Una nueva mirada y un nuevo comienzo para las sobrevivientes de trata de personas en Camboya

Fecha: lunes, 14 de enero de 2019

Una mujer se lava el cabello en un salón de belleza en la provincia de Siem Reap. Foto: ONU Mujeres/Stephanie Simcox

En Camboya, la falta de empleo lleva a muchas mujeres a ser forzadas o engañas a trabajar en establecimientos de sexo “indirectos” tales como salones de masaje, bares de karaoke y cervecerías al aire libre donde los hombres locales y extranjeros pagan propinas por servicios sexuales.

Chantrea, de 17 años, así como sus amigas Kunthea y Sokhanya de 23 años, son tres mujeres camboyanas que lograron escapar de esta vida y comenzar de nuevo.

“Mi familia era pobre y teníamos que pagar por la escuela de mis hermanos,” dice Chantrea. “Empecé a trabajar en un salón de masajes en Siem Reap a los 15 años. Las personas me tocaban y los clientes me invitaban a salir.”

Kunthea y Sokhanya también trabajaron en los negocios nocturnos en Siem Reap.

“Trabajé toda la noche en el bar de karaoke,” dice Sokhanya. “Los clientes me acosaban, pero yo no quería renunciar porque no tenía ningún otro trabajo”.

Las jóvenes escucharon sobre una capacitación ofrecida por un socio de ONU Mujeres, la organización local Centro de Crisis para Mujeres Camboyanas (CWCC). La capacitación les ayudó a desarrollar habilidades de emprendimiento y les ofreció pequeñas subvenciones para empezar sus propios negocios.

Poco después, estas tres amigas camboyanas pudieron construir un mejor futuro al abrir su propio salón de belleza. 

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