África

El continente africano ha demostrado un firme compromiso con la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Casi todos los países de este continente han ratificado la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, y más de la mitad ya han ratificado el Protocolo sobre los Derechos de la Mujer en África de la Unión Africana. Entre otros hitos cabe citar la declaración de la Unión Africana del periodo 2010–2020 como el Decenio de la Mujer Africana.

A pesar de que en África hay tanto países de ingreso bajo como de ingreso medio, los índices de pobreza continúan siendo elevados. La mayoría de las mujeres trabajan en empleos precarios y con sueldos bajos y disfrutan de pocas oportunidades de promoción. Cada vez se celebran más elecciones democráticas en el continente, y en la actualidad se registra un récord en cuanto al número de escaños parlamentarios ocupados por mujeres. Sin embargo, la violencia relacionada con las elecciones es una preocupación creciente.

Nuestras soluciones

A través de las oficinas regionales de Dakar y Nairobi y de una serie de oficinas en los países y otras que trabajan para varios países, ONU Mujeres ejecuta programas diseñados a la medida de los diferentes Estados en estrecha colaboración con los gobiernos, el sistema de las Naciones Unidas y la sociedad civil. Nuestras estrategias de promoción de la participación de la mujer en los procesos de adopción de decisiones incluyen un trabajo intenso con los sistemas electorales y los partidos políticos nacionales para garantizar la igualdad de oportunidades para las candidatas. Además, ayudamos a las mujeres políticas a cultivar sus aptitudes y desarrollar su capacidad de liderazgo.

La creciente integración de las cuestiones de género en la planificación y los presupuestos nacionales está basada, en parte, en nuestras estrategias dirigidas a institucionalizar estos procesos, a capacitar a las/os funcionarias/os nacionales a fin de que sepan ejecutarlos y a fortalecer la capacidad de los movimientos de mujeres para promoverlos y supervisarlos.

Ampliar las posibilidades de participación de las mujeres en los procesos de paz implica capacitar a las mediadoras y defender que las medidas de igualdad de género son cruciales para las políticas y prácticas de seguridad. También trabajamos para mejorar los servicios esenciales que se ofrecen a las mujeres en las zonas que sufren o han sufrido un conflicto.

Con el fin de acabar con la violencia contra mujeres y niñas, ONU Mujeres pide servicios adecuados para todas las sobrevivientes y respalda la réplica de los modelos de servicio eficaces. Nuestros programas también ayudan a fortalecer las políticas y leyes de lucha contra la violencia.

A pesar de que las mujeres son fuente de vitalidad económica por toda África, la discriminación limita las oportunidades que tienen a su alcance. Nuestra organización apoya la celebración de diálogos sobre políticas cruciales en materia de trabajo decente y protección social, especialmente para los grupos marginados, y mantiene alianzas con bancos nacionales gracias a las cuales aumenta el acceso al financiamiento. Además, nuestra colaboración con las comisiones económicas regionales y de las Naciones Unidas está impulsando el apoyo a las mujeres como líderes en la esfera del comercio transfronterizo.