En las favelas de Río de Janeiro, una nueva herramienta en línea enfrenta la violencia contra las mujeres y las niñas

Fecha: 06 Jun 2013

Rio de Janeiro

Estudios de ONU-Hábitat indican que las mujeres de las zonas urbanas tienen el doble de probabilidad que los hombres de sufrir algún tipo de violencia, especialmente en los países en desarrollo.[1] La violencia es una realidad diaria que afecta de manera desproporcionada a las mujeres y niñas en las zonas más pobres de cualquier ciudad. Por su condición de pobreza, las sobrevivientes en estas poblaciones tienen menos acceso a servicios de ayuda o simplemente carecen de esta información.

En Brasil, la violencia sexual es un problema y aunque los casos reportados reflejan solo una porción de las casos actuales, en la ciudad de Rio de Janeiro datos de la Secretaria de Seguridad Pública estatal indican que en 2012 hubo un fuerte incremento de 23,8 por ciento, comparado con 2011, en los casos de estupro (crímenes que incluyen violación y otra violencia) reportados a la policía.[2]

Ninas usan herramienta en línea de prevención de violencia en la favela Complexo do Alemão, en Río de Janeiro
En la ONG Educap, dedicada a la educación y la prevención en la favela Complexo do Alemão, en Río de Janeiro, Wayne Cristine Félix de Souza (izquierda) y Lorena Ferreira Costa (derecha) visitan el sitio web desarrollado en el marco del programa “Rio por Ellas”. Foto: ONU Mujeres/Gisele Netto
En los últimos años el gobierno de Brasil ha realizado grandes inversiones en telefonía móvil y en banda ancha a lo largo del país. Al mismo tiempo, se ha popularizado el acceso a Internet a través de las “LAN houses”[3] (casas de acceso público a Internet) en las favelas.[4]

Aprovechando este amplio acceso a la tecnología, en el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 2013, ONU Mujeres, UNICEF y ONU-Hábitat lanzaron un sitio web que también funciona como una aplicación para los teléfonos inteligentes que reúne informaciones sobre los servicios de apoyo a mujeres y niñas sobrevivientes de violencia.

“La intención es que la herramienta sea usada por mujeres y niñas que, aunque conozcan la ley Maria da Penha, que es la ley brasileña contra violencia de género, no saben por cierto dónde dirigirse para recibir atención, cuál servicio solicitar o dónde obtener más información sobre sus derechos”, afirma Rebecca Tavares, Representante de ONU Mujeres Brasil.

Para responder a esta falta de información, ONU Mujeres y sus socios han desarrollado un sitio web que también funciona como una aplicación para los teléfonos inteligentes. La herramienta fue desarrollada para facilitar el acceso de mujeres y niñas víctimas de violencia a informaciones y a los servicios de apoyo disponibles en la Red de Enfrentamiento a Violencia contra las Mujeres en la ciudad de Rio de Janeiro.

Dado que la mayoría de la población tiene acceso a un teléfono móvil o a una computadora con Internet en las favelas,[5] la herramienta se concibió para que cualquier persona con un Smartphone o un ordenador con acceso a Internet pueda utilizarla e informarse sobre servicios de asistencia para las y los sobrevivientes. Proporciona números de emergencia, información sobre derechos, así como las funciones y ubicaciones de los Centros Especializados de Atención de la Mujer, que proporcionan apoyo psicológico, social e incluso judicial. La herramienta también detalla los pasos a seguir después de haber sido violada, junto con sistemas de posicionamiento geográfico en la aplicación de teléfono inteligente que permiten a las y los usuarios localizar su centro de atención más cercano, así como centros médicos, estaciones de policía o fiscalías.

Al mismo tiempo, con la ONG Cedaps (Centro de Promoción de Salud) se están entrenando a jóvenes lideresas en varias comunidades marginalizadas para enseñar esta herramienta a sus pares, además de informar sobre cómo identificar y enfrentar la violencia contra las mujeres.

También están utilizando teléfonos inteligentes para tomar fotos y videos de riesgos de seguridad, como infraestructura deficiente, rutas peatonales obstruidas o la falta de iluminación, con el fin de crear mapas digitales interactivos de las favelas, que se están compartiendo con autoridades locales para desarrollar intervenciones específicas.

