Mercados más seguros para las mujeres en Papúa Nueva Guinea

Fecha: 11 Apr 2014

Las mujeres son las principales vendedoras en los mercados de Puerto Moresby, en torno a un 80 por ciento del total. La mayoría son muy pobres -dependen de la venta de alimentos para su subsistencia- y han sobrevivido a diversas formas de violencia, en su vida privada y en espacios públicos, y en muchos casos, violencia sexual. Las más vulnerables son las madres solteras y las viudas, a quienes se estigmatiza y carecen de oportunidades económicas y sociales para desarrollar todo su potencial.

A market vendor at Gordons market in Port Moresby. Photo: UN Women Papua New Guinea/Alethia Jimenez
Vendedora en el Mercado Gordons de Puerto Moresby. Foto: ONU Mujeres Papúa Nueva Guinea /Alethia Jimenez 

Una de las primeras acciones del proyecto ‘Puerto Moresby, Ciudad Segura’ fue la realización de un estudio con socios locales –llevado a cabo por ONU Mujeres, en 2011, con apoyo de la Cooperación Española– para entender la naturaleza y la incidencia de la violencia contra mujeres y niñas, incluido el acoso sexual y otras formas de violencia, en seis mercados de la ciudad. Los resultados mostraron que el 55 por ciento de las mujeres había experimentado algún tipo de violencia sexual en los mercados en el año anterior a la encuesta.

El estudio también mostró que las mujeres eran víctimas de extorsión regularmente; que con demasiada frecuencia se echaba a muchas vendedoras de las instalaciones de los mercados y se les forzaba a sentarse a la vera de rutas de mucho tráfico, o donde corren las aguas usadas, o se deposita basura, para poder vender sus productos, lo que aumentaba su riesgo de sufrir algún tipo de violencia. El estudio constataba también que los lugares de almacenamiento y los retretes eran inadecuados, lo que creaba problemas adicionales de seguridad y salubridad.

Apenas dos años después muchas cosas han cambiado en uno de los principales mercados de Puerto Moresby, gracias a una mayor participación de las vendedoras en la toma de decisiones –ahora organizadas en asociaciones– y a nuevas iniciativas puestas en marcha para renovar los mercados y hacerlos más seguros para, y con, las mujeres y las niñas.

El Mercado Geheru ha renovado profundamente sus infraestructuras; ahora tiene baños y duchas, nuevos puestos y zonas cubiertas, y agua potable. Además ha puesto en marcha métodos de recaudación de cuotas que no requieren dinero al contado, para prevenir robos y extorsiones; se han establecido asociaciones de vendedoras y se está llevando a cabo con carácter piloto un sistema de alerta a familias para reportar casos de violencia sexual.

New Zealand Minister for Foreign Affairs and Trade Mr. Murray McCully, New Zealand High Commissioner to Papua New Guinea Ms. Marion Crawshaw, Country Representative for UN Women in Papua New Guinea Mr. Jeffrey Buchanan, Minister for Sports and Pacific Games Mr. Justin Tkachenko, and Deputy City Manager Mr. Honk Kiap, welcoming the announcement from the New Zealand Government to fund infrastructure for the redevelopment of Gordons market. Photo: UN Women Papua New Guinea/Michelle Alexander
El Ministro de Comercio y Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda, Murray McCully; el Ministro de Deportes y Juegos del Pacífico, Justin Tkachenko, y el gestor adjunto de la ciudad, Honk Kiap, en una visita de inspección de las condiciones del mercado  Gordons. Foto: ONU Mujeres Papúa Nueva Guinea/Michelle Alexander

Para contribuir con estas mejoras, el Gobierno de Nueva Zelanda anunció esta semana una contribución adicional al programa ‘Puerto Moresby, Ciudad Segura’ de 6,1 millones de dólares para una profunda rehabilitación del mercado con mayor volumen de ventas de la ciudad, el Mercado Gordons, que es, además, el más grande de la región del Pacífico. La financiación se llevará a cabo en asociación con el Comité Nacional para el Distrito Capitalino (NCDC).

El anuncio se produjo días después de la celebración de un grupo de trabajo que reunió a todos los actores que forman parte del programa ‘Puerto Moresby, Ciudad Segura’, y de expertos técnicos destinado a recolectar recomendaciones para la remodelación del mercado Gordons. Las propuestas incluyeron: la ampliación del espacio disponible; nuevas construcciones y un nuevo sistema de drenaje de aguas para prevenir inundaciones. En lo relativo a la mejora de la gestión del mercado, se propuso la mediación continua para la creación de asociaciones de vendedoras; el desarrollo de planes de mantenimiento periódico, y su adecuada financiación, así como el establecimiento de un sistema de pago mediante teléfonos móviles.

“Hemos consultado a las vendedoras y a otros especialistas que nos han dado directrices claras sobre cómo mejorar el mercado, aumentar las oportunidades de negocio, mejorar la salubridad y sobre todo, garantizar un espacio más seguro para todos”, dijo Jeffrey Buchanan, representante de ONU Mujeres en Papúa Nueva Guinea.

Agradeciendo la nueva contribución que permitirá la total renovación del mercado, y consecuentemente la cadena de suministro de productos frescos, el Sr. Buchanan reiteró que “los infatigables vendedores del mercado –en su mayoría mujeres– merecen un lugar moderno, limpio, seguro y accesible para ganarse la vida”.

Los mercados de Geheru y Gordons también contarán con un servicio de librería pública, gracias a un acuerdo de asociación entre un banco local (el Bank South Pacific), la iniciativa de bibliotecas populares Buk Bilong Pikinini, el Comité Nacional para el Distrito Capitalino y ONU Mujeres. La mayoría de las madres vendedoras no tienen otra alternativa que llevarse a los niños al mercado. Las librerías proporcionarán un espacio seguro y educativo para los más pequeños mientras sus madres compran y venden.

*El Programa ‘Puerto Moresby, Ciudad Segura’ está financiado por el Ministerio de Comercio y Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda y por el departamento de Comercio y Asuntos Exteriores de Australia. Es parte de la Iniciativa Global Ciudades Seguras, financiada por el gobierno de España, que trabaja con gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil en 17 ciudades del mundo para crear espacios urbanos seguros para mujeres y niñas.