Declaración de Michelle Bachelet en el evento paralelo H4+ de la Asamblea General sobre los progresos de la Estrategia Mundial del Secretario General para la Salud de la Mujer y el Niño

Fecha : 24 September 2012

Declaración de Michelle Bachelet en el evento paralelo H4+ de la Asamblea General sobre los progresos de la Estrategia Mundial del Secretario General para la Salud de la Mujer y el Niño. 24 de septiembre, Nueva York.

[Cotejar con el texto pronunciado.]

Excelencias,

distinguidos delegados,

colegas y amigos:

Hemos tenido éxito: ya se reconoce en todo el mundo que para encontrar la solución a los retos más importantes es necesario contar con la plena participación de las mujeres sobre un pie de igualdad. Ahora tenemos que pasar del reconocimiento a la acción, y esto es particularmente relevante para lograr una mejor salud pública.

El alto índice de mortalidad materna, que en su gran mayoría ocurre en África subsahariana y en Asia meridional, tiene sus raíces en la pobreza y la desigualdad entre los géneros, en el acceso limitado a la educación, especialmente de las niñas, en los matrimonios tempranos, en los embarazos en la adolescencia y en el poco acceso a la información y servicios de salud sexual y reproductiva, inclusive para las adolescentes.

Sabemos que cuanto más se respetan los derechos de las mujeres, en especial los derechos reproductivos, menores son los índices de madres que mueren durante el embarazo y el parto, y menores son los índices de adolescentes que quedan embarazadas y que abortan. Invertir en la salud y el bienestar de las mujeres y de las niñas no sólo es lo correcto desde un punto de vista moral y de derechos humanos, sino que es inteligente, estratégico y más lógico económicamente. Cuando las madres tienen educación y gozan de buena salud, hay más probabilidades de que sus hijos sigan la misma tendencia.

Las mujeres reinvierten el 90 por ciento de sus ingresos en sus familias y en el bienestar de sus hijos. Un hijo nacido de una madre que sabe leer tiene 50 por ciento más probabilidades de sobrevivir más allá de los cinco años. Las niñas que terminan la escuela secundaria tienen entre cuatro y siete veces más probabilidades de usar condones en comparación con las niñas que no la han terminado, y tienen menos probabilidades de contagiarse con el VIH y hasta seis veces menos probabilidades de casarse en su adolescencia. Prevenir el casamiento de las niñas protege sus derechos y ayuda a reducir los riesgos de violencia, embarazos tempranos, infección de VIH, y muerte y discapacidad materna.

ONU Mujeres tiene el orgullo de unirse a los organismos de la ONU y a otras organizaciones en esta alianza mundial para hacer avanzar la salud de todas las mujeres y de todos los niños. Los compromisos están rindiendo sus frutos: la mortalidad infantil está disminuyendo y la salud materna está mejorando. Gracias a los esfuerzos de personas como ustedes, la cantidad de mujeres que mueren por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto en los últimos 20 años se ha reducido casi a la mitad.

Se están viendo progresos en todas las regiones, pero es necesario acelerar las medidas especialmente en África subsahariana, donde menos de una en cuatro mujeres tiene acceso a los contraceptivos y casi la mitad de las mujeres da a luz sin asistencia de una partera experimentada. Se estima que el acceso a la planificación familiar puede reducir las muertes maternas entre un 20 y un 35 por ciento. Sin embargo, en la actualidad hay 222 millones de mujeres a quienes les gustaría planificar y espaciar sus partos pero todavía carecen de acceso a un método de contracepción eficaz. Aplaudo los esfuerzos de FNUAP y de los socios mundiales por aumentar el acceso a la planificación familiar.

Esto es particularmente importante para las jóvenes. Al día de hoy, los embarazos y las condiciones de las madres son la razón número uno de las muertes de adolescentes de entre 15 y 19 años en todo el mundo. Ellas tienen dos veces más probabilidades de morir durante el embarazo o el parto que las mujeres de más de 20 años de edad, y las probabilidades de morir son 5 veces mayores para las niñas menores de 15 años. A pesar de estos riesgos, una de cada siete niñas en los países en desarrollo se casa antes de cumplir 15 años.

Hoy quiero exhortar a todos ustedes a prestar especial atención a las niñas adolescentes, demostrando un liderazgo que transformará las vidas de las niñas y que mejorará el bienestar de sus naciones.

Para cada mujer y cada niña, ONU Mujeres apoya todos los esfuerzos en materia de igualdad de género y de empoderamiento de las mujeres. Trabajamos para aumentar la participación y el liderazgo políticos y el empoderamiento económico de las mujeres, y para fomentar los planes y presupuestos sensibles a los asuntos de género y las reformas jurídicas que, empoderando a las mujeres y las niñas, hagan avanzar los derechos de las mujeres, erradiquen la violencia contra las mujeres y las niñas, y ayuden a prevenir la propagación del VIH.

Nuestro éxito en mejorar la salud de las mujeres y de los niños depende del suministro de insumos médicos y servicios de salud de calidad. También depende del adelanto de los derechos de las mujeres, de oír sus voces y de respetar sus decisiones. La contracepción da mucho mejor resultado cuando una mujer puede decidir por sí sola qué hacer con su cuerpo y con su vida. La salud pública mejora cuando se toma medidas para erradicar la violencia y la discriminación contra las niñas y las mujeres, y cuando se protege sus derechos reproductivos.

Muchas gracias.

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