Comunicado de Prensa: La Directora ejecutiva de ONU Mujeres presenta una nueva iniciativa para descatar los compromisos nacionales para poner fin a la violencia contra las mujeres

Fecha : 20 November 2012

COMUNICADO DE PRENSA DE ONU MUJERES
Para publicación inmediata
20 de noviembre de 2012

Nueva York, 20 de noviembre— En su mensaje para el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el 25 de noviembre, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, pide medidas innovadoras y un firme liderazgo para galvanizar los esfuerzos para poner fin a la pandemia de violencia contra las mujeres y las niñas.[Texto completo a continuación]

En ocasión de la presentación de la nueva iniciativa Nos comprometemos para poner fin a la violencia contra las mujeres, en la que se pide a los gobiernos que asuman compromisos nacionales que serán mostrados al mundo, la Sra. Bachelet destaca que la erradicación de la violencia contra las mujeres es posible. Al día de hoy, 125 países tienen leyes que tipifican la violencia doméstica como delito, lo que representa un enorme avance en comparación con hace tan sólo una década. Dice además que esto no es suficiente. Hasta siete de cada diez mujeres siguen siendo víctimas de violencia física y/o sexual en sus vidas, y 603 millones de mujeres viven en países donde la violencia doméstica todavía no es un delito.

“Todas y todos debemos esforzarnos más para proteger a las mujeres y prevenir esta violación generalizada de los derechos humanos. Los gobiernos y las y los líderes deben dar el ejemplo. Ahora es el momento para que los gobiernos plasmen sus promesas internacionales en acciones nacionales concretas, dice la Sra. Bachelet en su mensaje.

“Esperamos ver leyes nuevas y mejoradas y planes de acción nacional que incluyan centros de acogida, servicios de atención telefónica, asistencia médica y jurídica gratuita para las ylos sobrevivientes. Necesitamos programas educativos que enseñen sobre derechos humanos, igualdad y respeto mutuo, que sirvan de inspiración a los jóvenes para que asuman el liderazgo y combatan la violencia contra mujeres y niñas. Asimismo, se debe incrementar el número de mujeres en la política, en los organismos encargados de hacer cumplir la ley y en las fuerzas de mantenimiento de la paz. Necesitamos también igualdad de oportunidades económicas y trabajos decentes para las mujeres, agrega.

En el próximo mes de marzo, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU se centrará en cómo abordar la violencia contra las mujeres y las niñas; se espera que los gobiernos acuerden marcos que verdaderamente se ocupen de poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas.

Coincidiendo con este Día Internacional, el Fondo Fiduciario de la ONU para poner fin a la violencia contra las mujeres, que es el único mecanismo multilateral que genera subsidios exclusivamente para poner fin a todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, anunciará su Convocatoria para presentación de propuestas para su 17º periodo de generación de subsidios. Se dará una atención especial a la violencia contra las adolescentes y las niñas pequeñas, y a las propuestas que aboguen por su liderazgo y activismo como actores de cambio.

El mensaje de vídeo de la Directora Ejecutiva en este Día se encuentra en :

inglés: http://youtu.be/SH4tlxxc9nc;

francés: http://youtu.be/IOOfidorjGM;

español: http://youtu.be/MZRuWu0CEao;

Recopilación especial acerca de la violencia contra las mujeres .

Mensaje de la Sra. Michelle Bachelet para el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres

A menudo me preguntan si es posible poner fin a la violencia contra las mujeres dada la predominancia y persistencia de estos delitos. Mi respuesta es que sí. Es posible, pero solamente podemos lograrlo juntos. Todos somos responsables y ha llegado el momento de que se cumplan las promesas hechas a las mujeres.

Hoy, en el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, llamo a todos los líderes del mundo a que asuman la responsabilidad de eliminar la violencia contra mujeres y niñas. Hemos invitado a cada uno de los Presidentes y Presidentas a unirse a nuestra iniciativa mundial que va a ayudar a mostrar los compromisos nacionales asumidos en materia de erradicación de la violencia contra las mujeres y las niñas.

El año pasado ONU Mujeres presentó una agenda que proponía 16 pasos para enfrentar la violencia y trabajar en la prevención. Este año esperamos que en muchas comunidades, en muchos países, las personas puedan ver nuevos compromisos de sus autoridades nacionales y locales, para erradicar la violencia.

Hemos conseguido un enorme avance: Juntos hemos logrado romper el silencio. Actualmente, al menos 125 países han legislado contra la violencia doméstica. Contamos con un acuerdo internacional que es la Plataforma de Acción de Beijing que nos permite avanzar como comunidad internacional hacia un destino común. Ya tenemos 187 países que han ratificado la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.

Como nunca antes, contamos con el conocimiento sobre las causas que generan la violencia y cada vez más mujeres, hombres y jóvenes continúan movilizándose contra la violencia. Hoy son muchas las organizaciones que trabajan incansablemente para ayudar a las victimas de violencia y a sus hijos y en muchos países los encargados de formular políticas han adoptado acciones decisivas. Pero sabemos que esto no es suficiente.

Aún debemos esforzarnos más para proteger a las mujeres y evitar que esta violación a los derechos humanos continúe. Los gobiernos y líderes deben dar el ejemplo. Este es el momento para que los gobiernos conviertan las promesas internacionales en medidas concretas a nivel nacional.

Esperamos ver leyes nuevas y mejoradas y planes de acción nacional que incluyan centros de acogida, servicios de atención telefónica, asistencia médica y jurídica gratuita para las mujeres víctimas de violencia y sus hijos.

Necesitamos programas educativos que enseñen sobre derechos humanos, igualdad y respeto mutuo, que sirvan de inspiración a los jóvenes para que asuman el liderazgo y combatan la violencia contra mujeres y niñas. Asimismo, se debe incrementar el número de mujeres en la política, en los organismos encargados de hacer cumplir la ley y en las fuerzas de mantenimiento de la paz. Necesitamos también igualdad de oportunidades económicas y trabajos decentes para las mujeres. Y es indispensable la implementación real de los acuerdos y tratados.

Todas estas iniciativas requieren de un liderazgo valiente y decidido. En el próximo mes de marzo, líderes de gobiernos y de la sociedad civil se reunirán en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer para acordar acciones preventivas que aborden efectivamente la violencia contra las mujeres.

Las expectativas son altas, y así debe ser. En algunos países, 7 de cada 10 mujeres son golpeadas, violadas, mutiladas o víctimas de abusos a lo largo de su vida. Una crisis de tales proporciones merece atención prioritaria de los líderes mundiales. La paz y el progreso no son posibles mientras las mujeres vivan con miedo a sufrir violencia.

Cada vez existe mayor conciencia sobre lo que la violencia contra las mujeres significa: una amenaza a la democracia, un obstáculo para conseguir la paz duradera, una carga en las economías nacionales y una violación atroz de los derechos humanos. A medida que más y más personas crean que la violencia contra las mujeres es inaceptable y evitable, a medida que más y más agresores reciben su castigo, el cambio para poner fin a la violencia contra las mujeres se hace más real.

No se trata de un asunto que concierne solamente a las mujeres, es responsabilidad de todos nosotros. El tiempo de la tolerancia y las justificaciones a este tipo de violencia se acabó.

Millones de personas, hombres y mujeres, en gobiernos, sociedad civil, sector privado, iglesias en todos los países del mundo están poniendo voluntad y determinación para poner fin a la violencia contra las mujeres.

Sí, es posible. Juntos podemos detener la violencia.