Nubia Felix (derecha) es una de las multiplicadoras del proyecto en Complexo do Alemão.
Nubia Felix (derecha) es una de las multiplicadoras del proyecto en Complexo do Alemão. Foto: ONU Mujeres/Gisele Netto
“Hay mucha violencia aquí, y las mujeres tienen miedo a reaccionar”, asegura Nubia Felix de Jesus, de 18 años. Ella es una de las 25 jóvenes de la comunidad del Complexo do Alemão que están capacitando a sus pares en el uso de la herramienta en línea en 10 favelas.

En la gran mayoría de las favelas de Río de Janeiro, los servicios básicos de seguridad pública y planificación urbana son ausentes. El vacío fue ocupado, a partir de la mitad de los años 70 e inicio de los 80, por grandes facciones del crimen organizado, principalmente en disputa por tráfico de drogas. Las mujeres, las y los jóvenes y los niños – pero especialmente las niñas – se enfrentan a riesgos particulares en esas situaciones. Son víctimas de abusos que van del acoso hasta la agresión sexual y la violación. Esa realidad diaria limita su libertad de participar en la educación, el trabajo, la vida política y económica.

“Muchas mujeres dependen económicamente de sus maridos, no trabajan y tienen miedo por los hijos, entonces se someten”, asevera Nubia. “Yo quiero aprender más y más para poder ayudar estas mujeres, y decir el sitio cierto dónde pueden encontrar ayuda”.

Ciudades Seguras y las favelas

Existen iniciativas de Ciudades Seguras de ONU Mujeres en unas 20 ciudades capitales en todo el mundo. Implementadas en cooperación con UNICEF y ONU-Hábitat y otros socios a nivel nacional y local, están trabajando con directores municipales y con organizaciones de mujeres, hombres y de jóvenes para garantizar que mujeres, jóvenes y niños puedan disfrutar de los espacios públicos de forma plena y sin temer a la violencia.

Lanzado en 2011, como parte de las iniciativas de Ciudades Seguras, el programa conjunto “Ciudades seguras y sustentables para todas y todos” se llevará a cabo durante cinco años en ocho ciudades, entre ellas Río de Janeiro. Está pensada para aumentar la seguridad, prevenir y reducir la violencia, movilizar y empoderar a los grupos de mujeres y de jóvenes, y a las y los defensores de los niños para establecer su entorno urbano.

El programa “Ciudades seguras y sustentables para todas y todos”, es conocido localmente como “Rio por Ellas”. Se fijó en 10 favelas de Rio de Janeiro que han pasado por el proceso de “pacificación”: Batan, Prazeres, Cidade de Deus, Cantagalo/Pavão/Pavãozinho, Borel, Macacos, Complexo do Alemão, Salgueiro, Rocinha y Andaraí.

En el año 2008, la Secretaria Estatal de Seguridad Publica de Río de Janeiro inició una iniciativa para instalar Unidades de Policía Pacificadora (conocidas por la sigla UPP)[6] para prevenir el narcotráfico, la violencia de pandillas y luchar contra la epidemia de violencia contra las mujeres y niñas en las favelas.

En el año 2012, el programa de Ciudades Seguras se inició con una encuesta entre mujeres, hombres y jóvenes, residentes de las diez favelas. Uno de los puntos unánimes fue que las personas no conocen la red de servicios de apoyo a las víctimas de violencia, no saben a quién preguntar, cuáles son los órganos de asistencia, ni cómo debe de ser hecho el encaminamiento de las víctimas y el acompañamiento en cada caso – en las áreas de salud, seguridad, justicia o apoyo psicológico.

Según Rayne Ferretti, Coordinadora de programas de ONU-Hábitat en Brasil, esta falta de información es común en todas las comunidades que estudiaron: “Es por ello que la aplicación podrá ser de gran utilidad pública”.

Este desconocimiento fue lo que llevó al desarrollo de la herramienta en línea, para facilitar el acceso de las mujeres y niñas sobrevivientes de la violencia a la información y servicios de apoyo de la Red de Enfrentamiento a Violencia contra las Mujeres en la ciudad de Rio de Janeiro.

