ONU Mujeres - Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres

Río+20: hechos y cifras

Las discusiones preparatorias de Río+20 han destacado varias áreas prioritarias que necesitan la atención del mundo, a saber: empleos decentes, energía, ciudades sostenibles, seguridad alimentaria y agricultura sostenible, agua, océanos y preparación para afrontar desastres. La igualdad de género es fundamental en todos estos temas. Presentamos a continuación algunos hechos y cifras.

EMPLEOS DECENTES

  • En la actualidad hay 190 millones de personas desempleadas y más de 500 millones estarán buscando empleo en los próximos 10 años.[1]
  • Las mujeres en su mayoría trabajan en el sector informal. Hoy en día, más de la mitad de todas las mujeres empleadas en el mundo -53 por ciento- trabaja en empleos vulnerables haciendo tareas domésticas no remuneradas o como empleadas por cuenta propia, trabajos que carecen de seguridad y beneficios.[1]
  • En Asia meridional y en África subsahariana, más del 80 por ciento de las mujeres trabaja en empleos vulnerables.[1]
  • En la mayoría de los países, las mujeres ganan entre el 70 y el 90 por ciento de lo que ganan los hombres, y la proporción es aún menor en algunos países de América Latina.[1]
  • Las mujeres de cuatro países de África subsahariana (Benín, Madagascar, Mauricio y Sudáfrica) pasan entre 3 y 5 veces más tiempo que los hombres desempeñando tareas domésticas como la cocina, la colecta de agua y combustible, la limpieza y el cuidado de los niños y de los ancianos.[2]
  • En la mayoría de los países, las mujeres en las áreas rurales que trabajan por un sueldo son más vulnerables y tienen más probabilidades que los hombres de tener empleos por temporada, a tiempo parcial y con poca remuneración.
  • En Malawi, por ejemplo, más del 60 por ciento de las mujeres tienen empleos mal remunerados comparado con menos del 40 por ciento de los hombres. Esta brecha salarial es aún más pronunciada en Bangladesh, donde el 80 por ciento de las mujeres y el 40 por ciento de los hombres tienen empleos con poca paga. La única excepción a este fenómeno se encontró en Panamá.[3]
  • Los estudios muestran que si se subsana la brecha entre las tasas de empleo de los hombres y de las mujeres, es posible incrementar el producto interno bruto (PIB) en muchos países. Por ejemplo, se podría incrementar el PIB de los Estados Unidos en un 9 por ciento, de la zona del Euro en un 13 por ciento y de Japón en un 16 por ciento.
  • Asimismo, se estima que la región Asia-Pacífico pierde entre 42 y 47 mil millones de dólares anuales a causa de las restricciones en el acceso de las mujeres a las oportunidades de empleo, y entre 16 y 30 mil millones anuales adicionales por causa de la brecha de género en la educación.[4]
  • Los empleos verdes en la agricultura, la industria, los servicios y la administración ayudan a:
  1. Preservar la biodiversidad;
  2. Reducir el consumo de energía;
  3. Eliminar el carbono de la economía;
  4. Minimizar todas las formas de desperdicio y la polución.
  • Se espera que por lo menos el 80 por ciento de los empleos verdes del mundo se den en los sectores secundarios como la construcción, la industria manufacturera y la producción de energía, que son industrias donde las mujeres están insuficientemente representadas en la actualidad.
  • Las mujeres representan el 9 por ciento de la mano de obra en la construcción, el 12 por ciento en la ingeniería, el 15 por ciento en los servicios financieros y empresariales, y el 24 por ciento en la industria manufacturera, que son todos sectores fundamentales para crear una economía verde.[5]

SEGURIDAD ALIMENTARIA Y AGRICULTURA SOSTENIBLE

  • La desigualdad entre los géneros es una de las principales causas y efectos del hambre y de la pobreza: se estima que el 60 por ciento de las personas con hambre crónica son mujeres y niñas, y el 20 por ciento son niños y niñas menores de 5 años de edad.[6]
  • En promedio, las mujeres representan el 43 por ciento de la mano de obra agrícola en los países en desarrollo, desde aproximadamente un 20 por ciento en América Latina hasta un 50 por ciento en regiones de África y Asia, y más del 60 por ciento en unos cuantos países.
  • Casi el 70 por ciento de las mujeres con empleos en Asia meridional trabajan en la agricultura, así como el 60 por ciento en África subsahariana.
  • Si se proporciona a las mujeres el mismo acceso que a los hombres a los recursos agrícolas en los países en desarrollo, es posible aumentar la producción en las granjas de las mujeres entre un 20 y un 30 por ciento. Esto puede incrementar la producción agrícola total en estos países entre un 2,5 y un 4 por ciento, lo que reduciría la cantidad de personas con hambre en el mundo entre un 12 y un 17 por ciento, o entre 100 a 150 millones de personas.[7]

