Lista de verificación para la respuesta al COVID-19 por parte de la Directora Ejecutiva Adjunta de ONU Mujeres, Åsa Regnér

Fecha: viernes, 20 de marzo de 2020

La sede de las Naciones Unidas y las oficinas de ONU Mujeres de todo el mundo están cerradas o han impuesto estrictas restricciones en el acceso del personal. Pero las Naciones Unidas siguen trabajando al máximo de sus capacidades, y más, en la lucha contra el COVID-19, una situación para la que estábamos preparados. Por ahora, una tarea importante de ONU Mujeres es respetar la respuesta política y económica al virus.

Hemos visto, como tantas otras veces, que las mujeres cargan sobre sus hombros el bienestar de los países. En este momento, están trabajando día y noche para mantener unida a la sociedad. Lo hacen a través de la atención médica, la atención materna, la atención a las personas mayores, la enseñanza a distancia, la atención de las niñas y niños, en las farmacias, en los supermercados y como trabajadoras sociales. En algunos países, todos los empleos descritos en esa lista son remunerados, sin embargo, a menudo, son peor pagados que las profesiones tradicionalmente de hombres. Pero, en otros casos, las mujeres realizan el trabajo doméstico y de cuidado sin percibir ningún salario.

La labor de ONU Mujeres es ayudar a los Gobiernos a que se cumplan los derechos de las mujeres y niñas. Esto no es menos importante, y hasta aún más cierto, en épocas de crisis. Los gobiernos están respondiendo, y lo están haciendo bajo la enorme presión para actuar con rapidez. No obstante, también sabemos que las decisiones y políticas son más eficaces si incluyen una perspectiva de género. De hecho, las decisiones y políticas que ignoran este tema no sólo obtienen peores resultados, sino también suelen fracasar. Por este motivo, cooperamos con las personas encargadas de tomar decisiones en la respuesta a esta situación a fin de lograr mejores resultados para las mujeres y niñas, así como para el resto de las personas.

Los rápidos cambios que estamos experimentando en la vida cotidiana repercuten de distinta manera en las mujeres y los hombres. De repente, familias enteras se encuentran encerradas todo el tiempo en espacios reducidos, están bajo estrés económico e implementan la enseñanza a distancia de los niños y niñas. En estas circunstancias, la dinámica de género con la que convivimos a diario puede conducir a resultados y experiencias muy diferentes para varias personas, sumado a la presión que esta situación está ejerciendo en todos los habitantes.

Por lo tanto, estas 10 preguntas están dirigidas a quienes guían a los gobiernos, municipalidades, parlamentos y otras personas encargadas de tomar decisiones:

Primero, sabemos, por la experiencia adquirida con los virus del Ébola y Zika, así como por otras situaciones donde se limitó la circulación de personas por alguna razón, que la violencia contra las mujeres tiende a aumentar. Es una situación potencialmente peligrosa para las mujeres cuando sus cónyuges violentos permanecen en sus hogares todo el tiempo. ¿Qué medidas está adoptando para asegurar que las mujeres tengan acceso a los recursos, las líneas de ayuda telefónica y los refugios?

Segundo, ¿cómo está dirigiendo su respuesta económica y a quiénes favorece? Los ingresos de los hombres, en general, son más altos que los de las mujeres. Los hombres prevalecen en los trabajos permanentes o a largo plazo y tienen una menor presencia en los trabajos precarios. Por ende, existen grandes desigualdades en cuanto al acceso a la seguridad, como los seguros de salud, los beneficios de desempleo y otra protección social. Asimismo, los hombres predominan en el ámbito de las decisiones políticas a nivel mundial. ¿Consideró cómo las opiniones e intereses de las mujeres se reflejan en los resultados y procesos de toma de decisiones que lleva adelante? ¿Recibe los consejos de mujeres políticas y encargadas de la toma de decisiones? ¿Se tuvo en cuenta la opinión de las empresas y los sindicatos que representan a los sectores laborales dominados por las mujeres? ¿Se consultó a las organizaciones de mujeres, los refugios para mujeres y las ONG? ¿Qué sucede con las mujeres que trabajan en el sector informal?

Tercero, las mujeres son más pobres que los hombres y tienen menor poder económico. Si considera las transferencias de efectivo, ¿estas se destinarán a las personas antes que a los hogares para disminuir la dependencia económica de las mujeres con respecto a los hombres?

Cuarto, ¿está preparando intervenciones específicas para los hogares monoparentales —la mayoría de los cuales están conformados por mujeres— cuando la economía se desacelere o incluso se detenga?

Quinto, sabemos que, en este momento, las mujeres y hombres de edad avanzada corren un elevado riesgo. Pero las mujeres constituyen la mayoría de las personas mayores en el mundo, en especial las que tienen más de 80 años. Sin embargo, tienden a tener pensiones más bajas, si es que las tienen, y menos posibilidades de afrontar los gastos de los servicios de atención u otros servicios. ¿Su administración está al tanto de la situación de las personas mayores? ¿Sabe si las dejan solas o reciben asistencia? Si viven solas y se les pide que no salgan, ¿cuenta con planes para garantizar que alguien se ocupe de ellas? ¿Sabe si incluso recibieron la información de la cual todas las personas dependen en este momento?

Sexto, cuando existen servicios de asistencia a las personas mayores, suelen ser las mujeres quienes los prestan. Estos servicios pueden cubrirse a través de trabajos remunerados o, simplemente, a través de la asistencia que les proporcionan a sus familiares. ¿Qué medidas está adoptando para asegurar que estén protegidas contra la transmisión del virus? ¿Se está asegurando de que reciban un salario por ello? ¿Es suficiente?

Séptimo, en muchos países, una menor proporción de mujeres que hombres tienen seguro médico. ¿Qué medidas está adoptando para garantizar que se cumplan sus derechos a realizarse las pruebas correspondientes y a recibir atención médica?

Octavo, durante las crisis, las personas necesitan acceder a alimentos confiables. Las mujeres predominan en los empleos mal remunerados de la industria de producción de alimentos, incluso en el sector agrícola y los supermercados. ¿Qué medidas está adoptando para proteger su situación, por ejemplo, sus condiciones laborales, salarios y acceso a las tierras?

Noveno, en algunos lugares, las escuelas están cerrando. Aquellas personas que cuentan con los recursos pueden recurrir a la enseñanza a distancia. ¿Qué medidas ha adoptado para asegurar que las niñas no tengan que cuidar a sus hermanos y hermanas menores o abuelos y abuelas mientras que los niños siguen estudiando?

Décimo, ¿qué medidas está adoptando para garantizar que el personal y las madres puedan continuar brindando atención materna en circunstancias seguras? Los sistemas de salud están al límite de su capacidad. ¿Cómo está protegiendo la salud de las mujeres, incluida la salud de las madres, en este contexto?

ONU Mujeres continuará dialogando con los gobiernos, las municipalidades y la sociedad civil de todo el mundo para defender los derechos de las mujeres y niñas. Esta crisis nos pondrá a prueba, pero la superaremos mejor, más rápido y hasta quizás logremos una mejor reconstrucción, si nos mantenemos centrados en brindar respuestas equitativas en función del género mientras hacemos frente al COVID-19 y otras cuestiones.