Este es el rostro del liderazgo: La jueza Lisa Ramsumair-Hinds, de Trinidad y Tobago, está promoviendo la resolución de decisiones sensibles a las cuestiones de género a nivel mundial

La jueza Lisa Ramsumair-Hinds, de Trinidad y Tobago, es promotora de la resolución de casos sensible a las cuestiones de género, así como de la sensibilización y el intercambio de sus conocimientos en todo el mundo. Habla de cómo el apoyo en el hogar y la tutoría de otros miembros de la judicatura desempeñaron un papel crucial en el éxito de su misión.

Fecha: miércoles, 10 de marzo de 2021

Desde 2015, la jueza Lisa Ramsumair-Hinds ha participado activamente en una colaboración entre ONU Mujeres y la Asociación de Funcionarios Judiciales del Caribe (CAJO) que ha establecido y logrado objetivos en relación con la creación de capacidad institucional y la rendición de cuentas judicial para erradicar la violencia basada en el género. Foto: ONU Mujeres/Ryan Brown.

"¿Qué me mantiene en marcha? Las muchas mujeres y las niñas que todavía necesitan ayuda”, afirma la juez Lisa Ramsumair-Hinds. “Yo soy parte de la solución desde dentro [del sistema de justicia].”

Los hechos

  • Aunque más mujeres lideran en la vida pública, el progreso para revertir las normas nocivas y alcanzar la paridad de género es demasiado lento. Tener más mujeres en el sector público y en la administración pública aporta más perspectivas de las mujeres a las políticas y mejora la prestación de servicios públicos.
  • La representación de las mujeres en el poder judicial es fundamental para garantizar que los tribunales representen a sus ciudadanas y ciudadanos, aborden sus preocupaciones y dicten sentencias sólidas. En todo el mundo, alrededor del 40 % de la judicatura eran mujeres en 2017: un 35 % más que en 2008. En América Latina, apenas el 32 % de la judicatura de los tribunales superiores o supremos son mujeres.
  • La falta de mujeres en los puestos de toma de decisiones del sector público resta capacidad a los gobiernos para responder a las crisis. Los esfuerzos eficaces de respuesta a la COVID-19, por ejemplo, requieren la representación de una diversidad de mujeres, lo mismo que los procesos de adopción de decisiones legislativas, políticas y presupuestarias, incluso si ello requiere la introducción de medidas especiales, como las cuotas.
  • La representación y la participación de las mujeres en la vida pública también pueden mejorarse mediante actividades de divulgación comunitaria, asesoramiento, programas de desarrollo de la capacidad, apoyo con responsabilidades asistenciales y exposición temprana a espacios legislativos y de formulación de políticas.

Para obtener más datos sobre el liderazgo de las mujeres, consulte el Informe del Secretario General de las Naciones Unidas.

La jueza Ramsumair-Hinds quería ser abogada desde que estaba en la escuela primaria. Comenzó su carrera como fiscal en Jamaica, donde, dice: "se logró tanto con tan pocos recursos". Regresó a su país de origen, Trinidad y Tobago, y continuó practicando el derecho.

"Me causaba cada vez más frustración la cultura de los aplazamientos", admite. "Se desperdiciaban tiempo, esfuerzo y recursos a expensas de las libertades, con poco énfasis en la justicia social".

En 2006, su marido vio una convocatoria para magistrados y la animó a solicitar; le dijo en esa ocasión que podría "cambiar el sistema desde dentro". La Sra. Ramsumair-Hinds juró como magistrada en 2007 y, después de una década en los tribunales sumarios, se convirtió en jueza en 2017.

Sigue estando motivada por el cambio del sistema desde dentro y plantea que "[en Trinidad y Tobago] las mujeres y las niñas han superado a sus contrapartes masculinos en todos los niveles de formación. En la actualidad, el 66 % de nuestras magistradas y el 77 % de nuestras juezas del Tribunal Superior son mujeres. Sin embargo, a pesar de todos los logros en los círculos académicos y de los nombramientos judiciales, la sociedad sigue trabajando dentro del marco de las manifestaciones tóxicas del patriarcado".

Como ejemplo de lo anterior, incluso con una Ley progresista de violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado, Trinidad y Tobago tiene tasas muy altas de prevalencia de la violencia en la pareja: el 44 % de las mujeres de Trinidad y Tobago sufren abusos en su vida.

"Mientras no exijamos un verdadero fin a la violencia de género, seguiremos aconsejando a las niñas que eviten ‘permitir’ que las conviertan en víctimas de violación, en lugar de hacer responsables a sus atacantes", reflexiona la jueza Ramsumair-Hinds.