AGUA

  • Desde 1990 hasta el día de hoy, 1 700 millones de personas más tienen acceso al agua potable, pero todavía hay 884 millones de personas que no lo tienen.
  • Se estima que 743 millones de personas viven en áreas rurales y dependen de fuentes no mejoradas de agua para beber, comparado con 141 millones de personas en las áreas urbanas.[8]
  • Las mujeres en África subsahariana ocupan colectivamente unas 40 000 millones de horas al año en la búsqueda de agua, lo que tiene un impacto significativo sobre las oportunidades de empleo de las mujeres y el tiempo que pasan en las tareas del hogar.[9]
  • Las mujeres de Guinea pasan 5,7 horas semanales buscando agua, comparado a 2,3 horas para los hombres; en Malawi esta cifra es de 9,1 comparada con 1,1 hora para los hombres.[10]

ENERGÍA

  • Casi la mitad de la población del mundo (45 por ciento) todavía depende de los combustibles sólidos para su uso doméstico, lo que resulta en un impacto dramático sobre la salud, especialmente de las mujeres y de los niños y niñas.
  • Alrededor del 71 por ciento de las personas que viven en las áreas rurales usan biomasa tradicional, en particular la madera, para cocinar, mientras que el 70 por ciento de los que viven en áreas urbanas dependen de combustibles modernos como el gas.
  • En el mundo se producen casi dos millones de muertes anuales a causa de neumonías, enfermedades pulmonares crónicas y cáncer de pulmón asociados con la exposición a la polución del aire dentro de las viviendas, debido a que se cocina con biomasa y con carbón; el 99 por ciento de esas muertes ocurren en los países en desarrollo.
  • De los 2 millones de personas que mueren anualmente a causa del humo de las cocinas tradicionales, más del 85 por ciento son mujeres y niños y niñas.[11]

PREPARACIÓN PARA AFRONTAR DESASTRES

  • Las mujeres y los niños y niñas tienen 14 veces más probabilidades de morir que los hombres durante un desastre, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
  • En los países industrializados, murieron más mujeres que hombres en la ola de calor de 2003 en Europa; muchas más mujeres afroamericanas que hombres se vieron afectadas por el Huracán Katrina en 2005 en los Estados Unidos.
  • Todos los países son vulnerables a los desastres naturales, sin embargo, la mayor parte de las 3,3 millones de muertes causadas por desastres en los últimos 40 años se dieron en los países más pobres.[12]
  • En muchos países, las mujeres tienen puestos subordinados, una movilidad restringida, menos oportunidades educativas, menos peso en la toma de decisiones y peores empleos, lo cual aumenta su vulnerabilidad.
  • Durante el Huracán Mitch en 1998, una cantidad desproporcionada de niños y niñas de la calle se vieron afectados en América Central. Save the Children indica que más del 50 por ciento de los afectados por desastres en el mundo son niños y niñas.[12]
  • En la década 2000-2010, 400 desastres causaron en promedio 98 000 muertes y 226 000 millones de personas afectadas cada año.
  • Tan sólo en 2010, 373 desastres causaron la muerte de 226 000 personas y afectaron a otras 207 000.
  • De las 33 ciudades que tendrán por lo menos 8 millones de habitantes en 2015, 21 están ubicadas en zonas costeras. Se presume que las inundaciones costeras aumentarán rápidamente debido al crecimiento del nivel del mar y a la degradación de los ecosistemas costeros, como las barreras de coral que se han visto afectadas por el aumento en la temperatura del mar.

