Una mujer que deberías conocer: Bernadette Gomina, parlamentaria pionera en la República Centroafricana

Bernadette Gomina es parlamentaria por la división administrativa de Bayanga, en el sur de la República Centroafricana, y una de las dos mujeres que han sido elegidas este año en la primera ronda de las elecciones legislativas 2020-2021 celebradas en el país. En esta entrevista nos detalla los desafíos a los que se enfrentan las líderes y cómo ha ayudado el Foro de Mujeres Parlamentarias a iniciar un cambio.

Fecha: miércoles, 10 de marzo de 2021

Bernadette Gomina es una de las dos mujeres que han sido elegidas este año en la primera ronda de las elecciones legislativas celebradas en la República Centroafricana. Fotografía: ONU Mujeres/Novella Nikwigize

“Les puedo decir que la perseverancia da sus frutos”, señala Bernadette Gomina, quien también había presentado su candidatura, sin éxito, a las elecciones de 2005 y 2010. Finalmente fue elegida en 2015 y reelegida en 2020. “[Las mujeres parlamentarias] tenemos problemas en muchos niveles: [falta de] financiación, comportamientos y mentalidades discriminatorios... pero las mujeres tenemos un papel que desempeñar; hemos de transformar esas mentalidades y trabajar unidas para cambiar esta situación”.

Los hechos

  • Pese a que cada vez hay más mujeres en puestos de liderazgo en la vida pública, el avance en la eliminación de las normas sociales y el logro de la paridad de género es excesivamente lento. Las mujeres ocupan poco más del 24,9% del total de escaños parlamentarios a escala mundial, y sólo tres países cuentan con un 50% o más de mujeres en sus parlamentos. En los gobiernos locales, las mujeres ocupan más de dos millones de cargos electos, lo que equivale al 36% del total.
  • Las cuotas de género elevan la representación de mujeres en el poder legislativo y en otros sectores siempre que estén correctamente diseñadas y se apliquen de forma eficaz. Se necesitan objetivos ambiciosos, mecanismos ejecutivos y sanciones para los partidos que no cumplan estas cuotas; sólo así será posible que los países logren sus metas.
  • La violencia contra las mujeres en la política y en la vida pública impide que las mujeres accedan al poder y silencia sus voces en la toma de decisiones. Las mujeres políticas, las defensoras de los derechos y las líderes de organizaciones de mujeres y de grupos feministas son objeto de ataques físicos y a través de Internet.
  • Tan sólo Bolivia cuenta con una ley específica que tipifica como delito la violencia contra las mujeres en la política. Es preciso continuar trabajando para asegurar que todas las instituciones públicas apliquen la tolerancia cero frente a la violencia, la discriminación y el abuso, incluso mediante la ratificación del Convenio sobre la Violencia y el Acoso de la OIT (núm. 190).

Para obtener más datos sobre el liderazgo de las mujeres, consulte el Informe del Secretario General de las Naciones Unidas.

La primera ronda de las elecciones presidenciales y parlamentarias de la República Centroafricana, celebrada el 27 de diciembre de 2020, se caracterizó por la violencia y los ataques de grupos rebeldes. En las diferentes provincias, muchas personas candidatas –mujeres, en particular– sufrieron amenazas, robos e incluso agresiones físicas. En respuesta a las quejas de las candidatas, ONU Mujeres y la policía de las Naciones Unidas crearon una línea telefónica gratuita para recibir denuncias de violencia contra la mujer. Se espera que el número de mujeres candidatas aumente en la segunda ronda.

“Las experiencias negativas no consiguieron desalentarme”, afirma Gomina. “Mi [circunscripción] seguía animándome, lo que me dio fuerzas para continuar con mi campaña”.

Afrontar los retos en soledad

“La primera vez que fui elegida descubrí que las escuelas de mi localidad carecían de equipamiento y de personal docente. Por supuesto, cada localidad cuenta con un presupuesto reducido, pero el problema era que estaba administrado por unas autoridades locales que no atendían a las necesidades. Tuve que responder a esos retos por mí misma, a través de donativos y contratando docentes para el centro de enseñanza secundaria que pagué de mi propio bolsillo... porque no podía soportar ver que las niñas y los niños de mi localidad no recibían una educación adecuada”.

