Replantear la planificación urbana, la infraestructura y la seguridad en Europa Oriental

Fecha: miércoles, 6 de marzo de 2019

Tetyana Bobrovska  waits for a city bus in Kramatorsk, Ukraine.  In Kramatorsk, despite recent improvements in infrastructure, many older buses and bus stop shelters are inaccessible to wheelchair users.   Photo: UN Women/Artem Hetman
Tetyana Bobrovska espera por un autobus hacia la ciudad en Kramatorsk, Ukrania. En Kramatorsk, muchas paradas de autobuses son inaccesibles para impedidos. Foto: ONU Mujeres: Artem Hetman

Tetyana Bobrovska huyó a la ciudad de Kramatorsk, en el este de Ucrania, cuando grupos armados tomaron su ciudad natal, Donetsk, en 2015.

El conflicto armado en la región oriental del país ha dañado las infraestructuras, deteriorado las condiciones de seguridad y provocado la afluencia de personas desplazadas internas. Los servicios de asistencia social han sufrido un colapso o se han reducido, conduciendo al abandono de los grupos vulnerables, incluidas las mujeres con discapacidad como Bobrovska.

Esta mujer de 36 años, que se mueve en silla de ruedas, vio peligrar su movilidad en Kramatorsk. No podía utilizar el transporte público porque los viejos autobuses no estaban diseñados para personas con discapacidad; no podía acceder a algunos edificios públicos sin ayuda, ya que ni siquiera los hospitales contaban con rampas para las personas con sillas de ruedas.

Una planificación urbana adecuada para todas las mujeres

En 2017, Bobrovska se incorporó al Comité de Accesibilidad del Ayuntamiento de Kramatorsk, que supervisa el cumplimiento de las leyes y reglamentos estatales por parte de la infraestructura local.

“En el pasado este control solía ser absolutamente insensible al género”, explica Bobrovska. Entonces, en 2017, el Comité participó en una auditoría de accesibilidad de género con el fin de identificar los obstáculos que estaban impidiendo que las mujeres con discapacidad pudieran acceder a los servicios públicos.

La auditoría documentó importantes barreras físicas en los ocho edificios públicos auditados que prestaban servicios a mujeres con discapacidad, como servicios sociales y oficinas de empleo, una clínica para mujeres y un centro de cuidados obstétricos y ginecológicos, entre otros. También puso de manifiesto la escasa conciencia existente entre quienes proveen los servicios locales sobre las necesidades de las mujeres con discapacidad, así como su limitado conocimiento de la legislación o las normas nacionales; y una accesibilidad limitada o nula para las mujeres con discapacidad al transporte público y a los centros sanitarios para mujeres.

“Las mujeres con discapacidad somos invisibles y nos vemos discriminadas incluso por el personal médico que se supone que debe atendernos”, dice Bobrovska. Por ejemplo, el personal médico no ofreció información sobre el embarazo a una mujer con discapacidad, y los hospitales no contaban con infraestructura diseñada para las mujeres con discapacidad.

Unos meses después de la auditoría, 56 mujeres con discapacidad –desplazadas internas afectadas por el conflicto– redactaron una resolución en la que exigían su derecho de acceder a servicios no discriminatorios. El Ayuntamiento de Kramatorsk respondió asignando 8 millones de grivnas (275.000 dólares de los Estados Unidos) –una cantidad que cuadruplicaba la dotación de los años anteriores– para mejorar la infraestructura y la accesibilidad; un 25% de este presupuesto se destinó expresamente a las personas con discapacidad.

“Lo más importante de las auditorías de accesibilidad de género fue tener la posibilidad de hablar y defender nuestros derechos, de que se nos escuchara y de influir en las decisiones que afectan directamente a nuestra vida”, manifiesta triunfante Bobrovska.

Cómo influir en los presupuestos y las decisiones locales

Irina Pockova, President of the Civil Initiative of Women, in the town of Sveti Nikole in the Republic of North Macedonia.  Photo: UN Women/Elif Gulec
Irina Pockova, Presidenta de la Iniciativa Civil de Mujeres, en la ciudad de Sveti Nikole en la República de Macedonia del Norte. Foto: ONU Mujeres/Elif Gulec

En la República de Macedonia del Norte, el hecho de facilitar la participación de las mujeres en las consultas públicas también influyó en la toma de decisiones sobre los servicios públicos y la infraestructura sostenible a nivel local.

“Creo que la mejor forma de dar respuesta a las necesidades de las mujeres rurales consiste en hacer que sean visibles para las autoridades locales”, señala Irina Pockova, Presidenta de la Iniciativa Civil de Mujeres, una organización local dedicada a capacitar a mujeres para que adquieran independencia económica y participen en los asuntos públicos.

En 2018, invitó al alcalde de Sveti Nikole a visitar zonas rurales para reunirse con mujeres locales.