CIUDADES SOSTENIBLES

  • La población del mundo ha alcanzado los 7 000 millones y es probable que llegue a los 9 000 millones para 2050.[13]
  • En las zonas urbanas donde vive el 50 por ciento de las personas, la vida de las mujeres se rige por el suministro de servicios de agua, energía, vivienda y transporte público.
  • Veinte por ciento de las familias urbanas tienen una mujer como jefa de familia, pero en todos los hogares las mujeres detentan responsabilidades fundamentales.
  • Las soluciones de desarrollo sostenible pueden mejorar enormemente la vida de las mujeres al reducir la pobreza, liberar su tiempo y protegerlas de la violencia y de otros efectos adversos sobre su salud y sobre el medio ambiente.
  • Desde 1990, la proporción de personas urbanas que viven en barrios marginados en los países en desarrollo ha decrecido notablemente, pasando del 46 por ciento en 1990 al 33 por ciento en 2010. Esta caída muestra el éxito de los esfuerzos por suministrar a los habitantes de estas zonas acceso al agua potable, saneamiento y/o viviendas más duraderas.
  • Por otra parte, la cantidad en términos absolutos de personas que viven en barrios marginados se ha incrementado en un 26 por ciento en el mismo periodo, alcanzando 171 millones de personas adicionales y haciendo aumentar la cantidad de 656 millones en 1990 a 827 millones en 2010.[14]

OCÉANOS

  • Los océanos, que se pensaba eran una vasta área resistente capaz de absorber cantidades prácticamente ilimitadas de desechos y soportar una población humana en crecimiento, junto con mayor pesca y tráfico marítimo, son hoy cada vez más vulnerables.
  • Los empleos en la pesca y la acuacultura han crecido considerablemente en las últimas tres décadas, con una tasa promedio de aumento del 3,6 por ciento por año desde 1980. En 2008, 44,9 millones de personas trabajaban en la pesca de captura o en la acuacultura, 12 por ciento de las cuales, por lo menos, eran mujeres.
  • Más del 60 por ciento de los principales ecosistemas marinos del mundo de los que dependen los medios de vida se han visto degradados o están siendo usados de manera no sostenible.[15]
  • Más del 40 por ciento de la población mundial (más de 2 800 millones de personas) vive a menos de 100 kilómetros de la costa. Una rápida urbanización llevará a más megaciudades costeras que tendrán 10 millones de personas o más. Trece de las 20 megaciudades del mundo están sobre la costa, y casi 700 millones de personas viven en áreas costeras bajas a menos de diez metros por encima del nivel del mar.
  • Se estima que para 2050, los efectos adversos asociados al cambio climático resultarán en que entre 50 y 200 millones de personas deberán desplazarse en todo el mundo.[16]

[1] Organización Internacional del Trabajo (OIT), 2009: Global Employment Trends for Women

[2] Banco Mundial, 2006: Gender, Time Use, and Poverty in Sub-Saharan Africa

[3] Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), 2011. The State of Food and Agriculture: Women in Agriculture, Closing the Gender Gap for Development

[4] Estudio del Grupo del Banco Mundial https://pslforum.worldbankgroup.org/resources/empowerment.aspx

[5] Sustain Labour, 2009, Informe provisional: Green Jobs and Women Workers, Employment, Equity, Equality

[6] Programa Mundial de Alimentos, Política y Estrategia de Género

[7] FAO, 2011. The State of Food and Agriculture: Women in Agriculture, Closing the Gender Gap for Development

[8] Organización Mundial de la Salud (OMS), Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), 2010 Update, Progress on sanitation and drinking-Water.

[9] UNIFEM, 2009. El Progreso de las Mujeres en el Mundo. ¿Quién responde a las mujeres? Género y rendición de cuentas.

[10] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 2011. Human Development Report: Sustainability and Equity: A Better Future for All

[11] PNUD, OMS, 2009, The Energy Access Situation in Developing Countries

[12] Estrategia Internacional para la Reducción de los Desastres de las Naciones Unidas (UNISDR), 2010, Disaster trough a different lens: Behind every effect, there is a cause

[13] Fondo de las Naciones Unidas para la Población, 2011, State of the World Population

[14] Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Keeping Track of our Changing Environment

[15] PNUMA, 2011 Towards a Green Economy: pathways to sustainable development and poverty eradication

[16] Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, Organización Marítima Internacional (OMI), FAO, PNUD, 2012, A Blueprint For Ocean And Coastal Sustainability