Afrontar la trata de personas en Myanmar

En 2005, Myanmar aprobó una ley contra la trata, pero ésta continúa de manera desenfrenada en este estado afectado por el conflicto. Un programa de ONU Mujeres apoya a un socio local, la Fundación Htoi para el Género y Desarrollo, para ofrecer apoyo legal y capacitación vocacional a las sobrevivientes.

Fecha: jueves, 3 de enero de 2019

Khawng Nu,24, fue engañada por una mujer de Myanmar, que la envió a una red de trata humana en China. Foto: ONU Mujeres/Stuart Manniont

Khawng Nu tenía 22 años cuando fue tratada de Kachin, en el norte de Myanmar, a China. Hay pocas oportunidades de empleo en este estado empobrecido, así que cuando una mujer de su aldea le ofreció trabajo en una fábrica en China, ella aceptó. Cuando llegó a China, descubrió que en realidad su vientre se convertiría en la “fábrica”.

“Les dan pastillas a las mujeres y las inyectan con esperma para cargar los bebés de hombres chinos,” Khawn Nu explica.

Finalmente, los padres de Nu pagaron una “multa” de 10 millones de kyats ($6,320 dólares estadounidenses) por su regreso. Cuando regresó, Nu dio a las autoridades una lista con los nombres de otras mujeres que conoció en la fábrica. Cinco de ellas fueron rescatadas.

El socio local de ONU Mujeres, la Fundación Htoi para el Género y Desarrollo, ofreció asistencia en el rescate. Ofrecieron a las sobrevivientes ayuda legal, asesoría psicosocial, servicios de remisión, capacitación para su recuperación económica y talleres para generar conciencia sobre la trata de personas.

“Al principio, cuando regresé, me sentí avergonzada,” dice Khawng Nu. “Ahora, después de conocer a otras mujeres sobrevivientes de la trata mediante un grupo de pares organizado por Htoi, ya no me siento sola.”

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