Yo soy la Generación Igualdad: Fatmira Dajlani, sobreviviente del matrimonio infantil y activista

Miles de millones personas de todo el mundo se sitúan en el lado correcto de la historia todos los días. Alzan la voz, se comprometen, se movilizan y llevan a cabo grandes y pequeñas acciones para promover los derechos de las mujeres. Esta es la Generación Igualdad.

Fecha: lunes, 18 de noviembre de 2019

Yo soy la Generación Igualdad
Fatmira Dajlani leads the “Roma Gateway for Integration” organization in Fushe Kruje, Albania . Photo: UN Women/Parllaku
Fatmira Dajlani. Foto: ONU Mujeres/Yllka Parllaku

Yo soy la Generación Igualdad porque…

“No quería que otras niñas sufrieran las mismas dificultades que yo atravesé.

Me casé cuando tenía 14 años de edad. No tenía ni idea de lo que era el matrimonio.

Tres cosas que puedes hacer para poner fin al matrimonio infantil:

  • Promover la educación de las niñas e informar a las muchachas jóvenes y a su comunidad sobre las consecuencias del matrimonio infantil.
  • Promover experiencias de intercambio entre niñas de comunidades no romaníes y niñas de comunidades romaníes.
  • Icon- a girl raises her arm
  • Unirte a la campaña #GenerationEquality compartiendo historias como esta con tus amistades y en las redes de medios sociales.

No hubo boda, nada de vestirse de blanco. Sólo una habitación donde tuve que demostrar mi virginidad. Recuerdo el primer día de mi matrimonio con mucho dolor. Fue hace 24 años, pero lo recuerdo como lo más horrible que me ha pasado en la vida. Sólo era una niña. Pensaba que, si no obedecía, avergonzaría a mi familia y mancillaría su honor.

Empecé a trabajar en la comunidad romaní porque quería cambiar su mentalidad sobre el matrimonio infantil. No quería que otras niñas sufrieran las mismas dificultades que yo atravesé. [Mi propia experiencia] me ha llevado a trabajar con muchachas jóvenes, a fin de motivarlas para que sean independientes.

Hablo de este tema cada día en la comunidad romaní. Explico a las niñas lo que es el matrimonio, lo que implica y dónde se están metiendo si se casan demasiado jóvenes. Les digo que no se deben casar si no quieren, aunque su madre y su padre insistan. Aquí me tienen para protegerlas si no se quieren casar. Ha habido muchos casos en los que las niñas se han negado, y sus madres y sus padres finalmente han cedido.

La educación es la clave

A fin de luchar contra el matrimonio infantil es imperativo trabajar con las niñas y sus madres con el objetivo de que tomen conciencia. Si la madre no quiere dar a su hija en matrimonio, esta no se casará demasiado pronto. Sin embargo, es casi imposible luchar contra la mentalidad de las madres y los padres acerca del matrimonio infantil. Lo justifican como parte de nuestra cultura y nuestras tradiciones, algo que no es cierto.

Debemos educar a las niñas romaníes, darles la oportunidad de ser independientes. En la comunidad romaní de Fushe Kruje (una ciudad a 30 km de la capital de Albania), las niñas no pueden ir a la escuela una vez superado el sexto año de primaria, puesto que se las considera ya personas maduras. En esta comunidad hay unas 300 familias romaníes y solamente dos niñas han conseguido ir a secundaria y la universidad.

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“No quería que otras niñas sufrieran las mismas dificultades que yo atravesé.”

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Hace poco una niña de 12 años se casó y se separó en tan sólo dos semanas.

Unir fuerzas para poner fin al matrimonio infantil

Actualmente, las niñas romaníes tienen más información sobre el matrimonio infantil y han comprendido que pueden negarse al matrimonio y oponerse a su madre y su padre. Sin embargo, estos se preocupan si sus hijas no están casadas antes de los 18 años de edad. Creen que nadie se casará con ellas. El caso de los niños es diferente. Ya no se casan antes de los 18 años de edad. También es importante trabajar con ellos. Hablamos con los niños sobre muchos problemas sociales que afectan a la comunidad como, por ejemplo, el maltrato doméstico, el consumo de alcohol y el juego.

Luchar contra el matrimonio infantil debe ser un esfuerzo conjunto. Cuantas más personas activistas e instituciones se unan a la causa, mayor será el cambio. Tenemos mucho trabajo por hacer”.



Fatmira Dajlani lleva trabajando como activista durante 14 años en Albania. Lidera la organización “La entrada de la población romaní a la integración” en Fushe Kruje.