Servicios para todas

Si bien es cierto que a nivel mundial se han realizado importantes avances, muchas mujeres y niñas que han sufrido violencia física y sexual siguen careciendo de acceso a servicios multisectoriales de calidad. Estos servicios son esenciales ya que proveen el apoyo necesario a las sobrevivientes, e incluyen desde asegurar su protección y seguridad hasta la prestación de servicios de salud para atender a sus lesiones. También incluyen dar respuesta a las necesidades de salud sexual y reproductiva, incluyendo la provisión de cuidados post-violación y de apoyo psicosocial, así como facilitar su acceso a la policía y sistema de justicia. Grupos de mujeres particularmente vulnerables – tales como las migrantes, las mujeres con discapacidad, indígenas o que viven en zonas remotas—tienen opciones aun más limitadas careciendo a menudo de acceso a servicios básicos.

Nuestras soluciones

ONU Mujeres trabaja por mejorar la calidad de, y el acceso a, servicios y respuestas coordinadas a la violencia contra las mujeres. Trabajamos con socios para llegar a un entendimiento común a nivel global a través de consultas técnicas con agencias de Naciones Unidas, expertos independientes y profesionales sobre la gama de servicios considerados esenciales para mujeres y niñas que han sufrido violencia, así como los correspondientes estándares y/o directrices para su provisión. Esto incluye el acceso de mujeres y niñas a la policía y justicia, servicios de salud y otros servicios de apoyo.     

ONU Mujeres también colabora con socios nacionales para promover y ayudar a establecer servicios esenciales, imprescindibles para que las mujeres sobrevivan y se recuperen de la violencia sufrida.

En Etiopia por ejemplo, ONU Mujeres ha apoyado la ampliación de una red de casas refugio en Adama y Addis Abeba. Estos refugios ofrecen asistencia integral a sobrevivientes, incluyendo atención a la salud, asistencia legal, formación para el empleo y otros servicios. Uno de los refugios se encuentra en una Comisaria de Policía, facilitando el acceso a mujeres que desean reportar delitos. Otro de ellos está destinado a prestar asistencia a refugiados somalíes a través de un sistema de derivación en los campos de Dollo.

ONU Mujeres también ha apoyado el fortalecimiento de la capacidad institucional para asegurar que los servicios esenciales para sobrevivientes de violencia sean sensibles al género y estén basados en un marco de derechos. A raíz de una auditoria de género, la fuerza de policía etíope ha mejorado la respuesta del sistema de justicia penal a través de la revisión de sus programas de formación, incluyendo de forma integral la equidad de género y los derechos de las mujeres.

En México, por ejemplo, el apoyo prestado a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas ha contribuido a ampliar el modelo de atención para responder a la violencia y mejorar la salud sexual y reproductiva, combinando la promoción, la sensibilización, el asesoramiento comunitario y la asistencia jurídica. El éxito del nuevo modelo, que logró ampliar el acceso de las mujeres a la atención médica y a la justicia, convenció al Gobierno y se acabó convirtiendo en programa nacional con un presupuesto específico. Dicho programa, que se ejecuta a través de una red de centros de atención a mujeres indígenas, atiende actualmente a mujeres de las 25 zonas indígenas de México, que abarcan un total de 871 municipalidades.

En Haití, ONU Mujeres ha ayudado a una red de centros de acogida a ofrecer asesoramiento, servicios médicos y asistencia jurídica. Nuestro apoyo ha servido para capacitar a las y los asesores y ha ayudado al Ministerio de Asuntos y Derechos de la Mujer a establecer procedimientos operativos armonizados a fin de garantizar que los servicios sean coherentes y de buena calidad.

La ampliación de los servicios de asistencia jurídica dirigidos a las y los sobrevivientes de la violencia doméstica en las comunidades romaníes de Bosnia y Herzegovina, que sufren una importante marginación, ha generado un aumento del 50 por ciento en el número de solicitudes de ayuda. De igual modo, los nuevos servicios gratuitos de asistencia jurídica que prestan las organizaciones de la sociedad civil en la ex República Yugoslava de Macedonia han provocado que el número de sobrevivientes que buscan justicia crezca un 60 por ciento.