medical Sciences, 61(5), pp. 251-252; K. L. Dunkle et al., 2004."Gender-Based Violence, Relationship Power, and Risk of HIV Infection in Women Attending Antenatal Clinics in South Africa," Lancet, 363 (9419), pp. 1415-1421; and L. Manfrin-Ledet and D. Porche, 2003. “The State of Science: Violence and HIV Infection in Women,” Journal of the Association of Nurses in AIDS Care, 14(6), pp. 56-68.

[11] OMS y ONUSIDA, 2010. Addressing violence against women and HIV/AIDS: What works?, p. 33.

[12] ONUSIDA, 2012, Juntos acabaremos con el SIDA, p. 73.

[13] Hema Swaminathan, Nandita Bhatla y Swati Chakraborty, 2007, Women’s Property Rights as an AIDS Response: Emerging Efforts in South Asia, International Center for Research on Women.

[14] “What works for women and girls

[15] Stella Mukasa y Anne Gathumbi, 2008, HIV, Human Rights and Legal Services in Uganda: A Country Assessment, New York, Open Society Institute; Tamar Ezer, Kate Kerr, Kara Major, Aparna Polavarapu and Tina Tolentino, 2006, “Child Marriage and Guardianship in Tanzania: Robbing Girls of their Childhood and Infantilizing Women,” Georgetown Journal of Gender and Law, 7(357), p. 362; and Tama Ezer, Aisha Glasford, Elizabeth Hollander, Lakeisha Poole, Grant Rabenn and Alexandria Tindall, 2007, “International Women's Human Rights Clinic Report: Divorce Reform: Rights Protection in the New Swaziland,” Georgetown Journal of Gender and Law, 8(883), p.889.

[16] “What works for women and girls

[17] Federación Internacional de Planificación de la Familia, ICW Global, GIZ, ONUSIDA y la Coalición Mundial sobre la Mujer y el Sida, 2011, Piecing it Together for Women and Girls: The Gender Dimension of HIV-related Stigma—Evidence from Bangladesh, the Dominican Republic and Ethiopia.

[18] Global Commission on HIV and the Law, 2012, Risks, Rights, and Health, p. 23.

[19] ONUSIDA, 2012, Juntos acabaremos con el SIDA, p. 70.