Gomina, que anteriormente había trabajado como matrona, presentó varias propuestas de proyectos a diversas organizaciones internacionales y construyó un centro para mujeres en Bayanga con la ayuda de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA). Además, ha promovido jornadas de puertas abiertas en el Parlamento, que han permitido a las estudiantes de secundaria interactuar con las parlamentarias, e iniciativas de observación de trabajo para animar a un mayor número de jóvenes mujeres a dar el salto a la política.

Afrontar los retos unidas

Desde 2015, ONU Mujeres apoya la participación política de las mujeres; para ello estableció el Foro de Mujeres Parlamentarias en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y desarrolla las capacidades de las parlamentarias y de las líderes comunitarias.

“El Foro ha sido una importante herramienta [imparcial] para defender los derechos de las mujeres”, dice Gomina, su vicepresidenta durante la pasada legislatura. “Además, es una magnífica plataforma para intercambiar experiencias. Cuando otras parlamentarias exponían sus iniciativas, me daban ideas. Por ejemplo, tras el testimonio de otra parlamentaria, encontré inspiración para instalar farolas solares en las calles de nuestras aldeas.

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“La primera vez que fui elegida descubrí que las escuelas de mi localidad carecían de equipamiento y de personal docente. Tuve que responder a esos retos por mí misma, a través de donativos y contratando docentes para el centro de enseñanza secundaria que pagué de mi propio bolsillo."


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En un país en el que las mujeres representan menos del 15% del consejo de ministros y el 8,5% del Parlamento (en el Gobierno saliente), ONU Mujeres se ha centrado en fortalecer los marcos jurídicos. Entre 2015 y 2020, con el apoyo del Fondo para la Consolidación de la Paz, los Gobiernos de Canadá y Suecia y el PNUD, y a través del Ministerio de la Mujer, ONU Mujeres respaldó la revisión y adopción de leyes sensibles a las cuestiones de género, incluida la Ley de paridad de 2016, que establece una cuota del 35% de mujeres en todos los órganos de adopción de decisiones. Sin embargo, la aplicación de esta ley continúa siendo complicada debido a la falta de mecanismos ejecutivos. Pese a que los partidos tienen la obligación de incluir un número mínimo de mujeres en sus listas, en la práctica basta con una simple explicación al Tribunal Constitucional de los motivos por los que no han cumplido la cuota para que dicho órgano jurisdiccional valide el partido en cuestión.

“En el caso de la Ley de paridad y de todas las demás leyes relacionadas con el género, todas [las parlamentarias miembros del Foro] se mostraron de acuerdo en convencer a otros parlamentarios y a los miembros de nuestros respectivos partidos para que votaran a favor. (…) Gracias a que estábamos allí y trabajamos juntas, la República Centroafricana cuenta hoy con una Ley de paridad”.

En el período previo a las elecciones de 2020-2021, ONU Mujeres, en colaboración con el PNUD, la MINUSCA y la Unión Europea, defendió y apoyó asimismo una auditoría de género y una estrategia de género para la Autoridad Electoral Nacional, además de sucesivas revisiones del Código Electoral de 2019. Como resultado de ello, las mujeres pasaron a representar el 38% de las autoridades electorales locales, en comparación con el 11% durante las elecciones de 2015. Por otro lado, el 40% de las personas encargadas de impartir capacitación electoral eran mujeres contratadas y capacitadas con el apoyo de ONU Mujeres. Un total de 850 voluntarias y voluntarios de la comunidad han participado en labores de difusión para garantizar la participación de mujeres en todas las etapas del proceso electoral, y se capacitó a 135 mentores políticos para proporcionar asesoramiento individualizado a más de 540 candidatas potenciales.

Con la ayuda de ONU Mujeres y de los socios de las Naciones Unidas, las organizaciones de la sociedad civil de mujeres también han desempeñado un papel crucial en el incremento de la participación de mujeres en la esfera política, como indica Gypsiane Aguene Roche, coordinadora de la Autoridad Electoral Nacional para las cuestiones de género. “A través de su promoción estamos asistiendo a un aumento del número de mujeres que acceden a puestos de toma de decisiones y las jóvenes pueden inspirarse en los modelos que ofrecen otras mujeres en la política”.