“Cada niña, cada mujer tiene el derecho de vivir sin violencia. Pero cuando la violencia acontece, tenemos que garantizar que ella encuentre el apoyo y la atención necesaria para superar esta situación y protegerse para que el hecho no se repita”, afirma Luciana Phebo, coordinadora de UNICEF en Rio de Janeiro.

Para descargar la aplicación en un teléfono inteligente, basta con acceder al sitio web del Consejo Estatal de los Derechos de la Mujer de Rio de Janeiro y hacer clic en el banner de la aplicación, o visitar: http://216.119.149.140:8080/swomen.

Esperanza en el Complexo do Alemão

Con poco más de dos meses de creación, el proyecto aún está empezando. Sin embargo, en sitios donde hay muy poca presencia de servicios sociales, los resultados ya son evidentes.

Kelly Gregorio cuenta que la iniciativa ya dio resultados concretos, Mayo 2013.
Kelly Gregorio cuenta que la iniciativa ya dio resultados concretos, Mayo 2013. Foto: ONU Mujeres/Gisele Netto
“Una vecina entró [al sitio], descubrió donde estaba la Comisaría Especializada de la Mujer más próxima de aquí, y denunció a su marido, que le pegaba”, cuenta Kelly Gregorio da Silva, de 29 años, otra de las multiplicadoras en la favela Complexo do Alemão. “Es bien verdad que ella volvió a vivir con él, no se separó … pero porque ella tuvo el coraje de denunciarlo, supo dónde ir y él ha tenido que explicarse a la policía.”

Para aprovechar este éxito, ONU Mujeres y sus socios iniciaron un nuevo proyecto con Microsoft que ayudará a evaluar cómo esta y otras aplicaciones de seguridad están realmente siendo utilizadas por las mujeres y las niñas en estos barrios, y cómo se podría mejorar el acceso a los servicios. Además de Rio de Janeiro, otras ciudades que participan en este proyecto incluyen Nueva Delhi y Marrakech.

Enlaces relacionados:

Ley María da Penha, un nombre para cambiar una sociedad

La ONU pone en marcha una iniciativa para hacer las ciudades más seguras para las mujeres y los niños

Ver video explicativo sobre la aplicación


[1] F. Vanderschueren, 2000, “The Prevention of Urban Crime”. Artículo presentado durante la Cumbre de Ciudades Africanas de 2000, Windhoek, Namibia. Citado en ONU-Hábitat, 2006, State of the World’s Cities 2006/2007, p. 144, Nairobi.

[2] Datos del Dossier Mujer, de la Secretaria de Seguridad Pública del estado de Rio de Janeiro. El promedio mensual llegó a 502 víctimas, o 17 víctimas al día.

[3] Brasil tiene más de 100.000 centros de acceso público a Internet, conocidos como LAN Houses. Según un estudio de 2012 sobre el acceso a Internet por el Regulador de Internet de Brasil, 57 por ciento de los niños pobres de 9-16 años utilizaban espacios públicos como las LAN houses para acceder al Internet, versus solo 15 por ciento de los niños de clase alta. p 269.

[4] Las favelas son asentamientos urbanos irregulares y pobres, muchos en plena zona turística, donde predominan las chozas en construcciones sin licencia y sin fiscalización, con ausencia parcial o total de red sanitaria, energía eléctrica, teléfono y agua corriente proporcionados por el Estado. Se estima que en Río de Janeiro hay más de 1,7 millón de personas viviendo en solo una de las 968 favelas de la ciudad.

[5] Un estudio de 2013 revela que en las favelas de todo el país, 89 por ciento de los domicilios tienen un teléfono móvil y 31 por ciento tienen un computador con Internet en casa (lo que se complementa con el acceso en los colegios y LAN houses).

[6] El proyecto busca establecer la policía comunitaria en los barrios pobres y favelas, principalmente en la capital del estado, como una forma de desmantelar las bandas de narcotraficantes que controlaban estos territorios hasta entonces como verdaderos Estados paralelos. A día de hoy, hay 33 UPPs instaladas en las favelas más conocidas y centrales de Rio de Janeiro.