Allanando el camino para el liderazgo de las mujeres a través de la tutoría y el apoyo

La jueza Ramsumair-Hinds acredita el apoyo de su esposo y la mentoría de tres juezas regionales por su crecimiento profesional.

“Me he beneficiado de tener un compañero de vida que promueve la igualdad de género”, agradece la jueza Ramsumair-Hinds . "Facilitó muchas de mis iniciativas profesionales, incluida mi sed de educación y defensa continuas, al llevar la mayor parte de los deberes domésticos y de crianza, aunque también trabajaba a tiempo completo".

Hablando de sus mentores, las tres juezas que actualmente forman parte de la Corte de Justicia del Caribe, el tribunal superior de la región, dice, son "campeonas de la igualdad de acceso a la justicia". Presentaron a la jueza Ramsumair-Hinds a las organizaciones de mujeres jueces, de tres de las cuales ahora ella es miembro, y han sido decisivas en facilitar su colaboración con ONU Mujeres en la creación de capacidades institucionales y la rendición de cuentas judiciales para erradicar la violencia de género a través de la Asociación de Funcionarios Judiciales del Caribe (CAJO).

Promover la resolución de casos sensible a las cuestiones de género mediante la sensibilización y el intercambio de conocimientos

Desde 2015, la jueza Ramsumair-Hinds ha participado activamente en una colaboración entre ONU Mujeres y la CAJO en el Proyecto de Reforma Judicial y Fortalecimiento Institucional (JURIST, por sus siglas en inglés) de la Corte de Justicia del Caribe, financiado por el Gobierno de Canadá.

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"Bajo las limitaciones de la COVID-19, facilité sesiones virtuales de capacitación sobre nuestra legislación de violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado a más de 600 asistentes."


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"Un logro importante fue el desarrollo de un proyecto de 'Protocolo de Género para Funcionarios Judiciales', que fue entregado a las juezas y los jueces superiores regionales", relata la jueza Ramsumair-Hinds. El protocolo proporciona preguntas guiadas al funcionariado judicial para ayudarles a reconocer y eliminar los sesgos de género y a luchar en favor de la igualdad de género en el proceso de resolución de casos. "Desde entonces, tres de cada cuatro entidades judiciales regionales han puesto en marcha sus Protocolos de Género individualizados".

La jueza Ramsumair-Hinds también participó en un programa regional de capacitación de capacitadoras/es de ONU Mujeres y la CAJO sobre la resolución de casos sensible a las cuestiones de género, y desde entonces ha estado facilitando sesiones en Trinidad y Tobago y en otras partes del Caribe. La capacitación fortalece la capacidad del funcionariado judicial para identificar los impedimentos de género en el acceso a la justicia. A manera de ejemplo, enseñan al funcionariado judicial cómo asegurar que el interrogatorio de una víctima de violencia sexual no vuelva a victimizar a la víctima, y cuando se adjudica un caso de violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado, se selecciona una fecha de aplazamiento en la que la sobreviviente pueda asistir, ya que las mujeres a menudo tienen fuentes de ingresos limitadas y no pueden sacrificar fácilmente los salarios de un día o encontrar quien cuide de sus hijas e hijos.

"Desde diciembre de 2020 hasta febrero de 2021, bajo las limitaciones de la COVID-19, facilité sesiones virtuales de capacitación sobre nuestra legislación de violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado (que se sometió a una reforma importante en 2020) a más de 600 asistentes, que incluían funcionarias/os judiciales, personal judicial (a varios niveles) y asociados del sector de justicia externa", explica, "pues la sensibilización es parte integral de la promoción".

“En 2018, me asocié con funcionarios judiciales y otras partes interesadas del sector de la justicia en Sudáfrica a través de la Intercambio Sur-Sur de ONU Mujeres. A ello siguió una invitación para regresar a Sudáfrica al año siguiente, durante los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género. El intercambio de conocimientos ha sido fundamental en mi desarrollo personal como jueza.” 

En marzo de 2021, la jueza Ramsumair-Hinds comenzará a capacitar a funcionarias/os judiciales en Nigeria en la resolución de casos con sensibilidad de género y apoyará el desarrollo del protocolo de género iniciado por el funcionariado nigeriano, otra conexión hecha por ONU Mujeres.

"Estoy orgullosa de que esta niña india, hija de un hogar dividido, que creció sin plomería interior y sin dinero para ir a la escuela, haya llegado tan lejos y a una edad más temprana que la mayoría", manifiesta la jueza Ramsumair-Hinds. “Cuando aplico el conocimiento sobre la interseccionalidad a mi historia, me doy cuenta de que he sido afortunada, y albergo la esperanza de que más niñas con comienzos humildes puedan alcanzar su potencial”.