En India, las mujeres boicotean las bodas en las que las novias son menores de edad

En cinco estados de la India rural, miles de mujeres se han unido a los grupos de mujeres que se han creado y que utilizan todo tipo de recursos, desde protestas hasta ceremonias de promesas, como parte de un programa de prevención de la violencia para mujeres pertenecientes a minorías étnicas, apoyado por ONU Mujeres y financiado por el Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer.

Fecha: miércoles, 14 de noviembre de 2018

Malti Tudu speaking about the women rights awareness to village women during a meeting at Simalbari village in Kishanganj Tehsil of Kishanganj district in Bihar, India. Photo: UN Women/Biju Boro
Malti Tudu. Foto: UN Women/Biju Boro

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Podríamos llamar a Malti Tudu, una joven de 20 años, “la destrozabodas”. Su único objetivo es impedir que una boda llegue siquiera a comenzar.

Al menos, si la novia es menor de edad.

“Si todo el mundo comenzara a boicotear ese tipo de bodas, seguro que conseguiríamos eliminar el matrimonio infantil”, dice la Sra. Tudu, de la aldea de Simalbari, en el distrito de Kishanganj, en el estado de Bitar (India)[1]. “Para celebrar una boda se necesita gente: un sacerdote que dirija el rito religioso, un grupo de músicos, cocineras y cocineros para preparar la comida para el evento, e invitadas e invitados que den la enhorabuena a los recién casados”.

La Sra. Tudu, prácticamente una adolescente de 20 años de edad, es una de las jóvenes líderes de Bihar que están intentando poner fin de la práctica del matrimonio infantil en sus comunidades. En la casta y tribu reconocida oficialmente de Santhal Scheduled (a la que pertenece tanto la Sra. Tudu como la mayoría de la población de su distrito), el 74,1% de las mujeres y niñas contrae matrimonio antes de cumplir los 18 años, frente a un 42,6% en otras comunidades.[2]

Para evitar este tipo de bodas, el grupo de mujeres está recabando apoyo a través de reuniones en las que las líderes piden a las participantes que prometan que no permitirán que sus hijas se casen por debajo de la edad legal establecida, o que no asistirán a esas bodas. Tras la ceremonia de promesas, encabezan manifestaciones en sus aldeas con el fin de crear conciencia acerca de los efectos nocivos del matrimonio infantil.

Se calcula que, en todo el mundo, 650 millones de mujeres y niñas que permanecen vivas en la actualidad se casaron antes de cumplir 18 años. El matrimonio infantil suele provocar embarazos precoces, interrumpe la educación, limita las oportunidades de las niñas y aumenta su riesgo de sufrir violencia doméstica.

La Sra. Tudu no duda en emplear nuevas tácticas. Una vez, reunió a un grupo de mujeres para visitar a los progenitores de una niña de 16 años cuyo matrimonio ya había sido concertado.

“Sus progenitores nos gritaron, diciendo que eran los responsables del futuro de su hija… También dijeron que no era la primera vez que lo hacían y que iba a asistir mucha gente a la boda”, explica.

Haciendo frente a aquella resistencia, la Sra. Tudu y su grupo rogaron a todas las personas que pudieron en la aldea que no asistieran a la boda. A continuación, regresaron por segunda vez a la casa de la niña con mayor respaldo de la aldea y hablaron con ella. Descubrieron que la niña quería terminar de estudiar. Cuando el grupo visitó de nuevo a la familia unas semanas más tarde, sus padres cancelaron la boda y la niña continuó estudiando.

Salvé una vida de la destrucción”

Malti Tudu

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Malti Tudu. Photo: UN Women/Biju Boro 

“Salvé una vida de la destrucción”, afirma orgullosa la Sra. Tudu. “La sensibilización es crucial para reducir este tipo de casos”.

Manifiesta que la capacitación en apoyo psicosocial que recibió a través de la organización local Pragya le ayudó a desarrollar sus aptitudes de asesoramiento y estimuló su activismo. La iniciativa está financiada por el Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer (Fondo Fiduciario de la ONU), gestionado por ONU Mujeres en nombre del sistema de las Naciones Unidas.

Talamai Soren speaking about the women rights awareness to village women during a meeting at Lamba Basti village in Kishanganj district in Bihar, India.. Photo: UN Women/Biju Boro
Talamai Soren. Foto: ONU Mujeres/Biju Boro

Existe otra iniciativa similar en curso en la aldea de Lamba Basti, también perteneciente al distrito de Kishanganj, y liderada por Talamai Soren, de 35 años. Casada a los 15 años, conoce demasiado bien los riesgos que entraña este tipo de matrimonios. Cree que el hecho de hacer hincapié en la educación de las niñas es una buena forma de reducir el riesgo de matrimonio infantil, y que el trabajo del grupo de mujeres ha contribuido en cierta medida a lograr este objetivo.

En la aldea de Baliadhangi, la joven de 21 años Niska Pushpa Marandi también habla con otras mujeres sobre las implicaciones legales del matrimonio infantil y la dote, que constituye un delito penal y conlleva penas de cárcel. “Tras prestar el juramento, ninguna de ustedes permitirá que una hija menor de la edad legalmente establecida contraiga matrimonio, ni asistirá jamás a bodas en las que se casen personas que no hayan alcanzado la edad legalmente establecida para ello, o en las que haya personas que acepten u ofrezcan dote”, insta a las participantes a prometer.

Me siento bien por el cambio que he conseguido”

Priyanka Kumari

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Priyanka Kumari. Photo: Pragya/Chitranka Banerjee 

La organización de este tipo de actividades corre a cargo de las más de 2.800 mujeres y niñas rurales que se han incorporado a los 100 grupos de mujeres creados en cinco estados de India (Rayastán, Bihar, Jharkhand, Assam y Himachal Pradesh) como parte de un programa de prevención de la violencia para mujeres pertenecientes a minorías étnicas financiado por el Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer.

Talamai Soren in Lamba Basti village in Kishanganj district in Bihar, India. Photo: UN Women/Biju Boro
Talamai Soren. Foto: ONU Mujeres/Biju Boro

Según Lorna Mesina, del Fondo Fiduciario de la ONU, “el proyecto de Pragya cuenta con un notable apoyo local y se sirve de la fortaleza de los grupos comunitarios locales, como los consejos de las aldeas y los grupos de mujeres, que garantizan su sostenibilidad”.

El programa utiliza la concienciación y la movilización de las mujeres y de la comunidad para luchar contra la violencia. Además, trata de garantizar servicios de apoyo y respuestas más eficaces, como asesoramiento para encontrar soluciones y asistencia médica y jurídica para las sobrevivientes de la violencia.

Notas

[1] Encuesta Nacional de Salud Familiar (2015-2016)

[2] Mamta Health Institute for Mother and Child (2013)