La revolución de los jóvenes en Egipto: construyendo un nuevo futuro

Fecha: 11 Aug 2011

El 25 de enero de 2011 fue un día para recordar en la vida de Sally Zohney, una joven activista egipcia de 26 años. A través de una campaña liderada por jóvenes en Facebook, recibió un mensaje de protesta contra la pobreza, el desempleo y la corrupción. Como mujer exitosa y culta de clase media, Zohney cuenta cómo sus padres no entendían que fuera a asistir a la convocatoria. Pero ella sentía que no podía darle la espalda a esos problemas. Zohney escapó de su casa en dirección a la plaza Tahirir de El Cairo, donde se encontró con miles de personas que exigían el nacimiento de un nuevo Egipto.

Monólogos de Tahrir

Recreación de una escena de la Plaza Tahrir de El Cairo, donde la protesta derribó 30 años de régimen en Egipto. (Foto: Monólogos de Tahrir)

“Estar en la plaza significaba vivir 24 horas de adrenalina pura, era un lugar para la utopía que me es difícil expresar en palabras, describe Zohney, quien asegura que no hubo vuelta atrás.

Esas 24 horas se convirtieron en 18 días de protestas que, con el tiempo, consiguieron derrocar al régimen de Hosni Mubarak, el que había dirigido los destinos de Egipto los últimos 30 años. Hay quienes llaman a ese momento decisivo para el país “Muro de Berlín, otros la “Revolución de las Redes Sociales, por el papel que jugaron Facebook y Twitter movilizando a las multitudes. Para Zohney, como para muchos de su generación, fue una “revolución de los jóvenes.

“Fue la primera vez que nuestra generación salió a la calle y se dio cuenta de cuántos éramos, dice Zohney, hoy especialista en juventud de ONU Mujeres. Lo cierto es que mucho antes de las protestas, los jóvenes ya hablaban de movilizarse a través de grupos de Facebook como “Todos somos Khaled Said para denunciar la corrupción y la brutalidad policial. Fue la fuerza y determinación de todos y en particular de las mujeres, asegura la joven activista, lo que hizo que se disipara en el exterior la imagen de mujeres con “burka. En lugar de ello se les vio “cantando, liderando las protestas, organizando reuniones a altas horas de la noche.

“Ahora el activismo permite la diversidad, añade Zohney, quien explica que antes de la revolución, los movimientos de mujeres eran liderados por generaciones más maduras, principalmente mujeres de clase alta de organizaciones no gubernamentales (ONG) y de instituciones establecidas. El levantamiento ha hecho visible a un público más joven, incluyendo a las mujeres jóvenes de diferentes niveles educativos y sociales, propiciando con todo ello un diálogo profundo por la visión compartida de Egipto.

ACTIVISMO Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA: MANTENIENDO VIVO UN SUEÑO

“La Plaza Tahrir ha despertado un nuevo espíritu en mí. Tuve tiempo para darme cuenta de mis pasiones, de la persona que soy en realidad.

Zohney cree que es esencial para los jóvenes continuar con ese impulso, sobre todo en la consecución de los derechos de las mujeres en su país; un reto con numerosos obstáculos desde el nivel político al social. Los activistas juveniles ya han tomado diferentes acciones para seguir la inercia del cambio. En junio, por ejemplo, un grupo de defensores de los derechos de las mujeres en el que participa Zohney, puso en marcha un blog de un día y una campaña de Twitter (# EndSH) contra el acoso sexual en Egipto, que se tradujo en 12.150 tweets y publicaciones en el blog. El evento de un día también llamó la atención de figuras de alto nivel como Mohamed ElBaradei, y Amr Moussa, que twittearon sobre el tema con un común hashtag # EndSH.

Monólogos de Tahrir

Escena de los Monólogos de Tahrir, actuación que cuenta historias a partir de los 18 días de protesta en Egipto. (Foto: Monólogos de Tahrir)

Los Monólogos de Tahrir es otro proyecto en el que Zohney dice que tanto ella como los jóvenes están muy implicados. Dirigido por un grupo independiente de voluntarios con experiencia en narración, arte y dirección de teatro, los Monólogos de Tahrir “reviven los 18 días de protestas a través de historias y experiencias reales contadas por egipcios; desde vendedores ambulantes y agentes de la policía, a familias y jóvenes revolucionarios.

ONU Mujeres apoya una serie de iniciativas lideradas por jóvenes. Un grupo de ellos residentes en El Cairo, por ejemplo, lanzó la iniciativa de sensibilización “Comience con usted mismo para promover las actitudes positivas de conducta para cuestiones de amplio alcance. Con mil miembros, la iniciativa cuenta con el respaldo de ONU Mujeres a través de una estrategia de desarrollo y capacitación. El acoso sexual es uno de los temas tratados en la iniciativa, por lo que se ha vinculado al proyecto de ONU Mujeres Ciudades Seguras, un programa desarrollado en varias urbes del mundo para hacer de ellas un lugar más seguro para las mujeres.

En la actualidad, ONU Mujeres también está desarrollando el módulo de formación “Cultura de Valores de paz, que trata de inculcar respeto, tolerancia, trabajo en equipo, autoestima, manejo de crisis y mediación. El programa incluye pruebas de liderazgo para las mujeres jóvenes y habilidades de comunicación. ONU Mujeres viene trabajando en labores educativas desde 2009 en colaboración con las universidades egipcias para promover la Resolución del Consejo de Seguridad sobre mujeres, paz y seguridad, a través de su programa Modelo de las Naciones Unidas.

Estas iniciativas son sólo algunas de las muchas en las que los jóvenes están involucrados con el fin de mantener con vida la visión de una sociedad más democrática Egipto. “La revolución está lejos de terminar, dice Zohney, y agrega que la construcción de nuevas instituciones toma tiempo: “Nuestra generación tiene que tomar esa responsabilidad muy en serio. Protestar es la parte fácil, pero lidiar con las demandas sociales, políticas, educativas y económicas es lo duro.

Las elecciones presidenciales fijadas en principio para finales de 2011 no son una excepción, asegura ella. Durante este tiempo, los jóvenes de 18 años - la edad de votación de Egipto - y más mayores tienen la oportunidad de votar, participar en la campaña, ayudar en la organización de los partidos políticos y documentar los eventos como periodistas.

“No importa lo que hagas, siempre y cuando contribuyas con los medios que puedas… y seas fiel a la revolución, dice Zohney, recordando parte de una visión de los Monólogos de Tahrir.

Y añade: “El activismo es la única opción si eres apasionado de una causa.

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