“Al principio, las mujeres se mostraban dudosas al hablar de sus problemas con el alcalde”, dice Pockova. Sin embargo, poco a poco comenzaron a expresar sus prioridades, como la falta de transporte público y de guarderías infantiles.

En diciembre de 2018, la Iniciativa Civil de Mujeres movilizó a 20 mujeres rurales para asistir a una audiencia pública municipal sobre el presupuesto. Pidieron nuevas guarderías, que se aprobaron para 2019.

Con el apoyo de ONU Mujeres, varias ONG locales organizaron asimismo una petición para solicitar transporte público gratuito desde las zonas rurales a Sveti Nikole, la ciudad a la que tenían que ir diariamente a trabajar y para poder acceder a mercados más grandes y a los servicios sanitarios. Las mujeres solían gastar 10 euros en los taxis que las llevaban a la ciudad. En 2019 dispondrán de transporte púbico seguro y autorizado a cargo del Ayuntamiento.

Mejora de la seguridad de las mujeres a través de la infraestructura y la innovación

Pristina Mayor, Shpend Ahmeti, UN Development Coordinator in Kosovo, Ulrika Richardson, Italian Ambassador, Piero Cristoforo Sardi, and UN Habitat representative in Kosovo, Gwendoline Mennetrier, walk through Pristina City Park at night, to highlight the importance of gender sensitive urban design. Photo: Pristina Municipality
Alcalde de Pristina, Shpend Ahmeti, Coordinador de Desarrollo de la ONU en Kosovo, Ulrika Richardson, Embajadora Italiana, Piero Cristoforo Sardi, y representante de ONU Hábitat en Kosovo, Gwendoline Mennetrier, caminan por el parque de la ciudad de Pristina durante la noche, para señalar la importancia del diseño urbano con una perspectiva de genero. Foto: Municipio de Pristina

Entretanto, en Kosovo[1], 60 jóvenes utilizaron el videojuego Minecraft para analizar qué fue lo que hizo que el parque municipal, uno de los puntos más peligrosos de Pristina, se convirtiera en un lugar tan inseguro, especialmente para las mujeres y las niñas.

En el marco del proyecto, mujeres y niñas, hombres y niños, personas con discapacidad y personas de edad avanzada llevaron a cabo una auditoría de seguridad del citado parque con objeto de examinar si fuese posible contribuir a solucionar el problema a través del diseño urbano. La auditoría identificó una iluminación insuficiente, la escasa visibilidad, los espacios sin utilizar, lugares con riesgo de atrapamiento, la falta de senderos y deficiencias en términos de infraestructura y mantenimiento, entre otros factores.

Tras esta auditoría, ONU Mujeres y ONU-Hábitat organizaron un taller sobre Minecraft, una intensa reunión de lluvia de ideas basad en el juego.

“La utilización de esta herramienta empodera mucho a la juventud en el proceso. Asumen un papel de liderazgo, porque... conocen el juego, y este les acerca mucho a la realidad”, afirma Klodeta Krasniq, oficial de programas de ONU-Hábitat. “Para mí, lo más increíble fue ver lo bien que entendían y conceptualizaban las recomendaciones de la auditoría de seguridad. Todas y todos incluían diferentes soluciones urbanas para mejorar la seguridad y la percepción de seguridad”.

Las y los jóvenes que jugaron presentaron sus propuestas, y se desarrolló un modelo de diseño final de Minecraft que incorporaba sus ideas y soluciones. Las soluciones propuestas pretenden revitalizar el parque y las calles y el barrio que lo rodean, por ejemplo reacondicionando casas abandonadas para la juventud y como centros culturales, construyendo senderos para caminar y correr por el parque, mejorando el alumbrado público y desarrollando el arte urbano.

El plan de rediseño del parque fue aprobado por el Ayuntamiento de Pristina y se pondrá en marcha este año.

“Este proyecto fue el primer paso concreto hacia la creación de espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles en Kosovo, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con un enfoque específicamente centrado en la planificación urbana sensible al género”, indica Vlora Nushi, oficial encargada de ONU Mujeres en Kosovo.

La Facultad de Ingeniería Civil y Arquitectura de la Universidad de Pristina ayudó a desarrollar el modelo de Minecraft para el parque de la ciudad y actualmente está desarrollando proyectos similares para otros seis barrios del municipio.

El enfoque de planificación urbana basado en Minecraft en Kosovo se aplicó en el marco de un proyecto conjunto ejecutado por ONU-Hábitat y ONU Mujeres. La auditoría de accesibilidad de género en Ucrania se llevó a cabo como parte de un programa conjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres, financiado por la Unión Europea. En la República de Macedonia del Norte, ONU Mujeres ayudó a la Iniciativa Civil de Mujeres en el contexto de un proyecto regional sobre presupuestos sensibles al género, financiado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación y la Agencia Austríaca de Desarrollo.

Notas

[1]Todas las referencias a Kosovo se entenderán hechas en pleno cumplimiento de la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1999).