Desde mi perspectiva: “El perdón continúa estando muy lejos de nuestra realidad”

Rosalina Tuyuc Velásquez, una activista de derechos humanos guatemalteca, nunca se ha dado por vencida en su búsqueda de la verdad y la justicia, desde que su padre y su marido fueron desaparecidos durante la guerra civil guatemalteca. Después de que su padre y su marido fueron secuestrados y asesinados por fuerzas del Gobierno durante la guerra civil guatemalteca, ella fundó la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA). Hoy en día es una organización líder en materia de derechos humanos. En 1995 fue electa como diputada del congreso, y en 2004 fue presidenta de la Comisión Nacional de Resarcimiento para investigar los delitos cometidos durante la guerra civil, que se peleó con furia durante más de tres décadas.

Fecha: lunes, 19 de octubre de 2020

Rosalina Tuyuc Velásquez, a human rights activist and co-founder of a widows association in the municipality of Comalapa, has spearheaded the construction of a memorial for victims of the conflict in Comalapa.  Guatemala, 2018.   Photo: UN Women/Ryan Brown
Rosalina Tuyuc Velasquez. Photo: UN Women/Ryan Brown
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Yo tenía sólo 26 años cuando se llevaron a mi padre. Desapareció en 1982, durante el régimen de José Efraín Ríos Montt, cuando decenas de miles de personas indígenas fueron secuestradas, torturadas, violadas y asesinadas.

Tres años después de la desaparición de mi padre, mi marido también fue secuestrado por fuerzas del Gobierno. Después de que se lo llevaron, lo busqué en todos lados, en las cárceles, en los hospitales, pero había desaparecido.

Sentía que no podía soportar más sufrimiento. Sin embargo, a partir de este dolor, encontré fuerza: miré a la muerte en la cara y me di cuenta de que ya no tenía miedo. Me había sentido tan sola, pero luego miré a mi alrededor y vi a todas las otras mujeres que también estaban sufriendo por sus pérdidas y buscando a sus seres queridos. Vimos cómo nuestra comunidad era destruida y la violencia crecía, incluso nuestras niñas pequeñas estaban siendo violadas. En 1988, ayudé a fundar la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA) para buscar justicia y la resistencia pacífica a la violencia.

Otras mujeres valientes se presentaron y se unieron a nosotras y descubrimos que la unión hace la fuerza. Solas nos podían aterrorizar e ignorar, pero a través de la CONAVIGUA, nos movilizamos. Conseguimos el apoyo de los sindicatos, aprendimos por nuestra cuenta cómo usar la ley y cómo hablar en público.

Más de 30 años después, el camino a la justicia sigue estando obstaculizado por la impunidad y la corrupción. A pesar de las miles de muertes, sólo unos pocos casos han llegado a los tribunales.

Toda mi vida he notado que a las mujeres siempre se les pide que perdonen. Lo que sucedió fue un genocidio, sin embargo, nos han dicho reiteradamente que el proceso de justicia depende de que nosotras aceptemos la amnistía para aquellos que infligieron la muerte en nuestras familias.

Continuaremos buscando a nuestros muertos y continuaremos exigiendo la verdad. La palabra perdón continúa estando muy lejos de nuestra realidad.

He sido testigo de la fuerza de las mujeres para afrontar y superar el miedo, para expresar sus opiniones y buscar la justicia. Aunque a todo nuestro alrededor el mundo esté lleno de violencia e incertidumbre, las voces y los corazones de las mujeres son armas para terminar con la impunidad”.


ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas

Rosalina Tuyuc Velásquez es la fundadora de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA), una organización de base que ONU Mujeres apoya. En 1995 fue electa como diputada del congreso, y en 2004 fue presidenta de la Comisión Nacional de Resarcimiento para investigar los delitos cometidos durante el conflicto armado en Guatemala que duró 36 años. La señora Tuyuc Velásquez habló con ONU Mujeres recientemente, en ocasión del vigésimo aniversario de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que sigue dando forma a la agenda de mujeres, paz y seguridad a fin de incluir a las mujeres y el análisis de género en todos los aspectos de la prevención de conflictos, la paz y la reconstrucción. Las líderes en favor de la paz están ganando y ejerciendo el poder de toma de decisiones, lo que es fundamental para esta agenda. Para leer su historia completa, vea el fotorreportaje: Una casa donde conviven el arte y la memoria intenta cerrar las heridas en Guatemala